Devuelve el color y la vida a una ciudad con este original título de THQ para Wii.
Pinceladas de diversión
Aunque la mayoría de los juegos de Wii pecan de un estilo gráfico controvertido y muy similar a tiempos pasados, es cierto igualmente que algunos juegos no precisan de buenos gráficos para funcionar bien. A su vez la política de Nintendo con sus consolas exige a las compañías que expongan toda su originalidad a la hora de crear un videojuego. Un ejemplo claro es este de Blob, peculiar en su título como en su concepto de juego. Un juego que no es una idea novedosa ya que THQ adquirió lo derechos del presente juego a unos estudiantes holandeses que crearon su versión freeware y que suscitó un gran éxito en la red. Así THQ, ya con esos derechos contraídos, encargó a Blue Tongue la programación y adaptación para consolas Nintendo de aquel juego de éxito.
El equipo que lo desarrolla para Wii (el juego también aparecerá para Nintendo DS) fue fundado en 1995 como estudio independiente. En el año 2004 y como parte de la expansión empresarial de THQ fueron comprados por ésta para poder hacer frente a la programación de juegos ante la continua demanda de la industria. Los más de 80 miembros que componen Blue Tongue tienen en su haber títulos como Starship Troopers, Jurassic Park Operation Genesis o la serie de juegos Nicktoons.
Ahora en Wii y con las pertinentes mejoras técnicas y jugables que permite la consola, llega un juego que con el paso de los meses ha sabido atraer a más y más jugadores que esperan su lanzamiento. Desde su presentación en el pasado E3, donde fue nominado para el premio de juego más original de la feria, ha experimentado una gran profundización en sus características haciéndolo mucho más interesante para los medios que lo han ido probando posteriormente. Lo que puede parecer un experimento más, o bien un juego secundario para el catalogo de la consola, esconde no un juego en grandes dimensiones que pueda desestabilizar el mercado, pero si un juego original y bien creado que enamorará a bastantes jugadores que prefieran un estilo de juego diferente lejos de la controvertida política de violencia gratuita jugable y artística impuesta desde hace unos años.

Una ciudad sin expresión artística
La malvada corporación I.N.K.T ha declarado a Chroma City como una ciudad sin color. Dicha corporación es el motor no solo económico sino también ideológico y ha instaurado una ley que prohíbe toda expresión artística que lleve en sí una declaración de colores en la misma. Todo vándalo será castigado y para ello multitud de soldados patrullan la zona para que la nueva política ideológica sea respetada. El dictador Black está a la cabeza de dicha corporación y su máximo objetivo es convertir todo lo que le rodea en un espejo de su personalidad. Aún así existe un grupo llamado los "revolucionarios del color" que defienden la causa de que toda expresión sin color no puede considerarse un arte. Así, haciendo caso omiso de las nuevas políticas impuestas, deciden salir a la calle a llenar de color todas las estructuras que se encuentren por su camino. Nosotros estaremos al mando de dicho grupo revolucionario.