Probamos el título más esperado del año y te contamos las claves de la última misión de Snake.
El Mal es poderoso, pero el coraje es fuerte
Metal Gear Solid 4 es un serio candidato a convertirse el título estrella del año, y la apuesta personal de Kojima por dejarnos un memorable legado en la saga Solid, algo que pudimos comprobar en la toma de contacto con el juego en su versión final en esta última entrega que llega a su fin en PlayStation 3. En estas impresiones previas al extenso análisis que realizaremos en próximas fechas no entraremos en detalles sobre la trama, tan sólo comentar las líneas generales conocidas por todos los seguidores del juego: un Snake de aspecto mucho más mayor a la edad que le corresponde recibe el aviso de que Liquid Ocelot se encuentra en Oriente Medio. La misión del héroe es acabar con él, ya que el tiempo corre en su contra.
Metal Gear Solid 4 nos recibe con un espectacular y emotivo menú con una gran cantidad de opciones para ajustar el control a gusto de cada jugador. Como saben los afortunados usuarios de la beta de
Metal Gear Online,
MGS4 cambia bastante en este aspecto respecto a los capítulos anteriores, y opta por un sistema más cómodo para la acción. L1 sirve para apuntar con el arma en una vista similar a títulos como
Resident Evil 4 (cámara al hombro), y R1 dispara. Es posible utilizar vista en primera persona pulsando triángulo, y ahora Snake es capaz de correr agachado para evitar ser visto o parapetarse entre barricadas sin exponerse, una serie de movimientos que ayudan enormemente las dos facetas del juego, la del sigilo y la de la acción. La velocidad de los giros de cámara y la configuración de algunos botones, como el de acceso al códec son personalizables. El movimiento de pegarse junto a las paredes con intención de asomarse ahora se realiza de frente, y en algunos lugares, es posible disparar a ciegas, sin exponer el cuerpo.
Metal Gear Solid 4 incorporará descargas y recompensas para los jugadores más expertos en el juego, descargables mediante el menú Extras, y por supuesto, para el modo online
Metal Gear Online, que ya tiene en preparación cuatro mapas nuevos previstos para PlayStation Store a lo largo de este año, con la prometida intención de alargar la vida de este modo más allá del lanzamiento con periódicos packs de contenido. Un curioso modo y a la larga muy práctico es
Virtual Range, que nos recuerda al aspecto gráfico de las misiones de realidad virtual de
Metal Gear Solid 2, un escenario minimalista en el que nuestro personaje se ve rodeado de blancos a diversas distancias en un área concéntrica, a modo de diana. Dada la gran cantidad de armas del título, en más de una ocasión dudaremos que clase de fusil sea más apropiado, que pistola se adapte mejor a cada situación o la dispersión posea una escopeta. Gracias a
Virtual Range, es posible probar todo nuestro arsenal (y sus modificaciones) para practicar el tiro de francotirador, granadas y no solo eso, también los objetos. Una opción que se intuye muy útil al ir avanzando en la aventura y ampliar el abanico de armas, tanto letales como tranquilizantes.
Por último, dos opciones más se nos presentan desde el inicio, el álbum de fotos (para ver las fotografías sacadas en el juego) y el clásico
Briefing, que permite disfrutar de las órdenes de la misión en curso y anteriores, algo que ayudará a refrescar la memoria de la historia tras un tiempo de inactividad.

Una vez en juego y tras la introducción producida por Logan (el afamado estudio de publicistas encargado también de diseñar el logotipo del juego), y la secuencia de créditos con secciones jugables en Oriente Medio que explican la situación actual, comprobamos todo el nuevo planteamiento de
Guns of the Patriots en un despliegue atronador de explosiones y guerra la libertad de decisiones y acciones muy superior a cualquier entrega anterior (cada recorrido posee sus ventajas e inconvenientes). Dependiendo del capítulo, el camino es más o menos lógico, pero podemos aseguraros que el segundo capítulo conseguirá despistar al menos la primera partida a más de uno, así que desaconsejamos el uso del mapa (que indica la dirección destino) y explorar el territorio por uno mismo. La experiencia de juego es mucho más rica.