| Gráficos: | 5 | |
| Sonido: | 5 | |
| Jugabilidad: | 9 | |
| Diversión: | 8 |
| Total: | 7 |
| Nintendo DS > Análisis > NEVES | Página 1 de 3 Siguiente |
Posiblemente, la Nintendo DS sea la consola que más partido ha sacado del entretenimiento casual de todas las portátiles que han existido hasta la fecha. Entre los títulos adscritos a dichas características, seguramente los juegos del género puzle sean los más conocidos y de mayor éxito entre el público. Además, la llamada Touch Generation ha conseguido gracias a este tipo de títulos una cantidad importante de seguidores y usuarios para la portátil de Nintendo, siendo una parte significativa de los mismos jugadores en edad adulta. Aún así, son juegos que están claramente enfocados a personas de cualquier edad y condición, sin necesidad de que éstas sean jugadores habituales, ni mucho menos. Por tanto, la aparición de un título como Neves, inspirado en uno de los juegos de puzle más antiguos de la historia, no sólo no sorprende, sino que era de esperar.
El Tangram es un juego chino, creado en fecha desconocida pero del que queda constancia escrita desde hace ya más de cuatro siglos. El concepto del juego es muy sencillo: en él, se deben formar diferentes figuras icónicas mediante el uso de siete piezas de diferentes formas y tamaños. En el caso de Neves (
En la sencillez está el gusto
Neves nos demuestra la austeridad de su diseño desde el primer momento de juego, cuando accedemos al menú de inicio del título. Pero eso no tiene por que ser malo: el hecho de que se base en un juego como el Tangram ya implica que el concepto de juego sea sencillo, aunque esto no está reñido con el hecho de que nos encontremos frente a uno de los títulos de puzle más adictivos de los que hemos podido disfrutar en nuestra Nintendo DS hasta la fecha. En nuestro primer contacto con el juego, se nos explicará mediante un breve tutorial cómo debemos manejarnos en el juego con las fichas del mismo, y en el que se nos mostrará cómo mover y rotar las piezas del puzle para poder formar las diferentes figuras o siluetas del juego.

Absolutamente todo el juego está controlado por el stylus: con él, pincharemos y arrastraremos sobre la pantalla táctil las diferentes piezas para moverlas sobre el tablero de juego; pincharemos en los círculos situados en las diferentes esquinas de cada pieza para girar la misma a izquierda o derecha; y, finalmente, pincharemos dos veces sobre una pieza para voltearla sobre el tablero. Y eso es todo, amigos: mediante estos tres movimientos y las siete piezas que nos ofrece el juego (dos triángulos rectángulos, dos trapecios de pequeño tamaño, dos más grandes – uno más largo que el otro – y un pentágono) deberemos formar las decenas y decenas de figuras que componen Neves.
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