El mesías de la oscuridad se desmarca de los elementos que le hicieron llegar a lo más alto en su paso por Xbox 360.
Lanzado a finales de 2006,
Dark Messiah of Might & Magic se convirtió rápidamente en uno de los títulos más importantes de PC gracias al magnífico trabajo llevado a cabo por el equipo Arkane Studios, que aunaron a la perfección los elementos del género rol con la acción más intensa, todo aderezado por una ambientación de fantasía digna de mención. Ahora, tras más de un año desde su llegada a compatibles, Ubisoft nos trae esta revisión del título original añadiendo una serie de nuevos capítulos que complementan la historia principal del juego, algo que por desgracia pasa totalmente desapercibido por culpa del nuevo sistema de evolución de personajes diseñado para la ocasión.
Un mesías poco personalizable
Dark Messiah of Might & Magic, que en Xbox 360 ha recibido la coletilla
Elements, se trata de un juego de acción en primera persona con toques del género rol en el que tendremos la oportunidad de recorrer un mundo en conflicto, como es la tierra de Ashan, mientras tratamos de cumplir los designios de nuestro maestro, el sabio Phenrig, que nos embarcará en la difícil misión de encontrar la Calavera de las Sombras. Con este objetivo en mente, nuestro protagonista, el aprendiz Sareth, iniciará un largo viaje en el que deberá demostrar su valía venciendo a decenas de enemigos dispuestos a poner fin a su prometedora carrera como aventurero. No obstante, nuestro héroe no estará sólo en su cruzada. Y es que aparte de los diversos personajes con los que se topará a lo largo de su misión, como la joven Leanna, Sareth también contará con la inestimable ayuda de Xana, una atractiva mujer que desde el interior de nuestro héroe actuará como si de su conciencia –a veces muy malévola- se tratara.
Con una base argumental y un desarrollo de la acción idénticos a lo visto en el original, si bien es cierto se han añadido unos cuantos niveles extra que alargan la duración del juego, el resultado final de esta adaptación no es el esperado. Y no lo es porque se ha simplificado en exceso la fórmula jugable diseñada por Arkane Studios hace más de un año. En este sentido, los elementos del género rol han desaparecido casi por completo, algo que no afecta únicamente a la falta de libertad a la hora de personalizar a nuestro avatar, sino que también perjudica notablemente al desarrollo de la acción, al limitarnos a recorrer los diversos escenarios del juego de una única forma posible dependiendo del personaje que controlemos. Huelga remarcar que en caso de controlar a un mago, por ejemplo, no podremos hacer uso del arco de cuerda que con el resto de personajes nos permitirá explorar los entornos con mayor precisión; pero igualmente, un guerrero no podrá usar los arcos para dañar a los rivales, aún cuando sí emplea esta arma para lanzar cuerdas.

Por lo tanto, antes de iniciar la aventura deberemos escoger la clase de nuestro héroe dependiendo del estilo de juego que deseemos desarrollar. De este modo, podremos optar por los combates cuerpo a cuerpo característicos de los guerreros, la lucha a distancia de los arqueros; el sigilo y los golpes letales de los asesinos, o las artes mágicas de los magos. El problema, a diferencia de lo visto en PC, es que en esta ocasión el desarrollo de estos personajes es totalmente lineal, es decir, que nosotros no vamos a decidir cómo desarrollar las habilidades de nuestro avatar. Conforme vayamos eliminando enemigos, cumpliendo objetivos, o encontrando zonas secretas, adquiriremos una serie de puntos de experiencia que a la larga nos permitirán subir de nivel. Tras este momento, en vez de entrar en el clásico menú o árbol de habilidades en el que escoger las opciones que mejor nos convengan, el juego asignará automáticamente todos los puntos obtenidos a las estadísticas de nuestro combatiente, y nos recompensará con una habilidad o característica especial. Lo peor es que aparte de limitar de forma drástica todas las opciones referidas a la personalización de nuestro héroe, también se ha limitado el arsenal que podrá llevar equipado.