Reflexionamos sobre el catálogo actual de PS Vita y repasamos sus grandes lanzamientos para los próximos meses.
Han pasado cinco meses desde el lanzamiento de PS Vita en Occidente, el 22 de febrero. La sucesora de PSP se lanzó en un estrecho margen respecto a la fecha japonesa -17 de diciembre- tras su presentación en enero de 2011 con el nombre clave NGP. Una portátil que venía a sustituir a la anterior máquina, a la que se le notaban los años en los aspectos técnicos por el avance de los teléfonos inteligentes y tabletas, como aseguró Shuhei Yoshida poco tiempo antes del anuncio oficial.
El catálogo de salida con 25 títulos disponibles desde un primer momento fue más numeroso de lo habitual en el debut de una consola, combinando producciones tanto de formato físico como en títulos exclusivamente de descarga digital que abarcaban la mayoría de géneros. No todos alcanzaron las expectativas creadas por una razón u otra:
Ridge Racer apostó por un modelo de descargas cuestionado,
Reality Fighters nos supo a poco en lo jugable,
Shinobido 2 se trataba de la clásica producción destinada a la anterior portátil con un ligerísimo lavado de cara, mismo caso que
LEGO Harry Potter: años 5-7. A cambio, descubrimos que
Uncharted: El abismo de oro gozaba de muy buena salud en manos de Bend Studio, que
Motorstorm RC cambiaba de género y tamaño con buen resultado, y quedamos encantados de
Lumines Electronic Symphony,
Rayman Origins,
Everybody's Golf y
Wipeout 2048. En este tiempo nos ha costado despegarnos de
Super Stardust Delta, del alocado y simple
Frobisher Says! o de los combates de
BlazBlue: Continuum Shift Extend.
Más recientemente han llegado producciones muy destacables como
Mortal Kombat –torre de desafíos ampliada-,
Metal Gear Solid HD Collection,
Disgaea 3: Absence of Detention o nuestro favorito,
Gravity Rush. En este momento nos encontramos ante el goteo de títulos de ritmo lento propio del ciclo intermedio entre la primera avalancha de lanzamientos y la segunda oleada de producciones más constante de cara a las fechas otoñales y de Navidades, donde se concentran buena parte de las ventas de todo el año. Esta es la evolución típica, olvidada muchas veces, de cualquier sistema en su primer año; son necesarios al menos 12 meses para que la maquinaria empiece a funcionar a más velocidad y alejada de las conversiones rápidas. Tendencia que afecta no sólo a portátiles, también a consolas domésticas.
Balance de la portátil
Las impresiones de PS Vita han sido mayoritariamente positivas en cuanto al propio sistema, con la calidad de la pantalla y la inclusión de la segunda palanca analógica como grandes aciertos. El sensor de movimiento y las funciones táctiles, tanto de la pantalla como del panel trasero, se han utilizado en la mayoría de juegos, aunque dependiendo de si hablamos de producciones creadas en mente para Vita o de adaptaciones de otras plataformas, su uso puede estar mejor o peor integrado.
Uno de los mejores ejemplos de control adaptado a PS Vita a partir de una saga ya existente ha sido Uncharted, que hace uso de prácticamente todas las características de manera natural y prácticamente opcional exceptuando un par de casos concretos.
Resistance: Burning Skies, aunque no ha alcanzado los estándares de la saga en doméstica, ha servido para desvanecer las dudas sobre la viabilidad del género FPS –disparos en primera persona- en portátil, abriendo veda para algunos de los títulos más exitosos en la actualidad. La decisión del segundo stick integrado estaba en la lista de prioridades del diseño de la consola desde su concepto, no sin razón tras las críticas vertidas con PSP y la imposibilidad de hacer cómoda la exploración 3D.