La gestión individual de cada soldado te hará vivir la intensidad de la guerra como nunca la habías visto en este notable juego de estrategia.
A lo largo de las diferentes misiones, el dominio de cada vehículo será crucial para intentar ganar las posiciones enemigas. La estructura de la misión se dividirá en diferentes puntos de control que tendremos que superar para avanzar, desde la eliminación de un puesto enemigo hasta interceptar un convoy de carga rival pasando por la invasión de ciudades, todo es susceptible de ser atacado por nuestra pequeña unidad. Este será uno de los cuños del juego, el ataque bélico mediante pequeños grupos reducidos de soldados de diferente índole.
Las unidades de las que hablamos harán el juego mucho más interesante. Destaca la libertad por encima de otras cosas ya que podremos realizar nuestros ataques combinando el "salvajismo" entrando a muerte contra los objetivos o poco a poco, enviando a soldados individualmente para que neutralicen los puestos de control enemigo mediante granadas o el tiroteo desde el punto más favorable para no ser vistos. Las dos modalidades tendrán cabida en este juego en el que el objetivo principal es llegar a buen puerto con la mayoría de unidades vivas ya que en ocasiones, por muchas veces que recarguemos la partida, será muy difícil, por no decir imposible, avanzar con uno o dos soldados a través de las líneas enemigas.
La versatilidad aparece con la posibilidad de combinar ataques con carros armados y soldados a pie moviendo pequeñas armas de artillería, el intercambio entre estos de algunos materiales servirá para que más de una vez, podamos salvar la vida del compañero. En ocasiones también se ha optado por una visión en tercera persona donde dirigiremos totalmente al soldado, lo que al final presentará la dificultad de colocar al soldado tal como lo hacemos en el juego, con el modo de vista espectro que nos sitúa automáticamente al individuo.
El juego online: una opción, mil y una posibilidades
Uno de los aspectos que más se valoran desde el punto de vista del jugador es la opción online. La posibilidad de alargar el juego más allá de las tres campañas y hacerlo con compañeros reales hace que Men of War gane más enteros entre los juegos de guerra. Las misiones como las de recuperar las banderas o defender un territorio pondrán a prueba al jugador que en breve podría gozar también de algunas expansiones mediante parches ampliando la posibilidad de elegir ejército. De momento, nos tendremos que conformar con aliados, alemanes y soviéticos y el armamento y vehículos correspondientes.
La evaluación global del juego es que impresiona una vez jugado. El conjunto de opciones convierten a Men of War en un título a tener en cuenta y la calidad gráfica y el trabajo de fotografía y reproducción tanto de modelos como de escenario es muy loable. El trabajo técnico supera con creces muchos productos existentes y la realidad de algunas acciones hacen que el jugador se sienta como un soldado en la guerra. Algo destacable es la autonomía entre unidades y la libertad con la que se puede manejar a cada individuo por separado además de la gran variedad de acciones con las que ejecutar cada una de las 19 misiones de las que podremos disfrutar durante todo el título.

Punto y aparte necesita la posibilidad de destrucción del juego. El derrumbar todo a nuestro paso es el sueño de cualquier jugador que antes haya batallado en hazañas bélicas. El cese de las paredes frente a los acorazados que conducimos cual láminas de papel harán pasar muy buenos ratos a los más brutos a los mandos de los panzer y otros modelos de carro.
Para acabar, cabe mencionar la música, bien escogida y los efectos de sonido entre los que destacan los gritos, en el idioma nativo del ejército, que se oyen durante la batalla. Un punto negativo del juego sería la inteligencia artificial, que en algunos momentos del juego brilla por su ausencia aunque en general el juego mantiene un buen ritmo y enseguida es capaz de enganchar al jugador.