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Juegos Retro

Una mirada semanal al pasado, recordando grandes juegos clásicos y momentos de la historia del videojuego.

Kid Chameleon

Emmanuel Castro · 16:26 4/1/2013
El videojuego dentro del videojuego. ¿En que quedó este título tan publicitado por Sega?

La portada de este juego, para muchos, es más que suficiente para saber de qué juego hablamos. Kid Chameleon nació para responder a los títulos de plataformas con los que Nintendo estaba consiguiendo tanto éxito.

Pero sobre todo, pusieron la mirada en Super Mario World, uno de los mejores plataformas de todos los tiempos. Pero aunque muchos nos tachen de infames al hacer tal afirmación, podemos decir que Kid Chameleon se miró en este espejo, ya que muchos de sus elementos -como veremos- son heredados del juego de Super Nintendo.

Pero pongámonos ahora en situación, ya que es al año 1992. Tiempos en los que, por ejemplo, Street Fighter ya estaba dando guerra en los arcades, se lanzó el primer Mario Kart y en la misma Mega Drive era lanzado Sonic The Hedgehog 2 a finales de año.

Hablamos de estos juegos, porque Kid Chameleon compartió escenario con todos ellos, y porque Sega se esforzó en publicitarlo bastante, en prensa y en muchos de sus vídeos publicitarios en los que en apenas unos segundos de cinta, debían convencernos de que aquel juego era merecedor de mirar a nuestra hucha.

Un éxito olvidado

Pues hoy mismo, podemos hablar de Kid Chameleon como un juego que, quizás por compartir con productor triple A en la misma consola o consolas rivales, no logró cautivar a las masas, pero sí podemos decir que logró un pequeño éxito, ¿cuál?

Fijémonos en la portada americana. Más de cien niveles y más de mil ochocientas cincuenta pantallas. Esa era la premisa con la que Kid Chameleon venía, con una idea bastante parecida a la de Super Mario World, que nos sorprendió a todos unos años antes.

La historia de Kid Chameleon es bastante ingeniosa: ha llegado un nuevo juego de realidad virtual al barrio. Su título es WildSide. Este nuevo mueble arcade está siendo un tremendo éxito en los recreativos, y chicos y chicos se agolpan para jugar a él.

Todo parece normal y divertido cuando se habla de esta recreativa, pero poco a poco, nuestro amigo va observando cómo cada vez hay menos chicos en el barrio. ¿Qué pasa aquí?

Nuestro héroe descubre que Heady Metal, el jefe final del juego ha conseguido librarse del código con el que fue programado y está raptando a los chicos que no consiguen acabarse el juego.

Casey, más conocido como Kid Chameleon, entra en el videojuego sabiendo su misión para acabar con esta pesadilla: acabar con todos los niveles del juego.

Así es como nuestro amigo empieza su aventura, que será la nuestra, y así es como un juego tan olvidado como Kid Chameleon empieza.

Los gráficos, quizás, son el mayor sambenito con el que vivió y con el que cosechó su mediano éxito. Pero detrás de estos gráficos tan "poco trabajados" se encuentra un plataformas total y absolutamente disfrutable y con varios toques de genialidad.

Como podemos ver, los gráficos del juego, en los primeros niveles parecen ser poco trabajados para tratarse de un título de 16 bits, pero lo cierto es que el "poder" de Kid Chameleon se encuentra en la cantidad de niveles, que como sabemos es grandísima, y de sus niveles ocultos, que -como en el juego en el que se fija- es también bastante grande y aumenta su rejugabilidad.

Pero además de esto, como el propio título indica, estamos ante un chico camaleónico, de aspecto -quizás a propósito- bastante parecido con cierto protagonista de Regreso al Futuro (con el que también comparte su aerodeslizador), y que usa diferentes transformaciones y trajes para avanzar con soltura en nuestra aventura.

Todas estas transformaciones ayudarán a nuestro amigo a superar las fases, en esta misma publicidad podemos ver cómo, bajo una "crisis de identidad" están todas ellas, y nos ayudarán a romper ciertos bloques, ir más rápido, o convertirnos en algo lo suficientemente pequeño como para entrar por huecos imposibles.

Estos son elementos que como decimos, ya vimos en otros juegos, pero que en Kid Chameleon son utilizados para ser la respuesta de Sega a la competencia. Los gráficos en algunas pantallas estaban bañados con unos planos de scroll casi infinitos, y las músicas acompañan bastante bien, aún sin ser grandes composiciones.

Pero, entonces ¿dónde quedó Kid Chameleon? Pues para los pocos que lo disfrutaron y terminaron, seguro que lo recuerdan como un gran juego, pero para todos los que, como yo, lo disfrutamos muchos años después, queda como un juego infravalorado en su época, que para la opinión del que suscribe estas palabras, fue lastrado por unos gráficos que no convencieron entonces.

Pero si superamos este hándicap, podemos darle una oportunidad, y disfrutar de un gran juego, con un diseño de niveles bastante divertido y con toda la chulería que un chaval de los años noventa, enfundado en su chaqueta de cuero y sus gafas de sol, nos puede dar.