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Xbox 360Compra Assassin's Creed 2 en FNAC
Lanzamiento: · Género: Aventura
También en: PS3 PC
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Ubisoft
Producción:
Distribución: Ubisoft
Precio: 69.95 €
Jugadores: 1
Formato: 1 DVD
Textos: Español
Voces: Español
Online: No
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Assassin's Creed 2 para Xbox 360

#58 en el ranking de Xbox 360.
#316 en el ranking global.
ANÁLISIS

Impresiones de Assassin's Creed 2 para Xbox 360

Pablo Grandío · 21/8/2009
Continuamos nuestro viaje por Italia; esta vez le toca a Florencia.

Tendrá sus detractores tanto en la prensa como entre los jugadores, pero la secuela de Assassin's Creed sigue levantando expectativas. Los fans de Altair y su descendencia podrán comprarse dos ediciones coleccionista diferentes del juego, pues hace unos días se anunció otra más (White Edition), y tienen buenos motivos para esperar un gran juego. En el pasado E3 pudimos ver la ciudad de Venecia en todo su esplendor, y esta vez le toca el turno a Florencia, la ciudad del Renacimiento por excelencia, cuna de los Medici, hogar de Leonardo da Vinci y hervidero de conspiraciones políticas en la Italia del siglo XV.

Patrice Desilets nos muestra las novedades de Assassin's Creed 2.
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HD

Lo primero es lo primero, y en lo alto de una atalaya, Patrice Desilets, director creativo del juego, nos mostró cómo luce la Florencia del Renacimiento. Desde las alturas podían verse con todo lujo de detalles edificios emblemáticos como el Duomo, la Catedral de Santa María o el Palazzo Vecchio, que más adelante podíamos escalar. Mientras que en la demo de Venecia nos mostraron una misión del juego, en esta de Florencia se centraron en las posibilidades que ofrece su mundo abierto, las misiones secundarias que podrá realizar Ezio Auditor, el descendiente de Altair envuelto en una gran vendetta contra los que asesinaron a su familia.

Ubisoft se ha tomado en serio las críticas al carácter repetitivo de la primera parte y no solo se ha esforzado por hacer misiones más variadas, sino también en dotar al juego de mucha vida más allá de éstas. El mundo del juego, como suele decirse, está repleto de vida, y Ezio tiene muchas formas de interactuar con los diferentes personajes no jugables de la ciudad. Una de ellas, la más sencilla y terriblemente fácil según pudimos ver en la demo, es robarles dinero mientras choca con ellos. No conseguiremos grandes cantidades de dinero, sino una o dos monedas, pero es fácil hacerlo, pulsando un botón, aunque tendremos que escabullirnos rápida pero sigilosamente porque algunos personajes se darán cuenta rápidamente de que les falta algo.

El dinero cobra un papel muy importante en esta secuela, ya que tendremos que adquirir armas y otros extras a los comerciantes que veremos por el mundo del juego, y suelen tener un precio muy alto. Por ejemplo, en la presentación comprábamos veneno, que luego utilizaríamos, al precio de 250 florines. La misión que segundos después comenzaríamos nos daba solo 200 florines de recompensa. El dinero también es necesario para sobornar a algunos personajes del juego, aunque de eso hablaremos más adelante. Antes de comenzar la misión que nos encomendaba Lorenzo de Medici, asesinar a un rico comerciante, pudimos ver una de las armas más llamativas del juego: la pistola. Se trata de una pistola que Ezio usará dentro de la manga de su camisa, por lo que no llamará demasiado la atención a priori, pero obviamente no cuenta con silenciador, por lo que después de apuntar (con un sistema que parecía requerir cierta habilidad) se producirá un gran estruendo al disparar. No será inteligente usarla en medio de la calle, aunque en situaciones de sigilo tampoco parece recomendable recurrir a ella.

La misión que nos encomendaba nuestro benefactor, una de las muchas misiones secundarias del juego, nos pedía el asesinato de un ciudadano de Florencia que se encontraba cerca de nosotros; tras unos saltos aquí y allá llegábamos a una plaza concurrida, y para identificar a nuestro objetivo usábamos el "ojo de águila", ese modo de visión que rodea de colores a los viandantes para saber quién es quién. El objetivo estaba teñido de rojo, pero su guardaespaldas de amarillo, y la misión nos pedía expresamente que nadie nos viese ni nos identificase. Algo así como la emblemática frase de la mafia, "que parezca un accidente".