Sesión de curiosidades: Volumen 7

Sesión de curiosidades: Volumen 7

Juan Rubio · 13:23 4/6/2013
Una nueva mirada a los detalles que pasaron desapercibidos en nuestros juegos favoritos.

No te pierdas los seis primeros volúmenes de la sesión de curiosidades: Volumen 1 Volumen 2 Volumen 3 Volumen 4 Volumen 5 Volumen 6.

Abrimos hoy la séptima sesión de curiosidades, casi sin darnos cuenta de todos los detalles que hemos ido destapando durante las seis anteriores. Por suerte, el mundo de los videojuegos es tan variado, amplio y profundo que aún nos quedan muchísimos más por contaros. Hoy volveremos a destapar esas pequeñas curiosidades que se han visto obligadas a quedar en un segundo plano, pero que, cuando las conocemos, hacen que veamos nuestros juegos favoritos con una nueva perspectiva. Aunque tan sólo sea con esa perspectiva de que los conocemos un poquito mejor.

Hoy ya sabemos a lo que venimos. Vamos a seguir destapando esa parte de la historia oculta de los videojuegos que tanto nos gusta, y aunque repasaremos particularidades de juegos que van desde el mítico Tetris hasta el más reciente Injustice, no nos olvidaremos de grandes sagas como Silent Hill, Uncharted o Super Mario. Tenemos ante nosotros multitud de temas, si bien tenemos varias sorpresas en lo musical, ya sea por la temática del juego o por naturaleza de la curiosidad. ¡Comenzamos!

Los traidores de Harmonix

Hace relativamente poco, hablábamos sobre la llamada "burbuja musical", esa tremenda expansión de los juegos musicales que gozaron de un tremendo éxito. Red Octane y Harmonix comienzan a trabajar en Guitar Hero allá por 2004, para sentar las bases occidentales de esta experiencia de guitarra videojueguil. Tras dos entregas –Guitar Hero I y II–, MTV Games compra Harmonix, y Activision hace lo propio con Red Octane. Harmonix comienza a trabajar en Rock Band. Esto sucede en 2006, pero en 2007, Harmonix lanza otro Guitar Hero. ¿A qué se debe esta "traición"?

Pues esta "traición" era, curiosamente, una cláusula de su contrato con Red Octane y Activision. Los chicos de Harmonix estaban comprometidos legalmente a crear un nuevo juego para la saga Guitar Hero, y bajo MTV Games y trabajando en Rock Band, crearon Guitar Hero: Rock the 80s, el juego que, para sorpresa de todos, repasa distintos temas de la década de los 80. Obviamente, la "traición" que mencionamos está entrecomillada porque tanto MTV Games como Harmonix sabían de la necesidad de desarrollar este juego, aunque no deja de ser curioso ver a un estudio trabajando para la competencia.

Devolviendo el favor

En la pasada sesión de curiosidades os contamos una peculiaridad sobre Santa Monica Studio, los creadores de sagas como God of War. Y es que el estudio californiano cuenta con un programa de "incubación indie", un programa de apoyo a estos desarrolladores, a través del cual los ayudan a desarrollar proyectos más elaborados, ofreciéndoles consejos, herramientas, etcétera. Entre los títulos que han salido de esta incubadora, y por supuesto, sin quitarle mérito al gran talento de los creadores de la obra original, hemos disfrutado de títulos como The Unfinished Swan y Journey.

Otro de los estudios que colaboran con Santa Monica es Plastic Studio, situados en Polonia. Plastic Studio ha creado juegos como el experimental Linger in Shadows o Datura, pero también ha creado algo tan personal para Santa Monica Studio como su logotipo. Si recordáis el logotipo de Linger in Shadows, no será difícil vincular sus trazos con el de Santa Monica. Sin duda, una curiosa manera de devolverle el favor por esta "incubación" que os contábamos.

El sonido de una moneda

Una parte irremplazable de los juegos, y no siempre valorada, es su aspecto sonoro. Mientras que las melodías quizás suelen destacar más sobre el conjunto, hay todo un abanico de efectos de sonidos que, por su naturaleza discreta, pasan más desapercibidos. Imaginad un barril que no suena al explotar, un coche que no emite sonido al chocar o una pistola inaudible al disparar. Pero, imaginad una moneda que no suena al ser recogida. Totalmente normal en la vida real, pero no en un videojuego ¿verdad?

Y es que en el ocio virtual, es lógico ofrecer una señal tanto visual cuando recogemos elementos coleccionables, aunque sea un pequeñísimo clic. Los más veteranos y los recién llegados, probablemente no tendrán problema en reconocer uno de los efectos de sonido más icónicos de la historia de los videojuegos: las monedas de Super Mario. El músico Joseph Karam realizó una transcripción de la composición que firmó Koji Kondo en 1985 para Super Mario Bros., y así es como se representa el sonido de una moneda sobre una partitura.