La distribución digital nos trae un remarcable lavado de cara de un verdadero clásico de las recreativas protagonizado por las incombustibles Tortugas Ninja.
Los más veteranos recordarán sin duda la época furor de las Tortugas Ninja. Durante los ochenta, los cómics originales de Mirage Studios alcanzaron la popularidad suficiente como para ser reconvertidos a otros medios, incluyendo películas y una serie de animación que terminaron por convertir a los guerreros mutantes de caparazón en un fenómeno de masas. Konami se fijó en ellas y licenció los derechos de realizar videojuegos oficiales para varios sistemas domésticos y recreativos, al tener la compañía nipona en aquel entonces bastante solidez en ambos campos. Es por ello por lo que, además de numerosos juegos para ordenadores personales y distintos sistemas de Nintendo y Sega, Konami le dedicó a los superhéroes de Mirage dos máquinas recreativas que sentaron amplia cátedra entre los aficionados.
En aquellos años de transición entre los ochenta y noventa, uno de los géneros que más dominaba con diferencia el sector recreativa era el conocido como el "beat ’em up", vertiente de acción que planta al jugador luchando en solitario (o en cooperación con un amigo) contra todo un regimiento de enemigos a base de tortas, normalmente en calles de barriadas marginales y conflictivas (de ahí que se le suelan llamar también juegos de acción callejera o "yo contra el barrio") al más puro estilo americano, gracias ello en gran parte a la popularidad alcanzada por las sagas Double Dragon de Technos y Final Fight de Capcom.
Konami decidió probar suerte y lo hizo con su nuevo fichaje de licencia, que le proporcionaba además la revolucionaria idea de ofrecer un beat ‘em up con posibilidad de participar hasta cuatro jugadores simultáneos, al ser cuatro las tortugas guerreras que combatían el mal del villano Shredder y el Foot Clan, hecho que les colocaría por encima de la competencia en cuanto a diversión cooperativa se refiere, al no limitarse a dos jugadores colaborando al mismo tiempo. La primera recreativa de las Teenage Mutant Ninja Turtles fue un éxito total en 1989, y la segunda no se hizo esperar.
Teenage Mutant Ninja Turtles: Turtles in Time, aparecida en 1991, es esa segunda recreativa, que lejos de repetir el éxito de su predecesora, la superó hasta el punto de recibir una adaptación para Super Nintendo que batió registros de ventas. Dos décadas después y con las Tortugas siendo aún una franquicia más que respetable aunque careciendo la enorme popularidad de antaño, Ubisoft se hizo hace varios años con los nuevos derechos de la licencia y la aprovechó mayormente para adaptar la última obra cinematográfica de los reptiles humanoides y recuperar además la primera recreativa de Konami de manera intacta en Xbox Live Arcade, reservándose para esta ocasión que nos ocupa el hacer algo más que simplemente eso.
Teenage Mutant Ninja Turtles: Turtles in Time Re-Shelled es una adaptación del clásico de Konami a cargo de Ubisoft Singapore que se ciñe de manera fiel al desarrollo de la recreativa de 1991, a la par que la pone al día en cuestiones gráficas, musicales y de control. De nuevo podremos elegir entre Leonardo, Michelangelo, Donatello y Raphael, cada uno con su armamento específico, para atravesar varios niveles combatiendo contra soldados del Foot Clan y conocidos malvados del mundillo de las tortugas que servirán de jefes como Baxter Stockman, Leatherhead y Metal Head, así como también los archivillanos Krang y Shredder. La particularidad es que no sólo recorreremos escenarios de la Nueva York contemporánea, sino que en un momento determinado del juego se nos desterrará también a otros basados en distintos periodos temporales como la prehistoria, la época dorada pirata, la del salvaje "western" y otras de corte futurista.