Han vuelto para hacer lo que mejor saben: alargar el título de Street Fighter II, y dar una alegría a los apasionados por la lucha.
Luego, las opciones de juego en el entrenamiento nos muestran que estamos, efectivamente, ante un título pensado para puristas. Podemos ver los bloques de contacto (bloques de tiro, según la traducción del juego) de cada personaje en el entrenamiento, por ejemplo, y practicar sin complicaciones todos los movimientos de los personajes. Además, desde el menú de pausa, en todos los modos, se puede ver la lista de ataques especiales de los personajes que estén en pantalla, lo que es una buena manera de prescindir por completo del manual de instrucciones que, claro, no tenemos al ser un título de distribución digital.

Sin embargo, aunque consideramos que es un título destinado especialmente a competidores natos, la verdad es que podría tener unas opciones de juego en línea más trabajadas. Los enfrentamientos sueltos, los de competición para subir en las tablas de puntuaciones, y la organización de torneos están bien, pero en la actualidad los juegos de lucha ofrecen propuestas más o menos imaginativas para potenciar ese componente.
Super Street Fighter II Turbo HD Remix confía plenamente en sus virtudes natas como clásico arcade de lucha, y no podemos decir que no signifique haya horas infinitas de combates mientras tengamos rivales, sin necesidad de artificios, pero es posible que a parte de los usuarios les sepa a poco.
Pese a todo, el control de los personajes se ha simplificado un poco en las opciones HD Remix, cambiando un poco cómo se hacen algunos movimientos especiales, y facilitando su realización. Será cuestión de cada jugador decidir qué mando prefiere, si el de PS3 o el de Xbox 360, aunque lo cierto es que cada uno tiene lo suyo. Quizás la cruceta del DualShock 3 sea más práctica (aunque no tanto como quisiéramos), pero lo cierto es que tanto con un mando como con otro tendremos que afrontar un proceso de adaptación. Los más puristas echarán en falta que haya un buen stick emulando los de recreativa en el mercado (se esperan múltiples opciones en el mercado para Street Fighter IV), y los mayoría echará de menos los veteranos mandos de las 16 bits. Como consuelo, lo cierto es que el juego responde bien en ambos sistemas con las palancas analógicas, y si estamos decididos a emplear las crucetas digitales, todo será cuestión de práctica.

Las partidas en línea se desarrollan con problemas mínimos, aunque claro, cuando los hay (sea por nuestra conexión, o por cualquier otro motivo), son contratiempos terribles, dada la velocidad de los combates y la precisión que se requiere a poco que jugamos con alguien de nivel. En líneas generales, funciona bien y no cuesta encontrar rivales. Dado el flujo de datos que le asumimos al género (es quizás en la lucha donde más evidentes se hacen los problemas de
lag, por encima incluso de la acción en primera persona), se nota que se ha hecho un buen trabajo a la hora de optimizar toda esta vertiente del juego. Eso sí, la interfaz es algo tosca y poco intuitiva, quedándose muy en lo básico... y no sólo en la parte del juego en línea. Del mismo modo, se ha perdido la oportunidad de introducir Trofeos en PlayStation 3 (y no hay planes anunciados para introducirlos en el futuro), mientras que en Xbox 360 hay, claro, los obligatorios logros.