Tras años en desarrollo y dos cambios de plataforma, esta fantasiosa aventura es uno de los primeros heraldos de la nueva generación de juegos.
Kameo es un juego tremendamente variado, ya que la combinación de elementos y el alto número de transformaciones han permitido que el diseño del juego sea tremendamente rico en detalles. Los puzzles nunca serán engorrosas tareas, sino que en ocasiones estarán perfectamente integrados en el combate, y ningún elemento parece forzado dentro del diseño de los niveles, sino que el alto tiempo de desarrollo ha permitido que el diseño esté muy cuidado y el juego no se vuelva monótono pese a recombinar siempre los mismos elementos. Por desgracia, este alto tiempo de desarrollo no ha repercutido en la duración del juego, que es sorprendentemente corta para un título de este género, entre ocho y diez horas. El modo para dos jugadores no aporta demasiado, dejándonos jugar en cooperativo partes del modo para un jugador.

Aún así, las alrededor de diez horas que nos pasaremos salvando el Mundo Encantado son lo suficientemente memorables para que no nos separemos del pad demasiado, y el gran diseño de producción del juego, así como la exhibición de potencia y colorido de la consola, nos hacen esperar lo mejor de la nueva generación de consolas. Los escenarios son tremendamente coloridos y recuerdan a los de una película de animación; de hecho contienen numerosas referencias. Las transformaciones tienen ese toque de humor y originalidad que dota al juego de un carisma especial, como la inmensa mayoría de los juegos de Rare.
A nivel gráfico, como ya hemos comentado, Kameo es todo un espectáculo, con escenarios amplios y llenos de detalles, personajes imaginativos, carismáticos, y centenares de trolls en pantalla demostrándonos lo que puede dar de sí esta nueva generación de consolas, sin ninguna ralentización. Los tiempos de carga también son sorprendentemente cortos, mientras que no hay muchos detalles de "la anterior generación" que ponen en evidencia que Kameo estuvo algún día en desarrollo para una plataforma inferior, como suele pasar en los juegos de este tipo –como por ejemplo Eternal Darkness de GameCube.
Lo que se lleva verdaderamente la palma en Kameo es el excelente apartado sonoro, especialmente por la música del juego, orquestada, cambiante a cada momento, y culminante en los jefes finales, muy en la tradición de Rare, todo sea dicho. Los efectos de sonido son excelentes y muy variados, mientras que el doblaje mantiene el tipo frente al excelente resto del apartado.

En conclusión, Kameo: Elements of Power es un juego tremendamente interesante y que, aunque quizás no una compra de referencia dado el alto número de juegazos en el lanzamiento de la consola, sí un alquiler obligado dado su corta duración y lo divertido que resulta. Kameo es el primer juego de su género para Xbox 360 y cumple con creces su papel, ofreciéndonos una muestra del nivel de calidad gráfica que podemos esperar de esta nueva generación de consolas. Aunque en diseño no sea muy innovador y solo es "de nueva generación" a nivel gráfico, ofrece una aventura de calidad, solo perjudicada por la corta duración.