Además de estas cuatro nuevas plataformas que se han anunciado recientemente, las tabletas llevan años suponiendo la gran amenaza para las consolas. Los juegos de iPad y Android siguen mejorando, y su conectividad con otros dispositivos también, a medida que este tipo de aparatos se van implantando en el mercado. Pero en el CES se ha dado un nuevo giro de tuerca al concepto de tableta, presentándose dos nuevas con gran relación con el videojuego.
La primera es la Razer Edge, anteriormente conocida como Project Fiona. No se trata de una tableta Android como se puede sospechar, sino que usa tecnología de PC y Windows 8 para intentar convertirse en una plataforma de juego. Además de ello, pueden conectarse mandos, tanto a los lados como por cable, llevar su imagen al televisor e incluso ejercer de SmartTV. El precio es bastante alto: su modelo normal costará 999 dólares, y el "Pro" se eleva hasta los 1.299.
La otra propuesta es la unu, una tableta nueva que busca fusionarla con las consolas y los televisores inteligentes. Desarrollada por la empresa alemana Snakebyte, fabricante de accesorios con muchos años de experiencia, esta tableta intenta aunar todo en uno: tableta Android, ordenador, consola y SmartTV. Incluirá un ratón y un mando de control para ejercer las funciones de PC y consola, y podrá ejecutar aplicaciones como Netflix, por lo que al conectarse al televisor podrá ejercer de TV inteligente. Pese a todo lo que promete, no ha levantado demasiada expectación.