Autor: Daniel Escandell | 29/6/2004
Pequeñas fortunas en monedas de 25 pesetas vertidas en las casi infinitas versiones de la recreativa, millones de cartuchos vendidos en Super Nintendo, Megadrive, y casi cualquier sistema doméstico, decenas de aspirantes a superarlo, centenares de clones… así es Street Fighter II. Han pasado quince años, pero el juego sigue vivo.