| Gráficos: | 7 | |
| Sonido: | 7 | |
| Jugabilidad: | 8 | |
| Diversión: | 8 |
| Total: | 7.5 |
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La saga After Burner debutó en los salones recreativos de la mano de Sega en Japón en 1987, aprovechando la estela creada por películas como Top Gun que aumentaron el interés hacia este tipo de armas. Por aquel entonces, Yu Suzuki empezaba a despuntar entre las filas de la compañía gracias a títulos como Hang On, Outrun o Space Harrier, utilizando la técnica “Super Scaler” que simulaba las 3D a base de aumentar los sprites (gráficos 2D), creando sensación de perspectiva. La potencia de las máquinas arcade del momento era suficiente para llevar este tipo de juegos con suavidad sorprendente, razón por la cual la velocidad era siempre un reclamo de estos juegos.

After Burner fue uno de esos destacados que causó furor entre los jugadores de la época, tanto por su espectacular máquina (hubo versiones con una cabina que giraba multiplicando la sensación del juego) como por su endiablada velocidad y rotaciones vertiginosas, lo que hizo que Sega sacase rápidamente una segunda parte con algunos extras, hoy considerada una leyenda lúdica. La idea principal consistía en adaptar los shooters de acción lateral por las siempre más espectaculares 3D, manteniendo intacto el frenesí de los múltiples disparos enemigos en pantalla.
After Burner II fue uno de los primeros títulos de MegaDrive haciendo honor al lema que sus creadores solían usar en la publicidad de su consola, una recreativa en casa. También hemos visto versiones de After Burner para consolas de escaso éxito como MegaCD (con After Burner III) o 32X, que disponían de chips específicos para las tareas de escalado gráfico y que superaban en potencia a la máquina original, aunque la época de los polígonos de Virtua Racing empezaba a pisar fuerte. Para el recuerdo, hoy anecdótico, queda la versión para la consola de Nintendo NES, poco antes de ver a Sega lanzarse a la lucha de sistemas domésticos con su Master System. Otras versiones para Commodore 64, Spectrum, y Amstrad CPC consiguieron explotar el filón del juego, incluso con las limitaciones técnicas impuestas en los sistemas, como era el caso de las paletas de colores.
A pesar de ello, After Burner no ha gozado del reconocimiento de otros títulos de la compañía de Sonic, en parte debido a la pérdida de sensaciones en máquinas domésticas frente a las máquinas arcade. La endiablada dificultad (ex profeso para el gasto continuo de monedas) y los apabullantes gráficos de la época, sin embargo, consiguieron aumentar la leyenda de Yu Suzuki y su equipo AM2, auténtico torrente innovador del género de recreativas en todas sus vertientes, durante las décadas de los años ´80 y ´90.

Con Alter Burner: Black Falcon, desarrollado por Planet Moon Studios para PSP, y la recreativa After Burner Climax (sobre placa Lindbergh) se intenta recuperar el espíritu de esa jugabilidad puramente arcade, en la que incluso se prescinde de la exploración que está presente de alguna forma en sagas como Ace Combat de Namco. Y en parte, comprobamos que la intención ha sido buena, ya que los pilares básicos de la saga están presentes en la versión para la portátil de Sony, pese a que no marcará al usuario como lo hiciera el primer título hace ya 20 años.
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| Des: Planet Moon Studios
Prod: Sega Dist: Sega Precio: 49'99 € Jugadores: 1 a 4 | Formato: UMD
Textos: Castellano Voces: - - - Online: Sí Web oficial |


