La serie Hero se bifurca en una versión más blandita que resulta ser muy sólida.
Quizás el micro sea el que ha salido más beneficiado de todo este proceso de aligeramiento estético. Cantar en Band Hero es más gratificante que en otros juegos porque la interfaz está menos infantilizada que en otros títulos, pese a haberse suavizado respecto al resto de la serie. Las opciones de micro también permiten personalizar la experiencia de juego con la profundidad que desees. Al acabar cada canción puedes hasta comprobar en las estadísticas en qué frase de la canción debes mejorar.
Las notas topping apoyan las partes en las que no hay guitarra
Incluir un repertorio más propio de una emisora de radio comercial tiene sus peculiaridades. Parecía difícil llevar la guitarra a temas pop donde este instrumento no siempre tiene la misma relevancia que en el rock. Para eso Band Hero tiene las notas topping, que aparecen en pantalla como notas traslúcidas del color correspondiente cuando suena un instrumento que no es el que estás tocando, por ejemplo, un órgano. Para marcarlas no hace falta que rasgues la barra; simplemente es necesario que aprietes el botón del color correspondiente. Aunque lo cierto es que resulta más sencillo tratarlas como una tecla más.
Otra de las opciones que asombrará a los jugadores menos habituales es el GH Estudio –aquí no se ha cambiado el nombre- que permite bajarte canciones hechas por otros usuarios, reproducirlas e incluso componer tu propia canción para compartirla después.
Uno de los problemas que aquejan al título es ya habitual: la falta de canciones en español. Una carencia que no se palía no con la importación, previo pago, de temas de Guitar Hero 5, Guitar Hero World Tour y Guitar Hero Greatest Hits. En total, más de 300 canciones.
Es innegable el encanto gráfico que tiene el juego. La intro ya muestra parte del glamour y el aspecto de concurso televisivo que te espera en el interior, muy en consonancia con los temas que incluye el título. Los tugurios iniciales de Guitar Hero dejan paso en este spin-off a lentejuelas, focos por doquier y suelos repulidos desde tu primer concierto. Cuando actúes como guitarrista o batería el espectáculo será casi una actuación televisada en la que el cantante mueve la boca sincronizado con cada tema de forma más que aceptable. Pero si eliges el micrófono la situación no está tan pulida y tu yo virtual puede dar la sensación de estar haciendo un paupérrimo play-back. No es que en este tipo de juegos sea lo más importante porque sueles estar concentrado en tu instrumento, pero si está destinado a ser el centro de cualquier reunión social, habrá espectadores que sí lo verán.

Band Hero tiene recursos suficientes para garantizar diversión durante mucho tiempo y para todos los gustos. El modo carrera es tan sólido como en toda la serie Guitar Hero, las opciones online sirven tanto para tocar solo como para formar un grupo con tus amigos o competir con otra gente de forma individual o en enfrentamientos entre grupos.
Guitar Hero estaba destinado a un público muy fiel, pero muy concreto y limitado. Band Hero amplía sus horizontes sin ofender a nadie y ofreciendo un repertorio lo suficientemente variado y rico como para atraer a cualquiera. Activision ha decidido nadar y guardar la ropa abriendo esta nueva línea de simulador musical que se desliga al tener un nuevo nombre de su exitoso Guitar Hero.