Continúa la historia de Umbrella y termina de atar los cabos sueltos.
La cosa se complica
En el modo difícil la cosa mejora bastante, aunque aún se queda lejos de lo vivido en el anterior título. La forma de aumentar la dificultad no es aumentar el número de zombis (que apenas aumenta y ni nos daremos cuenta), sino por el daño que estos nos hacen y lo poco que recuperaremos al curarnos con las plantas (que en esta ocasión podemos usar en cualquier momento, pues las almacenaremos en nuestro inventario). También notamos que los zombis son algo más agresivos y que nos atacan varios a la vez, además de costarnos mucho más derribarles (aunque si hemos mejorado las armas no lo notaremos tanto). En general es más difícil que el modo normal, pero en gran parte este aumento en la dificultad viene por el daño que nos hacen y lo que cuesta matar a los zombis, y no tanto porque sean muchos más o porque comportamiento sea más complejo, lo que nos hace añorar al
Umbrella Chronicles un poco.
Otro punto donde se ve claro que el nivel de dificultad ha bajado bastante respecto al anterior es en los jefes finales que se dividen en dos patrones: dispara adonde toca (corazón, cerebro, ojo…) mientras la cámara se mueve por el escenario y dispara con un arma potente en el momento justo (momento que no queda claro, dándose el caso de que si lo hacemos cuando no toca, acabaremos atravesando al enemigo sin hacerle daño). Esto hace que la estrategia de estos enfrentamientos sea casi nula, pues en el primer caso, el punto a disparar es obvio y en el segundo, es cuestión de suerte y de prueba y error averiguar cuando y como disparar, llegando incluso a atravesar con nuestro lanzacohetes al enemigo si lo disparamos cuando no toca. Es cierto que según avanzamos la cosa se complica algo, debiendo disparar a los enemigos para parar sus ataques o eliminando proyectiles que nos lanzar, pero siguen sin exigir demasiada estrategia.
De cualquier modo, para los más aficionados al género, debemos decir que aunque el juego sea sencillo de superar, si queremos ser los mejores deberemos sudar la gota gorda. Y es que para conseguir las mejores puntuaciones, deberemos aprendernos todos los giros de cámara para acertar a enemigos que aparecen unos pocos segundos. Una vez consigamos nuestra mejor puntuación, podremos compararlas con las de otros jugadores a través de la conexión WiFi de Nintendo, lo que sin duda es un gran incentivo, ya que para que nos den todas las bonificaciones deberemos ser unos auténticos expertos.
Uno de los puntos en los que destacaba
Resident Evil: Umbrella Chronicles era la cantidad de elementos destructibles en el escenario. Por desgracia esto se ha perdido parcialmente. Sí es cierto que podemos disparar a casi cualquier cosa para conseguir dinero o desbloquear documentos, pero en la mayoría de casos no vemos una repercusión gráfica tan evidente (por ejemplo, disparamos una lámpara, pero no se rompe o si lo hacemos contra una caja, solo se mueve ligeramente). Esto hace que aunque sea más útil disparar a todo lo que veamos, es mucho menos intuitivo saber que es lo que vale la pena y que no. Además, los archivos que desbloquean más información del juego están más escondidos, por lo que es probable que tengamos que repetir varias veces los niveles si queremos conseguirlos todos, lo que aumenta la rejugabilidad del título.