Vuelve Gears of War con una continuación que mantiene todo lo que le hizo grande al mismo tiempo que pule ciertos aspectos.
Recientemente Microsoft realizó la presentación del título en nuestro país de la mano de Cliff Bleszinski, donde además de hablarnos más en detalle de su juego, nos permitió probar una versión muy avanzada del mismo.
Por lo que nos comentó su creador, se ha querido mantener lo que les gustaba a los aficionados al primer título, mejorando todos sus aspectos. En ese sentido, además de la mejora en el apartado gráfico, se ha desarrollado un modo campaña considerablemente más largo y con una historia más profunda y oscura, donde, según supimos, la búsqueda de María Santiago, será uno de los ejes de la historia.
Combate a los locust bajo tierra
Al coger el mando y comenzar la partida, éramos testigos de un video introductorio donde se nos ponía en situación. Tras los acontecimientos del primer juego, los locust han aumentado su número, y poco a poco están acabando con las fuerzas terrestres. Cada día más debilitados, y con el temor de no poder proteger ni siquiera la ciudad de Jacinto, el GOD decide que la mejor defensa es un buen ataque, por lo que planear infiltrarse bajo tierra para acabar directamente con los locust en sus bases.
Tras esta introducción, se nos dará la opción de jugar un tutorial donde podremos aprender a defendernos en el juego. En él recorríamos la ciudad de Jacinto enseñando a un soldado novato como debía comportarse para sobrevivir. Aparte de este, pudimos ver otros niveles, tanto en escenarios cerrados (la mayoría de los que vimos), como en abiertos, aunque en este segundo caso sólo pudimos ver el escenario mostrado en el tráiler de presentación del juego, donde nos siguió impresionando el tamaño de criaturas que asolaban nuestra nave y la inmensidad del escenario (aunque no pudiésemos explorarlo libremente, sino que nuestra nave llevaba una ruta prefijada).
Un escenario que nos llamó la atención fue el mostrado en la partida de Cliff Bleszinski, donde nos mostró el juego antes de que pudiéramos coger el mando. En él, avanzábamos por un escenario subterráneo donde podíamos utilizar un gusano gigante para protegernos de los ataques enemigos. Suponemos que debido a la historia del juego (la decisión de ir bajo tierra a combatir contra los locust) tendremos varias fases de este estilo, aunque en la presentación fue la única de estas características.
Lo mismo pero mejor
En estos niveles vimos que la esencia del juego es la misma, pero que casi todo ha sido mejorado ligeramente. Lo primero que llama la atención son las animaciones que se notan mucho más trabajadas, gracias a lo cual podremos ver como los personajes se mueven con más suavidad que en la anterior entrega. Sus modelos se han mejorado sensiblemente, aunque en este caso no resulta tan evidente como en las animaciones. Además, en esta ocasión habrá más posibilidades de destruir el entorno, pudiendo dejar nuestras marcas en cualquier pared o permitiéndonos destrozar ciertas partes del escenario (sobre todo las coberturas).
También pudimos apreciar una notable mejora en el efecto del agua, muchísimo más realista en esta ocasión, algo que sin duda se agradece mucho, ya que ahora encaja más con el apartado gráfico general del juego. Aparte de esto, apreciamos muchos pequeños detalles que se han mejorado, como efectos gráficos más trabajados.