Tras un tiempo haciéndose esperar, entra por la puerta grande convirtiéndose en el mejor juego de lucha 3D de la generación.
A nivel gráfico los tiempos han cambiado. Antes las conversiones de recreativa a consola venían con taras, con menor número de polígonos o menos cuadros de animación, y ahora es justo al contrario. Una vez medio estancado el antaño puntero hardware de recreativa, los gráficos de Tekken son simplemente notables pero están algo lejos de lo que hemos visto en los últimos tiempos en consola, léase Uncharted 2 o Gears of War 2 por citar ejemplos claros de las respectivas plataformas. El modelado de los personajes mantiene el tipo, pero ciertos escenarios, pese a la detección de impactos, se quedan un poco lejos de lo esperado y de lo visto en consola hoy en día. Aún así, el juego se mueve a las mil maravilllas, sin ralentizaciones en el motor gráfico, y lo único que se le puede achacar en el apartado técnico son los excesivos tiempos de carga.

Musicalmente el juego sigue la tradición de los anteriores Tekken, con melodías electrónicas que ambientan bien las luchas, y el repertorio de sonidos, impactos y gritos que nos hemos acostumbrado a oir en los últimos años. Las voces de los luchadores están en varios idiomas (concretamente, inglés, japonés y chino), conveniéntemente subtituladas, aunque ninguna en español. El interfaz del juego, aunque no tenga que ver con el sonido propiamente dicho, está muy bien organizado.
A nivel jugable, Tekken 6 sigue la tradición de Tekken rigurosamente, cambiando, eso sí, el repertorio de algunos personajes "míticos" de la saga, quitándoles golpes y añadiéndoles nuevos, pero sin cambiar la fórmula en absoluto, salvo por algo más de uso del escenario (como muro en el que acorrarlar) en los combates. La fórmula sigue vigente, como ya decíamos, y permitiendo que todos los jugadores disfruten, con un envidiable nivel de profundidad en cada luchador y en el propio sistema de juego. La respuesta de los botones sigue siendo perfecta, y como curiosidad se ha añadido una fase de bonus contra un robot gigante, casi imposible de matar, pero con una bonificación que merece la pena (lo matemos o no, pasemos de fase).

Tekken 6 es sin duda el mejor juego de lucha 3D de esta generación, donde ciertamente no abundan, y mira de tú a tú a Street Fighter IV en el género de la lucha en general, algo que dudamos que soprenda a alguien. Namco Bandai ha realizado una excelente conversión a consola, trasladando la última versión de la recreativa, bien equilibrada, a nuestros pads, y dotándole de numerosos modos de juego extra para añadirle algo más de duración. Aunque el modo campaña no nos convence en absoluto, se convierte en algo secundario y el juego ofrece horas y horas de diversión en su mejor formato: la lucha uno contra uno. Hay decenas de extras en forma de galerías de vídeos, como nos tiene acostumbrados la saga, y un modo online que dará para muchos meses de competición en la red. Con un apartado gráfico notable pero mejorable, el único defecto grave que se le puede achacar son los tiempos de carga. Por lo demás, sigue siendo Tekken, y eso significa decenas de combos y horas y horas dominando a los personajes para ser el mejor. Y diversión asegurada para jugadores de todos los niveles.