Prepara tu maza, porque diez criaturas van a ponértelo muy difícil.
Ghostfire Games sorprendió cuando anunció este
Rage of the Gladiator, por lo singular de su propuesta, y lo escasos que resultan estos títulos en la distribución digital... y en la tradicional. En esencia, estamos ante un juego de lucha en primera persona que tiene bastantes puntos en común con Punch-Out!!, aunque con las lógicas y esperables diferencias.
Aunque el título se ha promocionado como un juego en el que luchas siempre contra jefes finales, la estructura es, claro, similar a la de cualquier juego de lucha uno contra uno: controlas a tu personaje, y te enfrentas a los sucesivos enemigos, hasta llegar al desenlace. Aquí lo hacemos en primera persona, con armas, y un sistema de evolución del personaje con tintes muy roleros, aunque lo suficientemente sencillo para que sea accesible para todos los jugadores, sin mayores complicaciones.
La historia de
Rage of the Gladiator es sencilla, pero suficiente para esto de repartir mamporros, y va acompañada de tintes mágicos y mitológicos, con inspiración también en el mundo asiático. El problema principal en este caso es que el juego está completamente en inglés, y ni siquiera cuenta con subtítulos. No nos vamos a engañar: la historia importa poco, aunque se agradece, y quizás con unos subtítulos para acompañar la narración hubiese sido un juego más accesible en ese sentido, ya que sólo con la voz siempre habrá gente con más problemas para saber qué están contando.
En cualquier caso, pese a que el estudio es pequeño y no cuenta, por tanto, con grandes recursos, su traducción al castellano de las instrucciones hubiese venido bien, especialmente en el tutorial. El juego es muy sencillo de manejar, con cualquiera de sus opciones, pero siempre es de recibo que los títulos lleguen en nuestro idioma, incluso cuando éste es de importancia limitada.
Rage of the Gladiator se puede controlar de tres maneras diferentes: con el mando remoto en horizontal, al estilo clásico del mando de NES, o con el mando remoto y el nunchuk mediante detección de movimientos. La tercera opción es ésta misma, pero con el accesorio Wii MotionPlus. A través de los botones o los movimientos que realicemos podemos hacer ataques altos o bajos en las dos direcciones laterales, y también hacia arriba o hacia abajo. Nos podemos proteger con el escudo, o esquivar los ataques moviendo el cuerpo a los lados o incluso saltando. Si usamos los sistemas de control por movimientos, hay que seguir pulsando botones, y el nunchuk más los botones se pueden combinar para realizar un ataque combo o mágico, si hemos dejado al enemigo un poco atontado tras un buen golpe (los clásicos "pajaritos" del género, vamos).
En realidad, debemos decir que el uso del Wii MotionPlus no aporta una variedad tan notable como hubiésemos deseado, aunque es lógico, puesto que la jugabilidad tendría que haberse redefinido completamente para reflejar el movimiento preciso de nuestra mano con el mazo que usamos como arma. Fuera de esto, el juego responde bien, sea con detección de movimientos o con un control tradicional, y hay que tener en cuenta el tiempo de respuesta derivado del proceso de ejecución de los ataques.
Y es que buena parte de la estrategia de los combates se basa en aprovechar que el enemigo queda con la guardia baja y contraatacar, y evitar que a nosotros no nos pillen a desmano tras fallar una ofensiva, lo que lo sitúa, precisamente, muy en la línea de Punch-Out!! Es incluso más importante, por tanto, esquivar los ataques, y observar bien los patrones ofensivos del rival para usarlos en su contra, que empezar a lanzar ataques al aire, pues eso realmente no nos lleva a ningún sitio.