PEGI +12
PSPCompra DISSIDIA 012 [duodecim] FINAL FANTASY en FNAC
Lanzamiento: · Género: Acción
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Square Enix
Producción:
Distribución: Koch Media
Precio: 40,95 €
Jugadores: 1
Formato: UMD
Textos: Inglés
Voces: Inglés
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PUNTÚA:
DISSIDIA 012 [duodecim] FINAL FANTASY para PSP

#49 en el ranking de PSP.
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ANÁLISIS

Impresiones de DISSIDIA 012 [duodecim] FINAL FANTASY para PSP

Ramón Varela · 22/2/2011
Cosmos y Chaos convocan nuevamente a sus campeones. ¿Estás tú entre ellos?

Ver a todos los héroes y villanos de la serie Final Fantasy era el sueño de muchos seguidores de Square Enix. ¿Cloud y Squall juntos luchando contra Kefka y Jecht? ¿Y en un juego de lucha que tiene elementos de rol? ¿Dónde hay que firmar? De esta idea surgió Dissidia: Final Fantasy para PSP, un peculiar juego a medio camino entre la lucha y el rol de acción. Una mezcla un tanto curiosa que sin embargo consiguió éxito en críticas y apoyo del público, que en esta industria –o la del cine- supone automáticamente secuela, como ha sido el caso.

Seis minutos contando la historia y mostrando el juego.
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HD

Dissidia 012 [Duodecim] Final Fantasy se presentó durante el TGS 2010, y en pocos meses ya estará disponible en las tiendas. Una de las primeras disculpas para su creación estaba clara: aumentar el elenco de personajes respecto al primero. Y es que si en el original se incluyó un héroe y un villano de los diez primeros Final Fantasy, más Shantotto de XI y Gabranth de XII, estaba claro que cada jugador de la saga echaba en falta algún protagonista más, en especial féminas, bastante olvidadas si exceptuamos a Terra, Cloud of Darkness y la mencionada Shantotto. Esta era una asignatura pendiente que queda saldada con Yuna de FF X y Tifa de FF VII, entre otras, pero también añadiendo otros secundarios –algunos juegos reciben a un tercer personaje-, al protagonista de XII, Vaan, y la heroína de XIII, Lightning. Seguro, aún con las nuevas incorporaciones habrá usuarios que sigan cuestionando alguna ausencia importante en la plantilla, pero poco a poco Dissidia va homenajeando más a esta serie de rol y lo principal, sin grandes personalismos, huyendo de dar a Cloud –por ejemplo-, protagonista del Final Fantasy más popular, un papel exageradamente destacado sobre otros héroes. La intención de esta saga fue en su origen servir de tributo a los 20 años del emblema de Square Enix, y eso se mantiene en Duodecim.

El título hace referencia al duodécimo enfrentamiento entre la Diosa Cosmos, de la harmonía, y Chaos, el Dios de la discordia, un combate sin fin. Cada una de estas deidades llama a sus guerreros: Cosmos a los héroes de Final Fantasy y Chaos a los villanos. Se trata de una precuela del primer Dissidia, que contaba el decimotercer capítulo de esta guerra; al final de cada ciclo, los personajes pierden la memoria y la batalla vuelve a empezar. El argumento se las ingenia para cruzar protagonistas y situaciones que son el sueño de todo fan de Final Fantasy, y aunque dista mucho de ser una historia elaborada a nivel de un juego de rol, atrae lo suficiente como para que el peso del modo historia sea muy importante, otra diferencia respecto a la mayoría de juegos del género versus.

Aunque el salto del primer Dissidia a 012 es relativamente sencillo, la secuela esconde algunas novedades que amplían las posibilidades. Recordemos que el juego se divide en dos partes diferenciadas, lo que podríamos definir como exploración y las batallas propiamente dichas. En el primer caso, en Dissidia original únicamente nos desplazábamos por un tablero más o menos complejo, con diversas casillas, enemigos, objetos y una meta que alcanzar. Una mecánica de desarrollo un poco simple y quizás no bien explotada, que daba todo el protagonismo a los combates. Pues bien, este es uno de los aspectos algo alterados en 012, ya que también existe un mapa tridimensional al estilo de los Final Fantasy clásicos, en el que nuestro héroe patea por desiertos o montañas rocosas de un gran continente.

La exploración del mundo es una novedad que aumenta esa parte rolera que en Dissidia estaba algo descuidada, y recupera una característica que vimos por última vez en Final Fantasy IX. No deja de ser curioso sin embargo que nuestro protagonista, que en la escala tendría varios cientos de metros o incluso kilómetros de altura, se encuentre también con sus compañeros de grupo –se puede dialogar con ellos- correteando con esas grandes dimensiones, y que encontremos enormes portales o verjas que impidan nuestro paso; también hay algunos enemigos visibles –por tanto, no son combates aleatorios- por el escenario; es como si realmente lo que ha cambiado de tamaño son las montañas y árboles, que ahora son diminutos.