Esto convierte a The Club en un juego bastante curioso y que toma elementos de lo que podría llamarse "la vieja escuela". De igual modo que en juegos antiguos memorizábamos la posición de los enemigos por la extrema dificultad, para así no ser sorprendidos, en The Club lo haremos para montarnos una ruta para disparar lo más rápido y preciso posible, y así conseguir la mayor puntuación. Como decíamos antes, ésta no solo está determinada por el multiplicador sino también por el tipo de disparo, y por otros detalles como el hacer un rodado por el suelo y otros movimientos, pero es el multiplicador de combo lo que nos dará mayor cantidad de puntos y lo que urge mantener siempre activo. Para ayudarnos en la tarea hay una serie de calaveras ocultas en los niveles que podremos disparar para descubrir todos los secretos del juego y mantener, repetimos, el combo activo.
Hemos hecho gran hincapié en la necesidad de mantener el combo activo pero no solo se trata de eso en The Club, sino también de lograr muertes especiales, "con estilo", que no darán más puntos. A la muerte de un solo disparo (tiro perforador) y el clásico tiro en la cabeza se unen las muertes a lo James Bond, haciendo explotar un objeto del escenario para llevarnos por delante a varios enemigos, y muertes tras dar un giro de 180 grados (hay un botón para ello), rodar por el suelo o hacer rebotar las balas en las paredes del escenario. Aparte de espectaculares y muy satisfactorias, nos darán muchos más puntos para nuestra cuenta. Todo se trata de puntos, no lo olvidemos. También habrá que pensarse cuándo recargar. El juego bonifica a aquellos que recarguen en los momentos "de paz", y cuando el cargador se acerque a su finalización. Si lo hacemos mal, perderemos el multiplicador.

Esta serie de tiroteos compitiendo por la mayor cantidad de puntos tiene lugar a lo largo de una serie de niveles, cada uno de los cuales usa el mismo escenario para presentarnos una serie de pruebas con objetivos diferentes, pero que todas comparten, adivinen, la misma mecánica básica. El evento más básico es el "Sprint", siendo el objetivo conseguir la mayor cantidad de puntos posibles, sin prisas, hasta llegar a la salida del nivel. Luego está el Time Attack, donde daremos vueltas a un circuito, obteniendo tiempo recogiendo calaveras y matando a todo el que se interponga en nuestro camino. El modo Run the Gauntlet es parecido pero diferente. Aquí el tiempo no varía, sino que está limitado desde el principio, y si no llegamos a tiempo a la meta, microexplosivos inyectados en nuestro torrente sanguíneo explotarán.
Los otros dos eventos son Survivor y Siege. El primero nos exige estar dentro de una determinada área del nivel, limitada con conos y líneas, y sobrevivir un tiempo limitado a las oleadas enemigas. Si salimos del área delimitada tenemos cinco minutos para volver a entrar. En Siege, como su propio nombre (asedio) indica, tendremos que defender un área determinada de enemigos, que vendrán en sucesivas oleadas, hasta que el tiempo se agote.

Como es de esperar, además de un modo historia estructurado en niveles, tras los cuales se nos será otorgada una medalla dependiendo de nuestra posición final en el campeonato (pero podremos seguir avanzando igual al siguiente), The Club cuenta con la opción de crear nuestros propios circuitos de niveles, eligiendo las armas y la dificultad, y con un modo multijugador que intenta llevar estas dinámicas de disparo exigente y acción sin pausa, tanto a pantalla partida, como turnándose entre los jugadores, y por supuesto también online.