Joanna Dark regresa a Xbox 360 con la saludable revisión de su juego fundacional.
El sistema multijugador resulta lo suficientemente completo: por supuesto, se mantiene la opción de juego loca, como en el original, pero se ha incluido la opción de optar por partidas en línea privadas o dejar que la máquina nos busque partidas rápidas entre la comunidad de jugadores.
En ninguno de los casos hemos experimentado problemas, y es de suponer que cuanto mayor sea la comunidad de usuarios, más fácil sea encontrar partidas disponibles, ya que en estos momentos es un proceso con una leve demora. Al buscar partidas rápidas se nos permite, al igual que en el resto, escoger el nivel de dificultad, la fase a la que queremos jugar, y el bando (agente o contraagente). La otra opción del juego es el modo cooperativo, que ofrece una buena experiencia de juego, aunque quizás no tan sólida como el multijugado competitivo y la aventura para un único jugador.
Perfect Dark se presenta, además, con los textos traducidos al castellano y subtítulos en nuestro idioma, aunque las voces están en inglés. Hubiese sido un detalle localizar completamente el juego, aunque entendemos que para limitar su tamaño (y reducir costes, todo sea dicho) se haya optado por un doblaje sólo en inglés. En cualquier caso, lo cierto es que el juego no derrocha texto (aunque tiene una historia lo suficientemente interesante, con conspiraciones, Elvis –no el rey del rock- y demás), y los subtítulos bastan para entender lo que nos dicen.
Conclusiones
¿Un juego de hace diez años es retro o tiene cierto valor por sumar ya cierta edad? Las opiniones al respecto serán más que encontradas, y está claro que los juegos en 3D no han envejecido (o al menos nosotros no lo percibimos todavía así) con la misma candidez que los bitmaps pixelados, pero siempre hay títulos a los que vale la pena volver. Hay que juegos que fueron buenos, y siguen siendo buenos, incluso cuando ya han sido superados por completo. Son juegos que han marcado un género, que han ayudado a dar un paso adelante en las convenciones de la industria y que –y esto es lo importante- siguen siendo tan divertidos hoy como ayer.
Perfect Dark encaja bastante bien en esa descripción, y el título recibe ahora una nueva oportunidad para llegar a nuevo público, y para dejarse disfrutar de nuevo sin tener que sacar a nuestra N64 del armario de los trastos viejos. Y es que el tuvo, retuvo.