El fin del mundo en los videojuegos

El fin del mundo en los videojuegos

Juan Rubio · 12:41 19/12/2012
Dicen que este viernes 21 de diciembre podría acabarse la vida como la conocemos. Repasamos los videojuegos que se han adelantado a la tragedia.

¡Aliens!

Aunque lleva casi un siglo entre nosotros, recientemente la teoría de los antiguos astronautas ha cobrado una mayor popularidad. Los que la proponen, aseguran que vida extraterrestre inteligente visitó la Tierra hace miles de años, afectando profundamente el desarrollo de la civilización humana. Aunque calificar las pruebas que apoyan a esta teoría de fehaciente depende de cada individuo, es posible que los extraterrestres sean los responsables de que en las próximas horas el planeta se convierta en otro mundo, algo desconocido hasta el momento y que rompa con la continuidad que durante millones de años los que la han poblado y la puebla han podido disfrutar. Y es que, según piensan algunos de los que creen en la teoría que mencionamos, los alienígenas volverán, y sus intenciones no tienen por qué ser buenas.

La historia que os vamos a contar ahora sucede en 1949, pero bien podría comenzar a suceder a partir de pasado mañana. O quién sabe, quizá sucede mientras lees estas líneas. Una raza alienígena ha aterrizado silenciosamente en la tierra, y poco a poco comienza a propagar un virus que transforma a los seres humanos en seres propios de su raza, en Quimeras. Los aficionados de la saga sabrán que la historia no es exactamente como aquí la contamos, pero también entenderán que prefiramos no revelar detalles para aquellos que se inician ahora en la obra de Insomniac. Y es que éste es, más o menos, el argumento de Resistance: Fall of Man. Los alienígenas vienen a apoderarse del planeta tierra, y el ser humano lucha por defender lo que es suyo. ¿Serán suficientes las armas contra un virus que nos modifica genéticamente? ¿Tendrá derecho una raza alienígena a tomar nuestro planeta? Es difícil responder a estas preguntas, pero mucho más difícil será nuestra batalla por la libertad.

Poco después, en 1957 y cerca de unas ruinas mayas, otro objeto caído del espacio colisiona con la superficie terrestre. Los científicos le quitan importancia y pronto el incidente se olvida. Treinta años después (pongámosle cincuenta y cinco para darle emoción y que coincida con la fecha que nos ocupa), empiezan a propagarse historias de vida alienígena poblando la ubicación del impacto, y nosotros tendremos que encargarnos de asegurar la integridad del planeta. Contra nos permitió allá por 1987 –y a causa de la censura– asumir tamaña tarea, pero los europeos tuvimos un encargo ligeramente distinto. Esta vez los alienígenas habían sido sustituidos por robots, ya que, aunque se trataran de seres de otro planeta su figura humanoide los hacía inadecuados para el mercado occidental, y decidieron cambiar la naturaleza de los enemigos. Conocido tras ser "editado" como Probotector, esta versión de Contra nos llevaba al año 2633, y esta vez el causante del caos era un ser extraterrestre llegado de la Galaxia del Apocalipsis. Con ese nombre, no había muchas esperanzas de que viniese a traernos paz y amor, pero bueno, había que darle un voto de confianza.

Son varios los juegos y las teorías que apuntan que los extraterrestres (de ‘extra’, de fuera, y ‘terrestre’ de la tierra) llegarían, obviamente, de fuera de la tierra. Pero, ¿y si realmente fueran intraterrestres? Es decir, de dentro de la tierra. Eso es lo que nos pone sobre la mesa Gears of War que, si bien no se desarrolla en el planeta Tierra, se desarrolla en uno muy similar llamado Sera, en el que las condiciones –salvo los días de 26 horas– son prácticamente idénticas. Desde tiempos inmemoriales, una raza cohabitaba el planeta, aunque manteniéndose en las capas subterráneas de éste. ¿Podría ser el día 21 de diciembre de 2012 nuestro particular día E? ¿Comenzará a temblar la superficie y seres reptilianos intentarán tomar lo que por extensión consideran suyo? Pronto lo descubriremos. Por si acaso, pillad algún arma automática, la cadena de la bici, un puñado de clavos e id montando vuestra propia Lancer con motosierra.