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OrdenadorCompra The Binding of Isaac en FNAC
Lanzamiento: · Género: Acción / Aventura
También en: 3DS
FICHA TÉCNICA
Producción:
Distribución: Steam
Precio: 4,49 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Inglés
Voces: Inglés
Online: No
COMUNIDAD

PUNTÚA:
The Binding of Isaac para Ordenador

#156 en el ranking de Ordenador.
#961 en el ranking global.
ANÁLISIS

Análisis de The Binding of Isaac para Ordenador

Daniel Escandell · 2/10/2011
Isaac se rebela ante su destino casi bíblico en este juego con tintes de Zelda, Rogue y el sello de uno de los padres de Super Meat Boy.
GRÁFICOS
8
SONIDO
8
TOTAL
9
DIVERSIÓN
9.5
JUGABILIDAD
9.5
Versión PC. También disponible en Nintendo 3DS.

Edmund McMillan, uno de los dos cerebros tras Super Meat Boy, presenta este The Binding of Isaac que ahora nos ocupa, un nuevo juego de distribución digital en el que las influencias de clásicos como Zelda o Rogue están muy presentes, tanto como los referentes del relato bíblico que le da nombre.

El nuevo juego de uno de los creadores de Super Meat Boy.
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HD

Como en la prueba de fe que afronta Abraham, la madre del joven protagonista de este videojuego es contactada por Dios, o al menos eso cree ella. Dios le dice que su hijo está tan lleno de pecado que debe hacer algo, por lo que primero decide encerrarlo y aislarlo del mundo. Pero después llega el ansia de darle muerte. Isaac se consigue refugiar en el sótano de la casa, solo para descubrir un mundo macabro en el que sus lágrimas (y quizás también su orina o hasta su propia sangre) serán su arma contra criaturas que resultan en un imaginario oscuro y angustioso, incluso cuando el juego busca un estilo visual muy de cómic desenfadado, casi de trazo infantil.

Sin una narración tradicional, entre fase y fase vemos al pobre Isaac tirado en el suelo rememorando algunos pasajes traumáticos de su vida, lo que incluye humillaciones de todo tipo por otros niños, o el desprecio, desdén y la ira homicida de su propia madre. Es difícil saber a ciencia cierta qué sucede en realidad desde la perspectiva de la narración ofrecida, en la medida en que hay diversos finales y una traslación entre lo real y lo terrorífico (criaturas informes, niños y fetos deformados, insectos múltiples…) que nos deja un campo abierto a la interpretación que es de agradecer por dos razones principales: funciona y no es pretencioso (lo que, en realidad, suele redundar en un fracaso narrativo evidente).

Las influencias de Zelda son obvias en la interfaz, pero luego la jugabilidad se sitúa a medio camino entre Rogue y los juegos de acción de doble palanca. De Zelda tenemos ese mapa por rectángulos que se va abriendo según progresamos en las mazmorras, los medidores de corazones y las bombas como elementos principales. De hecho, las bombas sirven también para romper huecos en las paredes y descubrir salas secretas, otro elemento muy zéldico. Del veterano Rogue, por su parte, heredamos las mazmorras que se generan aleatoriamente. Finalmente, el control nos plantea mover a Isaac con unas teclas y disparar con otras, de manera que nos movemos en cuatro direcciones y disparamos en otras cuatro (no hay diagonales) de manera independiente.

La generación de las mazmorras es el elemento más destacado, pues hace que cada partida sea diferente, lo que se une un importante factor aleatorio en los -muchos- poderes que hay a nuestra disposición. Si tenemos en cuenta estos dos elementos nos encontramos con que The Binding of Isaac no permite estrategias de ningún tipo, sino que es un juego en el que debemos adaptarnos. En cada partida hay retos diferentes que varían no tanto por la tipología de enemigos y habitaciones, sino por los ítems. Es posible que en una partida acumulemos un gran surtido de mejoras de potencia (más velocidad en el tiro, más fuerza, y un hermanito-flotante-fetal que también dispara) o de resistencia (más velocidad en el movimiento, más corazones…), lo que implica maneras de jugar muy diferenciadas. De hecho, quizás tengamos suerte y tras derrotar a un enemigo aparezca una sala diabólica en la que intercambiar nuestra capacidad máxima de corazones por poderes inusitados.