Wii también tendrá su simulador de futbol serio.
Si hace unos días analizamos
Fifa 10 y vimos como EA ha decidido darle un enfoque mucho más arcade y simplificado, ahora hemos tenido la oportunidad de probar la próxima entrega de
Pro Evolution Soccer para Wii, que saldrá el próximo noviembre. Tras una larga sesión de juego, nuestra impresión no puede ser mejor.
El primer contacto con el juego lo tuvimos con unos menús muy sobrios y bien diseñados, aunque quizás algo confusos. Ya desde aquí vimos que Konami se ha tomado muy en serio esta versión, pues desde el principio se veía que se había cuidado todo hasta el más mínimo detalle. Un primer partido nos hizo mantener esta buena impresión gracias a un juego muy bien acabado y con un buen equilibrio.
Juega como quieras
A la hora de manejar el juego tenemos varias opciones. La principal es usar la combinación nunchuck más mando de control. De esta forma, manejaremos a los jugadores con la palanca de control, mientras que con el puntero indicamos adonde queremos pasar el balón. A la hora de defender podremos indicar a nuestro jugador por donde realizar las entradas, aunque estas se harán de forma semi-automática. Esta configuración es bastante completa, y aunque cuesta bastante acostumbrarse a tener que controlar al jugador y el puntero del mando, permite hacer jugadas mucho más elaboradas. A la hora de tirar a puerta tendremos dos posibilidades: la primera, más automatizada, consistirá en agitar el nunchuck cuando queramos chutar a gol, y el jugador decidirá el solo la fuerza y el ángulo con el que tirará. La otra forma es apuntar con el puntero hacia la portería, por el lugar por el que queremos que entre la pelota y agitar el nunchuk para tirar a puerta, aunque no podremos controlar la fuerza del chute. Ambas opciones son buenas, aunque es cierto que la última es algo complejo por la necesidad de tener que estar pendientes de apuntar.

Una variación de este sistema de control es usando el mando de control únicamente, usando de esta forma el puntero del mando para indicar hacia donde deben moverse los jugadores. Este modo ofrece grandes posibilidades de juego y se nota que ha sido elaborado con mucho más mimo que n el juego de EA, aunque seguirá siendo difícil ganar partidos contra alguien que juegue con una configuración más clásica. Y es que el tercer modo de control es con el mando clásico. Con él, la experiencia es muy similar a los Pro Evolution de otras consolas, teniendo una jugabilidad más tradicional. Este sistema es muy completo y permite un mayor control de nuestros jugadores, siendo una estupenda alternativa al control básico, aunque por supuesto se pierden las posibilidades de hacer jugadas libres que nos ofrece el mando de Wii.
Independientemente del método de control del que hagamos uso, podemos decir que los personajes responden bastante rápido a nuestras órdenes, aunque en ocasiones se echa de menos un menor tiempo de reacción, especialmente cuando en ocasiones, hacen de un pase sencillo un control complicado, ralentizando un poco el avance de nuestra jugada.