La aventura épica de dos hermanos gemelos en un mundo que teme el peligro que representa la Luna Roja: descubre el destino que les ha reservado el Gran Cristal.
En ese sentido, el multijugador está mucho más equilibrado que en la entrega para GameCube, y nos recuerda mucho más al acertado multijugador de
Four Swords, aunque mejorando exponencialmente las características propias del concepto al incluir diferentes tipos de personajes en vez de cuatro clónicos. En cualquier caso, el resultado sería indiscutible si la parte técnica se hubiese solventado con mejores resultados y, por supuesto, si se hubiese aprovechado la funcionalidad de la Conexión Wi-Fi para darnos multijugador en línea.

El juego, eso sí, ofrece un apartado gráfico de excepción a la hora de plantear personajes y entornos tridimensionales en Nintendo DS, mostrando cómo el motor de la compañía (que ha utilizado en juegos como los ya mencionados Final Fantasy III, Dragon Quest Monsters Joker, o, también,
Chocobo Tales) sigue dando resultados positivos. El principal inconveniente viene dado por la tasa de imágenes por segundo en el multijugador (y los bajones en momentos muy puntuales del modo para un jugador), y el hecho de que los personajes se controlan con un sistema puramente digital sobre la cruceta, con sus ocho direcciones, en un entorno tridimensional, y estamos ya muy poco acostumbrados a eso en un mundo regido por sticks analógicos. De todos modos, los intentos de emular eso mediante la pantalla tátcil de NDS han sido dispares, y su uso para acceder rápidamente a menús y ataques especiales en
Ring of Fates es más que acertado. Así que, dadas las opciones de la consola, posiblemente sea la mejor opción posible a falta de un stick analógico.
En cualquier caso, se ha puesto mucho mimo en este sentido, con modelados de los personajes que cambian según el equipamiento que lleven, y una gran cantidad de efectos en pantalla a la hora de usar los poderes mágicos. Y la música no es menos: ya hemos alabado las voces, pero es que las melodías consiguen crear un ambiente de fantasía con el tono desenfadado que se busca en todo momento, para dar paso a las composiciones más intensas y dramáticas cuando las situaciones vividas lo demandan.
Conclusiones
La llegada de
Final Fantasy Crystal Chronicles Ring of Fates se ha hecho esperar, y mucho. Desde luego, esta espera ha valido la pena en muchos aspectos, dando un juego que es más que un digno sucesor del original, al mejorar su planteamientos en absolutamente todos los sentidos. Juega en su contra, eso sí, el déficit técnico, pero la verdad es que, salvo por eso, estamos ante un juego de rol divertido que sí ha conseguido lograr un equilibrio casi perfecto entre una extensa aventura para un jugador y un completísimo multijugador. Es posible que haya quien prefiera títulos más clásicos, como Final Fantasy III, otro estilo de juego, como Dragon Quest Monsters: Joker, o esperar al muy prometedor Dragon Quest IX, pero la verdad es que este producto que nos ocupa es un muy importante representante del género.

Del mismo modo, no podemos olvidar que para compensar su notabilísimo retraso con respecto al lanzamiento japonés se han incluido cuatro nuevas misiones que aportan un extra de duración, y aunque echamos en falta la inclusión del juego en línea (pese a que el sistema de intercambio de objetos es útil), el resultado global es más que positivo, estando seguros de que tanto para un jugador como para varios, se puede convertir en una apuesta más que segura para disfrutar muchas horas con este gran trabajo de Square Enix.