Una pelota, una estrella, y mucha imaginación.
El juego cuenta con alrededor de unos 80 niveles que iremos descubriendo a través de diversas islas que ocupan un océano que podremos cruzar con un pequeño barco de papel. Cada isla contará con un nivel inicial y al pasarlo iremos desbloqueando las sucesivas pantallas, pudiendo elegir entre varias opciones para seguir nuestro camino en algunas ocasiones y teniendo la oportunidad de saltar niveles si en ese momento no se nos ocurre la manera de dar con la solución. Cada nivel que pasemos sumará una estrella a nuestro casillero, y esos serán los elementos que nos indicarán cuándo podremos pasar a una nueva isla pues se irán desbloqueando automáticamente al acumular cierto número de las citadas estrellas.

Como decimos, las posibilidades que el juego nos pone en bandeja son incontables, pero tiene como contra que los niveles no alcanzan en la mayoría de ocasiones el grado de grandeza que sí desprende el resto del juego. En general nos veremos ante escenarios pequeños con uno o más obstáculos entre la pelota y la estrella y con una solución de los mismos relativamente evidente. Siempre se puede exigir a uno mismo el dar con una solución más compleja, y es así como conseguiremos el grado máximo de complicidad con el juego, pero es algo que no te exige el título de por sí, y eso es un pequeño, pero importante contratiempo, que se podía haber corregido con un mejor diseño de los escenarios. Por poner un ejemplo tenemos el caso de World of Goo, con una premisa jugable igualmente simple e incluso similar en su fondo (llevar unos objetos de una parte del escenario a otra), pero en este último caso los escenarios son terriblemente buenos, e incluso en los últimos niveles el juego consigue que nos sorprendamos de lo que es capaz de mostrarnos. Por suerte para todos Crayon Physics Deluxe incorpora un notable editor que permitirá que la comunidad prolongue en gran medida la longevidad del juego.
Una de las virtudes del juego es la gran accesibilidad de la que hace gala desde el primer instante, pues el control es tremendamente intuitivo usemos ratón o usemos una pantalla táctil (cabe mencionar que el grado máximo de implicación se lograría jugando en un tablet PC o equipo similar en el que podamos usar una lápiz óptico). El botón izquierdo del ratón nos permitirá dibujar nuevos elementos, y el botón derecho eliminarlos. Además podremos reiniciar de forma instantánea cada pantalla y no recibiremos ninguna penalización por fallar las veces que sea necesario. Es un título muy pausado que no nos exigirá un mayor esfuerzo que el que nosotros estemos dispuestos a depositar en él mientras jugamos.
Técnicamente no estamos ante ningún espectáculo gráfico, pero el juego desprende una personalidad propia diferenciable lo cual es digno de elogiar. Además cuenta con un gran motor de físicas que es uno de los culpables de que tengamos tantísimas posibilidades para encarar los niveles. En cuanto al sonido tendremos diversas melodías de fondo que nos acompañarán en nuestra aventura y que no resultarán ni especialmente agradables ni tampoco molestas.

En conclusión, Crayon Physics Deluxe es un buen juego que bebe de las bases de los clásicos títulos de puzles como Incredible Machine aportando una nueva e innovadora visión que da todo el poder al jugador. La diversión que nos puede ofrecer es directamente proporcional a las ganas que tenga el jugador de experimentar con cada pantalla por lo que el jugo que se puede sacar va mucho más allá de lo que es pasarse cada uno de los niveles. Una opción muy recomendable para quienes tengan ganas de exprimir su cabeza, y quienes no tengan, que al menos prueben la demostración que quizás cambien de opinión.