La llamada del Oeste.
Un año después de que el estudio polaco Techland lanzara en PC
Call of Juarez, nos ofrece ahora esta adaptación para la consola de Microsoft Xbox 360. Lo primero que llama la atención de este juego es su ambientación, se cuentan con los dedos de una mano los videojuegos ambientados en el violento y polvoriento Far West, por lo que debe ser recibido como un soplo de aire fresco en medio de tanto juego de acción en primera persona clónico ambientado en conflictos bélicos y futuros apocalípticos.
Texas, 1882. El juego nos mete en ambiente relatándonos como el legendario oro que Hernán Cortés recibió como rescate de Moctezuma fue llevado a ciudad Juarez donde desapareció poco después sin dejar rastro, desde entonces mucha gente ha intentado recuperar ese oro a pesar de la maldición que cae sobre él, una maldición que hace que todo aquel que lo busque enloquezca de una enfermedad llamada "La llamada de Juarez". No hace falta ser muy listo para darse cuenta que nosotros seremos los siguientes en intentar hacernos con él. ¿Lo lograremos?
Dos antihéroes
En este juego tendremos no uno, sino dos protagonistas que se irán alternando en las diferentes misiones que lo componen, aportando cada uno de ellos un estilo de juego distinto. El primero es Billy "el Candela", un joven mexicano que huyó de su hogar escapando de las continuas palizas de su padrastro y que después de buscar infructuosamente el famoso oro de Juarez regresa a casa. Este personaje aporta al juego misiones de infiltración en las que prima el pasar desapercibido y el juego silencioso. El otro protagonista es Ray, hermano del padrastro y padrino de Billy. Se trata del reverendo del pueblo al que un buen día se le cruzan los cables y harto de que sus feligreses hagan caso omiso de sus sermones decide tomarse la predicación de la palabra de Dios de forma más contundente, ya sabéis, la letra con sangre (y plomo) entra… de él son las misiones de disparo y tentetieso, más acordes con lo que entendemos por un juego de acción clásico.
Los caminos de ambos se irán entrecruzando durante el juego, el primero escapando, el segundo, debido a un malentendido, intentando dar caza al primero. Y de este manera, alternando ambos puntos de vista, se irá desvelando la historia, adulta y violenta, como corresponde a los relatos situados en esas inhóspitas tierras.

Gráficos
Si hubiera que resumir en dos palabras el apartado gráfico éstas deberían ser "muy correcto". Por supuesto el poderío gráfico no llega al nivel de los grandes de esta consola, pero tampoco está nada mal. En todo caso, se echa en falta algún efecto más de "suciedad atmosférica", como puedan ser los rayos del sol rasgando el humo que aparecen en
Call of Duty 3 o
Ghost Recon Advanced Warfighter 2 , que sin duda casarían muy bien con los polvorientos escenarios del oeste; pero quitando este detalle, el resto resulta intachable: la paleta de color está perfectamente elegida con respecto a las localizaciones que representan, todos los elementos y utensilios del juego ambientan a la perfección la época en que se desenvuelve el juego: carretas, casas, herramientas, caballos, armas, están perfectamente recreados, los NPCs (personajes no jugables) también mantienen el nivel sin destacar, con unas texturas y caracterizaciones correctas. Si acaso, se le podría achacar la falta de variedad ya que es un poco chocante encontrar a los aldeanos que aparecen al principio del juego "de viaje" en otras pistas posteriores. Otro elemento a destacar es el fuego, ya que éste se propagará más o menos dependiendo del escenario: si estás en el campo y rompes un candil se formará una hoguera, pero si lo rompes en una casa de madera el fuego se propagará rápidamente, el humo se te mete en los ojos imposibilitando tu visión…