Saca tus garras de adamantium y prepárate para destrozar centinelas en el prometedor X-Men origins: Wolverine.
Como no podía ser de otro modo,
este año 2009 volverá a acoger multitud de adaptaciones provenientes del mundo cinematográfico, algo que no es del agrado de todos viendo la mayoría de resultados, pero como suele decirse, el mercado manda. Durante los últimos años, el personaje más popular de los X-men, Lobezno, ha coprotagonizado algunos títulos que, sin ser adaptaciones directas del celuloide, sí aprovechaban una importante licencia, como por ejemplo X-Men Legends o Marvel Ultimate Alliance. Por desgracia, ninguno de estos títulos logró destacar más allá del atractivo de los superhéroes; sin embargo, para esta ocasión,
vuelven los chicos de Raven Software (padres de los títulos anteriormente citados) para hacerse cargo de la adaptación de X-Men origins:Wolverine para Xbox360, PS3 y PC, mientras que Amaze Entertainment (Crash of the Titans) se ocupará de las versiones de Wii, PS2, NDS y PSP.
Mientras tanto, ningún fan de los X-men que se precie debería olvidar que en breve se efectuará el estreno mundial del largometraje que dará nombre a este nuevo videojuego. Lo dicho, el fenómeno X-men resucitará a principios de mayo con una película producida nuevamente por la Fox y dirigida por Gavin Hood, y será nada menos que una precuela de la primera trilogía de X-men. La historia se centrará en los orígenes de Lobezno -Hugh Jackman, como no- y contará con la aparición de algunos mutantes muy conocidos por todos los fans, como Gambit, Dientes de Sable o Silver Fox.
Lobezno de carne y píxelComo comentábamos, no es la primera vez, ni mucho menos, que el mutante salta del comic al videojuego. Mucho ha llovido desde su estreno en consola, y es que habría que remontarse al año 1988 para encontrar la primera incursión de los X-men en el mundillo de los videojuegos en un título para NES, desarrollado por LJN con vista aérea y muchas ganas de aprovechar tan jugosa licencia. Sin embargo, Lobezno no tendría su propio juego hasta 1991, en un título, también para NES, que contaba, en esta ocasión, con scroll lateral y una elevada dificultad capaz de desesperar hasta al más fanático del mutante. Unos años más tarde, Lobezno se estrenaba en solitario en los 16 bits con Wolverine: Adamantium Rage para MegaDrive y Super Nintendo, donde la mejora en su acabado gráfico no lograba paliar la dejadez a la hora de ofrecer un título adictivo o jugable.

En 2001 le tocaría enfundarse en la Gameboy Color en un juego programado por Digital Eclipse y distribuido por Activision que a pesar de sus 20 niveles y una sencilla mecánica no lograba aumentar un ápice de calidad en su paso por las consolas. Por fin, en 2003 Wolverine's Revenge, lanzado para todas las consolas de la época, supuso el aperitivo perfecto para acompañar el estreno de la película X-Men 2, lo que daría como resultado un título en 3D -para las consolas de sobremesa- con sobredosis de beat'em up pero con acabado más que decente.