Los juegos olímpicos de invierno llegan a las consolas de nueva generación.
Algo similar ocurre con las pruebas relativas al snowboarding, pues puede pasar rápidamente de divertido y atractivo a repetitivo. Sin embargo, en las pruebas en las que encontraremos una mayor variedad son las relativas al esquí, pero flaquean en cuanto a diversión, pues es en estas en las que la desarrolladora ha dado más importancia al sistema de apretar el botón en el momento adecuado que tanto frustró a los jugadores que probaron el título oficial de los Juegos Olímpicos de verano de 2008 –por lo que podemos comprobar que lo que falta en una modalidad, está presente en otra y viceversa, lo que da lugar a un título muy desequilibrado en términos de jugabilidad-. Cuando hayamos realizado la misma prueba, ya dominaremos la jugabilidad del salto de esquí, por ejemplo, pues sabremos perfectamente qué botón deberemos apretar y en qué momento, con lo que será muy fácil conseguir la medalla de oro.

Los desafíos nos mantendrán más alerta y nos propondrán pruebas cada vez más difíciles, pudiendo desbloquear nuevas pruebas y circuitos. Pero pese a la dificultad progresiva, y la existencia de una cámara en primera persona que permitirá al jugador vivir la competición desde su propio punto de vista, la sensación de estar compitiendo en una competición de tal magnitud es inexistente. Este detalle se puede comprobar en el modo Olimpiada, pues no podemos personalizar la apariencia de nuestro deportista –solamente podemos elegir una nacionalidad de entre las 24 presentes, echando en falta alrededor de 60 más-, la puesta en escena es excesivamente fría –aunque nos encontremos en un juego donde la nieve es la principal protagonista- y es entonces cuando nos preguntamos por qué el modo de juego más importante de un título basado en los Juegos Olímpicos está tan descuidado.
Pese a todo ello, si una vez terminados todos los desafíos y pruebas tenemos ganas de seguir emulando a los mejores deportistas a nivel internacional,
Vancouver 2010 nos ofrece un modo multijugador para cuatro jugadores –también contamos con la posibilidad de jugar en una misma consola a pantalla partida- con el que podremos alargar la duración de un título que podía haber llegado mucho más lejos si se hubiera buscado un mayor equilibrio y variedad jugable.
Buen acabado técnico
El apartado técnico de
Vancouver 2010 es, sin duda, lo mejor del título de
Eurocom. El realismo pretendido pero no del todo logrado en términos jugables sí que se ha conseguido plasmar en el apartado técnico. Los modelados de los deportistas están bastante conseguidos, pero lo mejor de todo es la sensación de velocidad que sentiremos en algunas disciplinas como el lunge o el salto de esquí. Pese a que algunas texturas no están a la altura y algunos efectos relacionados con la nieve podrían ser mucho mejores, el resultado es un apartado gráfico satisfactorio y conseguido, que puede mejorar aún más si utilizamos la vista en primera persona.
En cuanto al apartado sonoro, el título destaca por venir completamente doblado a nuestro idioma, algo de agradecer en los tiempos que corren. Sin embargo, no se le saca todo el partido, a diferencia de los temas musicales, muy bien escogidos para según qué situaciones, alternando entre temas de rock para los momentos en los que la adrenalina fluirá por las venas, y otros más relajados para el resto de situaciones.
Para los fans acérrimos
Vancouver 2010 es un título que podría haber dado más juego si la desarrolladora no hubiera recortado algunas disciplinas deportivas que no encontramos en el título y que hubiera dado más variedad a un título que peca de poco profundo y falto de variedad. Las pruebas tendrán lugar en los mismos circuitos o recorridos, las distintas variedades dentro del esquí, snowboarding y trineo serán muy similares entre sí y no supondrán ningún reto para el jugador, pues con tres intentos ya dominará a la perfección cada una de las técnicas pudiendo conseguir sin ningún tipo de apuro la ansiada medalla de oro. La personalización del deportista es inexistente, así como la emoción y la sensación de estar luchando por una medalla de mucho valor, restando realismo a un título que pretende alardear de él y que solamente lo consigue por medio de la cámara en primera persona y los cuidados escenarios. En definitiva, este título de
Eurocom es recomendable para todo aquel poseedor de PC, Xbox 360 o PlayStation 3 que sienta pasión por el género y disfrute descendiendo a toda velocidad por las pistas de esquí, solo o a través de internet.