El juego más esperado del erizo azul de SEGA en los últimos años, así como también su primera incursión en consolas de nueva generación, por fin está aquí. ¿Estará a la altura de lo que ha dictado su gran expectación?.
Una vez que se localice en Soleanna la entrada al nivel correspondiente, el estilo de juego cambiará radicalmente del libre y calmado de la ciudad, a los niveles planteados para la acción propiamente dicha, los que sin duda alguna gozan de mayor atractivo y son más propios de las señas de identidad de Sonic. El juego está protagonizado por tres personajes principales, cada uno con su desarrollo y visión específica de la historia global. Básicamente los tres personajes recorrerán los mismos nueve niveles de acción de los que consta el juego, pero en distinta sucesión, y con diferente mapeado y elementos de acuerdo a las características específicas de cada personaje.

Los tres erizos
El inconfundible Sonic el erizo propone el estilo de juego más frenético por naturaleza, y sus niveles dispondrán de una serie de caminos en los que se reparten una amplia cantidad de aceleradores, impulsores, railes, y "loopings" por los que circular mientras el erizo hace gala de su velocidad natural, deteniéndose para eliminar sucesiones de enemigos con sus ataques característicos de salto y giro, todo ello en un estilo que recuerda inevitablemente a las fases que ya protagonizó en los citados Sonic Adventure. Algunos niveles propondrán ligeras variaciones en la jugabilidad del erizo, siendo las más destacadas aquellas conocidas como secciones de "Match Speed", espectaculares tramos en los que Sonic dejará atrás el estilo de Sonic Adventure y echará a correr de forma automática (el jugador deberá controlar su dirección y salto) alcanzando velocidades inimaginables, circunstancia que aumenta en gran medida la dificultad de estas secciones pues la sensación de velocidad es bastante acusada y no se hace fácil manejar a un personaje que va a la velocidad de un obús mientras trata de sortear obstáculos, trampas y precipicios, por lo que habrá que tener especial cuidado de no darse de bruces mortalmente o salir despedidos hacia una dirección equivocada.
Shadow el erizo, personaje que se ha convertido durante los últimos años en un habitual de la saga, tiene un estilo que bebe mucho del de Sonic, pero con algunos matices para no convertirle en un mero clon en cuanto a jugabilidad se refiere. No alcanza su nivel de velocidad, pero dispone de un mayor número de ataques, resultando el personaje más agresivo de los tres. También tiene la posibilidad de conducir un amplio repertorio de vehículos, algunos de ellos armados, característica que hereda de su anterior aparición en el juego
Shadow the Hedgehog (sin embargo, las armas de mano de aquel juego han desaparecido por completo, y ahora Shadow sólo utiliza habilidades propias para combatir a pie), y aunque el juego impondrá a veces conducir alguno de manera obligada para poder avanzar, casi siempre se planteará la posibilidad de llevarlos de manera opcional, pudiendo realizar el mismo recorrido a pie. Estos vehículos tienen un control más propio de un juego de carreras que de uno de acción, y además su movimiento está muy influenciado en todo momento por el motor de física "Havok", lo que hace que haya que tener especial cuidado cuando se atraviese secciones de orografía más difícil (mayormente desniveles y precipicios) si no se quiere ir directo al otro barrio subido en uno de ellos.

Silver el erizo, la nueva incorporación de esta entrega, propone el estilo más pausado con diferencia de los tres personajes, aunque sin salirse nunca de las pautas básicas de avance lineal y acción. Silver no corre tanto como Sonic o Shadow, ni tiene unas habilidades de salto con giro y ataque tal y como las de los dos otros dos, pero todo ello lo compensa con unos interesantes poderes telequinéticos con los que podrá interactuar con muchos elementos del escenario, elevándolos y utilizándolos como armas arrojadizas que reaccionarán de manera muy realista gracias al motor de física "Havok". Esta habilidad mental otorga a Silver un estilo de jugabilidad interesante y a su vez diferenciado, que hará las delicias de todos los que gusten de eliminar a los enemigos devolviéndoles sus propios proyectiles o machacándolos con todo tipo de elementos de decoración del escenario. Sus poderes también servirán de gran utilidad en situaciones de carácter más prefijado y específico, como reconstruir puentes derruidos o utilizar cajas como elevadores.