La basura espacial quizás sea un problema, pero aquí es todo un puzle.
El germen de este
Trailblaze: Un puzle en llamas se encuentra en MaBoShi, un juego de puzles disponible en WiiWare que ofrece un tres en uno centrado en formas geométricas (triángulos, círculos, cuadrados), y que ha crecido en esta entrega, añadiendo contenidos y nuevos elementos, así como desarrollando su apariencia.
De este modo, los usuarios con mejor memoria visual identificarán pronto su propuesta con los cuadrados del anterior título de Mindware, pero aquí la cosa va mucho más allá, y se convierte en un título independiente para DSiWare con motivos de sobra.
Manejamos a una nave, llamada Flametail, que tiene como misión principal incinerar basura espacial, lo que se convierte en la excusa perfecta para superar toda una serie de niveles de tipo puzle, aunque con bastante ritmo. Nos vamos abriendo paso achicharrando los obstáculos según vamos de un planeta a otro, sorteando y quemando bloques con la estela de nuestra nave.
El control se realiza con la consola en vertical, es decir, con las pantallas una al lado de la otra, lo que nos da una zona de juego en la pantalla táctil de más altura. La nave se mueve en movimientos de un bloque cada vez, sin diagonales, y debemos maniobrar con precisión y agilidad.
Todo son bloques (nuestra nave es poco más que un bloque que crea una estela que nos recuerda al veterano juego de móviles de la serpiente), y cuando entramos en contacto con algo de basura espacial ésta empieza a arder tan pronto como llega la parte de cola de la estela, mientras la pantalla avanza en sentido vertical. Debemos ir recopilando, además, las letras repartidas por la zona de juego para componer el nombre de los ítems especiales. Aunque el juego está con los menús en castellano, estos nombres aparecen en inglés (como ya sucedía en la versión nipona) para no alterar la jugabilidad.

La dificultad reside en que, claro, para quemar los bloques hay que moverse de una manera mucho más lateral, pero al hacerlo la pantalla sigue avanzando para atraparnos y nosotros no nos hemos estado moviendo en vertical. De hecho, la pantalla avanza con cada movimiento que hagamos, sea en la dirección que sea, lo que nos da tiempo para pensar, pero es una espada de Damocles en toda regla. Si la estela de la nave, o un bloque sin quemar, tocan el fondo de la pantalla, habremos perdido. Es por tanto importante no sólo abrirnos paso, sino limpiar perfectamente el camino.