La mítica saga Street Fighter vuelve por todo lo alto con su cuarta entrega que en versión PC se descubre como la mejor de todas.
Esto se traduce en que básicamente, y a grandes rasgos,
Street Fighter IV es una interesante mezcla entre
Super Street Fighter II Turbo y
Street Fighter III: Third Strike, añadiendo, eso sí, algunos conceptos nuevos como los denominados
Ultra Combos y una deriva totalmente distinta del
Parry System (presentes en la mencionada tercera entrega), llamados
Focus Attacks. ¿Mejor, peor… distinto? Pues como siempre, habrá opiniones para todos los gustos. Personalmente, nos ha parecido fantástico, aunque seguimos prefiriendo el más complejo y desafiante sistema de
Parries del Third Strike.
En lo referente a barras de poder, se ha creado una especie de equilibrio o compensación entre el daño que causamos (que rellenarán los típicos
Super Combos y
EX con cuatro niveles a dosificar) y el que recibimos, que irá rellenando una barra de "venganza" que nos permitirá hacer el ya citado
Ultra Combo, un golpe devastador, lógicamente más vistoso, con su propia cinemática 3D dedicada y obviamente, algo más complicadillo de ejecutar. Con ello, se ha intentado a toda costa compensar/igualar el desarrollo de partidas entre dos jugadores, añadiendo importantes dosis de emoción e incertidumbre. Por supuesto, en partidas contra la CPU a niveles altos, ésta lo aprovechará miserablemente y de mala manera contra nosotros.
Por otro lado, el
Focus Attack posee una interesante doble vertiente ataque/defensa, en la que, aunque no resulta nada difícil de ejecutar, sí resultará todo un reto llegar a dominar del todo. La mecánica es insultantemente simple: dejamos pulsado un botón -o en su defecto, los botones de puñetazo y patada media- hasta cargarlo bien, y tendremos como resultado un golpe seco que dejará indefenso al oponente durante unos instantes. Aunque la principal utilidad será para absorber golpes del rival (eso sí, dentro de unos límites), y lo mejor de todo, devolvernos la facultad de contra-atacar al interrumpir el golpe que se nos venía encima con pequeña recuperación de vida incluida. Es sin duda el "núcleo duro" del juego y su perfecto control (previa anticipación con timing al milímetro) resulta imprescindible a la hora de jugar en niveles maestros.
La curva de dificultad sigue siendo marca de la casa. Y pese a contar con niveles "Superfácil" o "Muyfácil", lo cierto es que cualquiera que juegue el
Modo Arcade en Normal+ o Difícil lo va a pasar muy mal a partir del tercer oponente… teniendo como guinda final el tramposillo de
Seth, que se dedica a copiar llaves de otros luchadores como
Zangief y su martillo giratorio, la teletransportación de
Dalshim o el Sonic Boom de
Guile, por citar algunos; y que tras engañarnos en el primer round al ser fácilmente derrotado, se vuelve totalmente incontrolable e inatacable (en "Superdifícil" es digno de verse). Mención especial para su combo en forma de mini-agujero negro que nos costará más de una derrota completa.
Pero a fin de cuentas, eso es un
Street Fighter: jugar, re-jugar… y volver a jugar. Horas y horas, días y días, contra la CPU a tope, contra rivales online, con nuestro personaje favorito, luego con otros menos favoritos… e incluso con los que más detestamos.
Conclusiones
Street Fighter IV se erige como perfecto heredero y continuador de la mítica saga de Capcom en 3D. Siendo una gran recreación del espíritu original –Sí, Mr.
Yoshinori Ono, lo ha conseguido- su jugabilidad imbatible unida al cuasi-infinito modo online y los numerosos extras desbloqueables lo elevan al trono de los juegos de lucha que han aparecido en esta generación.
Eso sí, una última recomendación, tal como se diría en el prospecto de un medicamento: "juéguese con un buen pad por favor" (y a ser posible, evitando la infernal cruceta del pad de Xbox 360).