La libertad como máximo exponente: crea, gestiona y mueve tu ejército por Calradia hasta convertirte en tu propio rey.
Cuanto más avance el juego más actos bélicos serán posibles escenarios para nuestras batallas, no únicamente solos sino aliados con algún grupo reducido o con las mismas tropas de los reyes de Calradia, a los que ofreceremos nuestros servicios como comandantes de un ejército mucho mayor en caso de necesidad.
En el caso de las armas nos podremos especializar en un gran número de armamento tipificado en armas a una mano, a dos manos, ballestas o arrojadizas, entre otros. Dentro de estos grupos encontraremos desde espadas a lanzas pasando por arcos, ballestas, cuchillos, etc.; un gran abanico de armas que podremos obtener comprando en las diferentes aldeas o fruto de nuestros combates, que al final nos dejaran un lastre de objetos, a veces útil, a veces inservible, pese a que todos tendrán un valor de venta en los mercados locales.
La economía
El sector económico, muy en boga actualmente, también tendrá su apartado en Mount&Blade. Las transacciones que nos permitirán sobrevivir a lo largo de Calradia las haremos de diferentes maneras. Podemos comprar, siendo buenos chicos y ganándonos los favores de los aldeanos o pasar a la acción y robar, sobre todo ganado, extorsionar para conseguir todo tipo de objetos y después venderlos o finalmente, cuando ya tengamos un ejército fuerte, arrasar las diferentes aldeas y apoderarnos de todo aquello de valor que encontremos.
La otra forma de conseguir dinero será intervenir en las diferentes batallas en las que además del dinero de los vencidos conseguiremos nuevo material –incluso caballos– con los que posteriormente comerciaremos en los mercados locales. La fluctuación de precios es uno de los hándicaps que encontraremos a lo largo de todo el juego y que tendremos que lidiar o bien con nuestros conocimientos sobre comercio o por el contrario con un miembro de nuestra troupe que tenga esta habilidad como más destacada que la nuestra. La cantidad de opciones serán infinitas en cuanto a lo económico se refiere.
La última palabra la tiene el público
El producto ya está en el mercado y a Friendware solo le queda esperar las reacciones de los jugadores. El juego, como todos, presenta pros y contras pero tiene números para cuajar en cierto sector del mercado del rol y la estrategia. Pese a unos gráficos que dejan mucho en el tintero, más propios de los juegos de hace unos años, Mount&Blade nos deja un sistema de juego y gestión económico-militar de lo más completo.

La comandancia en el campo de batalla será uno de los puntos más candentes que tendremos ganas de repetir una y otra vez; si los primeros combates nos parecerán un poco lentos porque nuestro ejército no dispone de caballería, en los más grandes, con la participación de centenares de soldados, la experiencia será única dado el buen trabajo del estudio en este sector del juego. La contundencia y realismo de las batallas se unirán a la perfección de un sector económico propio de las sociedades medievales más avanzadas y una dinámica de relaciones entre reinos que responderán a nuestras acciones en forma de guerra o amistad según evolucionen nuestras acciones.
Finalmente, uno de los puntos que se ha resuelto a medias es la música y los efectos que se repiten en exceso una vez avanzado el juego. Aunque la música de orquesta ambienta muy bien con compases de música medieval. Para concluir podríamos decir que el juego carece de historia pero que esto se convierte en uno de los puntos más fuertes del juego dejando al jugador toda la responsabilidad de sus acciones.