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Juegos Retro

Una mirada semanal al pasado, recordando grandes juegos clásicos y momentos de la historia del videojuego.

Kid Chameleon

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El videojuego dentro del videojuego. ¿En que quedó este título tan publicitado por Sega?

La portada de este juego, para muchos, es más que suficiente para saber de qué juego hablamos. Kid Chameleon nació para responder a los títulos de plataformas con los que Nintendo estaba consiguiendo tanto éxito.

Pero sobre todo, pusieron la mirada en Super Mario World, uno de los mejores plataformas de todos los tiempos. Pero aunque muchos nos tachen de infames al hacer tal afirmación, podemos decir que Kid Chameleon se miró en este espejo, ya que muchos de sus elementos -como veremos- son heredados del juego de Super Nintendo.

Pero pongámonos ahora en situación, ya que es al año 1992. Tiempos en los que, por ejemplo, Street Fighter ya estaba dando guerra en los arcades, se lanzó el primer Mario Kart y en la misma Mega Drive era lanzado Sonic The Hedgehog 2 a finales de año.

Hablamos de estos juegos, porque Kid Chameleon compartió escenario con todos ellos, y porque Sega se esforzó en publicitarlo bastante, en prensa y en muchos de sus vídeos publicitarios en los que en apenas unos segundos de cinta, debían convencernos de que aquel juego era merecedor de mirar a nuestra hucha.

Un éxito olvidado

Pues hoy mismo, podemos hablar de Kid Chameleon como un juego que, quizás por compartir con productor triple A en la misma consola o consolas rivales, no logró cautivar a las masas, pero sí podemos decir que logró un pequeño éxito, ¿cuál?

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Fijémonos en la portada americana. Más de cien niveles y más de mil ochocientas cincuenta pantallas. Esa era la premisa con la que Kid Chameleon venía, con una idea bastante parecida a la de Super Mario World, que nos sorprendió a todos unos años antes.

La historia de Kid Chameleon es bastante ingeniosa: ha llegado un nuevo juego de realidad virtual al barrio. Su título es WildSide. Este nuevo mueble arcade está siendo un tremendo éxito en los recreativos, y chicos y chicos se agolpan para jugar a él.

Todo parece normal y divertido cuando se habla de esta recreativa, pero poco a poco, nuestro amigo va observando cómo cada vez hay menos chicos en el barrio. ¿Qué pasa aquí?

Nuestro héroe descubre que Heady Metal, el jefe final del juego ha conseguido librarse del código con el que fue programado y está raptando a los chicos que no consiguen acabarse el juego.

Casey, más conocido como Kid Chameleon, entra en el videojuego sabiendo su misión para acabar con esta pesadilla: acabar con todos los niveles del juego.

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Así es como nuestro amigo empieza su aventura, que será la nuestra, y así es como un juego tan olvidado como Kid Chameleon empieza.

Los gráficos, quizás, son el mayor sambenito con el que vivió y con el que cosechó su mediano éxito. Pero detrás de estos gráficos tan "poco trabajados" se encuentra un plataformas total y absolutamente disfrutable y con varios toques de genialidad.

Como podemos ver, los gráficos del juego, en los primeros niveles parecen ser poco trabajados para tratarse de un título de 16 bits, pero lo cierto es que el "poder" de Kid Chameleon se encuentra en la cantidad de niveles, que como sabemos es grandísima, y de sus niveles ocultos, que -como en el juego en el que se fija- es también bastante grande y aumenta su rejugabilidad.

Pero además de esto, como el propio título indica, estamos ante un chico camaleónico, de aspecto -quizás a propósito- bastante parecido con cierto protagonista de Regreso al Futuro (con el que también comparte su aerodeslizador), y que usa diferentes transformaciones y trajes para avanzar con soltura en nuestra aventura.

Todas estas transformaciones ayudarán a nuestro amigo a superar las fases, en esta misma publicidad podemos ver cómo, bajo una "crisis de identidad" están todas ellas, y nos ayudarán a romper ciertos bloques, ir más rápido, o convertirnos en algo lo suficientemente pequeño como para entrar por huecos imposibles.

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Estos son elementos que como decimos, ya vimos en otros juegos, pero que en Kid Chameleon son utilizados para ser la respuesta de Sega a la competencia. Los gráficos en algunas pantallas estaban bañados con unos planos de scroll casi infinitos, y las músicas acompañan bastante bien, aún sin ser grandes composiciones.

Pero, entonces ¿dónde quedó Kid Chameleon? Pues para los pocos que lo disfrutaron y terminaron, seguro que lo recuerdan como un gran juego, pero para todos los que, como yo, lo disfrutamos muchos años después, queda como un juego infravalorado en su época, que para la opinión del que suscribe estas palabras, fue lastrado por unos gráficos que no convencieron entonces.

Pero si superamos este hándicap, podemos darle una oportunidad, y disfrutar de un gran juego, con un diseño de niveles bastante divertido y con toda la chulería que un chaval de los años noventa, enfundado en su chaqueta de cuero y sus gafas de sol, nos puede dar.

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Isaac_Lez · 22/02/2013 10:56
[respuesta:50]Entonces pocos juegos de Mega Drive has probado.

En cuanto al Kid Chameleon, pues es un juego que me gusta mucho. Cierto es que no es de los plataformas con mejor aspecto técnico, pero lo veo muy entretenido, todo un reto y con muchísimo carisma.[/respuesta]

Wakinyan · 20/02/2013 09:46
Pues siendo uno de los juegos más feotes de la consola, tiene su encanto... o eso o es cosa de la nostalgia.  :jaja:
A mi algunas de las músicas no me desagradan, aunque sí que son algo machaconas.
Eso sí, nunca conseguí acabarlo (ni con el truco de la segunda fase). Lo más lejos que llegué fue, en la última parte del juego, la fase de Alien Isle creo que se llamaba, y eso después de perderme por algunos de los niveles.
Algún día me pondré en serio con él.

Riverita · 15/02/2013 23:17
Qué recuerdos , junto a Dynamite Heady, de los primeros juegos que tuve propios en Mega Drive, era una gozada la diversidad de niveles (y cantidad) que tenía, y todo un puntazo algunas máscaras que te transformaban en el típico pirado con máscara de hockey, hacha en mano, o la de rinoceronte :D

Recuerod que los niveles que más odiaba eran los helados, entre el suelo deslizante y los caminos ocultos e invisibles en las montañas

Guthwulf · 15/02/2013 18:19
Lo pillé seguramente debido al anuncio de "  de 100 niveles", que me parecían una barbaridad, y me encantó la cantidad de trajes distintos que había, con las distintas mecánicas de juego y los distintos caminos posibles según el traje. Creo que nunca me lo llegué a pasar, pero le dediqué muchísimas horas.
Para mí fue un gran juego que no tuvo demasiado fama

shinjii · 01/02/2013 12:07
No entenderé nunca las críticas feroces a este juego. A mí me enamoró desde que lo vi en una tienda Canadian para jugar. A los dos días, acababa octavo de EGB, saqué buenas notas y eran mis últimos días en Mallorca, llevaba viviendo allí desde los 8 años. Con las notas, me regalaron una megadrive. Elegí: Sonic + Fantasía, y a los 2 días compré el Kid Chamaleon y James Pond 2.

Kid Chameleon, a pesar de que la historia es una tontería y el diseño del personaje tenga carisma 0, en el juego en sí, poco importa: me dejaba llevar por fases muy divertidas, variadas, pasadizos secretos,... Lo que me encanta del juego es que no es un plataformas al uso: todo quisqui me llamará hereje, pero en un New Super Mario Bros, el esquema es prácticamente el mismo, saltar de plataforma en plataforma (que no está mal). Aquí teníamos de todo: escaladas, trampillas donde teníamos que correr a toda leche o nos tragábamos la lava, fases con un toque siniestro, fases donde el scroll te mataba y jugabas contrarreloj, alegres, etc. Mezclaba plataformeo con darle un poco al coco en muchas ocasiones.

Y menos entiendo la crítica a la música: era evocadora, épica, tranquila, te hacía poner en tensión cuando convenía, siempre MUY bien escogida en cada fase y cumpliendo a la perfección, muy memorable siempre. Sonaba a cualquier cosa, menos a chicharras, siendo una de las BSO más personales e interesantes de la Sega Megadrive.

Y gráficamente, a mí me parecía muy interesante: fases variadas, muchos, MUCHOS planos de scroll parallax, fondos de paisajes muy conseguidos gracias a la profundidas de sus planos...

Lo más negativo: no tenía pila de guardado (más de una vez estuve a punto de estrellar la consola), cuantas tardes no pasé con amigos para guardarlo... (una vez se nos fue la luz a las 6 horas, quise matar a alguien, normal que la gente acabase harta). Los final bosses, muy normalitos y siempre era el mismo, con el mismo patrón. Y ya. Un juego completamente redondo.

El niño jesús llora cuando veo a gente que critica este juego y luego alaba, por ejemplo, el Toki de MD.

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