| Gráficos: | 7 | |
| Sonido: | 6.5 | |
| Jugabilidad: | 6 | |
| Diversión: | 6 |
| Total: | 6 |
| Ordenador > Análisis > Tortuga: Dos Tesoros | Página 1 de 3 Siguiente |
Tras sorprender a los aficionados a la estrategia con títulos como Port Royale 2 o Patrician 3, el estudio de desarrollo Ascaron regresa al mundo del PC con un nuevo título de piratas, aunque esta vez alejado de la estrategia, gestión y comercio de mercancías. De este modo, Tortuga: Dos Tesoros se nos presenta como una aventura de piratas en la que los combates en alta mar y los duelos a espada en tierra serán una constante, mientras de paso intentamos encontrar el tesoro oculto de Henry Morgan sobreviviendo a la siempre peligrosa armada británica y al terrible pirata Barbanegra. El problema, como veremos a continuación, radica en que el juego combinará momentos realmente divertidos con otros francamente decepcionantes, ofreciendo un resultado final muy mejorable.
Esta nueva creación de Ascaron nos presentará dos estilos de juego bien diferenciados que afrontaremos de una forma tremendamente lineal dado el planteamiento jugable del que hace gala Tortuga. En este caso, siguiendo el hilo narrativo, que sin duda es una de las mejoras partes del juego, deberemos ir solventando cada una de las misiones del juego según se nos vayan presentando, abandonándose por completo cualquier elemento de exploración de la amplia región por la que podremos navegar. De este modo, se intercalarán misiones a bordo de diversos navíos con otras que se desarrollarán en tierra, lo que no sería nada malo si el sistema de control y el propio desarrollo de las misiones estuvieran más trabajo.

En el caso de las fases a bordo de nuestro barco, el sistema de control se ha simplificado de tal manera que controlaremos todos los movimientos del navío con suma facilidad, ya que únicamente deberemos controlar la velocidad del mismo desplegando o replegando el velamen mientras viramos o disparamos con nuestro completo arsenal de cañones. Lógicamente, dependiendo de la posición del viento, que se nos marcará en la brújula, nuestra navío avanzará más o menos rápido, quedando también ligada la maniobrabilidad del mismo a la cantidad de velas desplegadas: cuanto más rápido avancemos más dificultades tendremos para virar.
Por supuesto, en este punto todo el mundo debe tener claro que los cañones se sitúan en los laterales del navío, por lo que cada vez que vayamos a atacar a un rival deberemos situarnos en paralelo y a una distancia óptima, que se nos marcará con un claro interfaz (el objetivo quedará marcado por un círculo de color), desde la que podremos comenzar a bombardear a los enemigos. En este punto, dependiendo del tipo de munición empleada, castigaremos al navío contrario de una u otra forma, es decir, que si usamos munición de metralla estaremos atacando a los marineros de dicho barco, mientras que con los proyectiles con cadena podemos dañar el velamen de los barcos enemigos y evitar así que puedan huir después de toda nuestra artillería pesada.

Este tipo de armamentos, así como otros objetos como nuevas velas o ítems para reparar el casco dañado de nuestro navío, los encontraremos flotando en diversas zonas del mar, y sobre todo flotando alrededor de los restos de un barco enemigo recién hundido. Mediante un sistema de iconos que podremos ir activando en cada momento (se nos indicará el tipo de ítem y la cantidad del mismo que tenemos en el inventario) de la contienda podremos cambiar de forma rápida y sencilla de armamento, o reparar los desperfectos de nuestro navío sin que por ello se resienta la jugabilidad. Y es que sin duda éstas batallas en alta mar son la mejor parte de Tortuga.
| Y tú, ¿qué opinas sobre Tortuga: Dos Tesoros? | Página Siguiente |




