Frente a la miríada de títulos del género de rol que inundan la portátil de Nintendo, nos encontramos ante un posible referente dentro del rol de acción de la vieja escuela...
Como ya bien sabemos los usuarios de la portátil de doble pantalla de Nintendo, el género de rol es, sin duda, uno de los mejor tratados en el catálogo de dicho sistema, llegando a constituir una parte muy importante dentro de éste, por encima de cualquier otra categoría de juegos. Tenemos todas las modalidades posibles de rol dentro de la miríada de títulos del género que pueblan la lista de juegos de la consola: por turnos, de acción, rol táctico, rol japonés, en primera persona… En esta ocasión, los chicos de
Sonic Powered (compañía de relativamente reciente creación) nos ofrecen un juego de rol y acción muy de la vieja escuela, en el que la historia de nuestro personaje es, quizás, lo de menos, otorgando para la ocasión una gran importancia a la personallización de las habilidades y el sistema de combate del mismo.
Un reino en peligro y una princesa necesitada (de ayuda)
En el juego que nos ocupa, manejaremos a un héroe al cual, al inicio de la aventura, deberemos de bautizar con el nombre que deseemos. Las opciones de personalización de nuestro personaje vendrán dadas desde el principio, cuando se nos dé a elegir a nuestro héroe entre cuatro modelos, dos masculinos y dos femeninos. Pero resulta curioso cómo elegiremos las condiciones iniciales de nuestro personaje en lo que se refiere a condiciones físicas y estado general: no tendremos ninguna clase a elegir, si no que nuestras condiciones iniciales nos vendrán marcadas por la respuesta que demos a una serie de preguntas que nos hará el juego al inicio de la partida. A partir de ahí, las opciones de personalización de nuestro personaje serán muchas y variadas, dependiendo de las elecciones que hayamos tomado en un principio, y dependiendo de qué características de nuestro personaje potenciemos más al subir de nivel.
Por otra parte, como suele ser usual dentro del género, contaremos con diversos tipos de armas: lanzas, arcos y flechas, hachas, bastones o espadas, las cuales marcarán notablemente nuestro estilo de lucha, así como nuestras posibilidades de ataque y defensa, e incluso nuestro potencial mágico, frente al resto de enemigos del juego. Por lo visto, el reino de
Rubenhaut está siendo asediado por ingentes hordas de seres malignos y demoníacos, y la reina anda desesperada buscando a guerreros y héroes que la ayuden a enfrentarse a todos ellos. El problema es que, para eliminarlos, deberemos de adentrarnos en el mundo paralelo donde éstos nacen: el
Laberinto, al cual deberemos de acceder a través de la
Puerta del Abismo, construida por los antepasados de la reina para encerrar a los mismos demonios que ahora nos están haciendo la vida imposible.

El juego no contará con un mapa al uso, ni con la diversidad de villas y aldeas que se acostumbran a tener que visitar durante el transcurso de la aventura. Al contrario, la aldea de Rubenhaut nos servirá como punto de partida y centro de operaciones en todo momento. En ella podremos guardar, avituallarnos, dejar objetos al cuidado de la posadera, o hablar con diferentes aldeanos que nos guíen en determinados estadios de la aventura. Y, por supuesto, desde la aldea podremos acceder a la legendaria Puerta del Abismo, a partir de la cual iremos accediendo a los diferentes niveles del juego, en forma de mazmorras, que deberemos de completar avanzando entre diferentes pantallas, eliminando a todos los enemigos, subiendo de nivel y, cómo no, encargándonos de cada uno de los enemigos finales correspondientes (que, por cierto, nos darán más de un quebradero de cabeza).