Hace muchos, muchos meses, Japón descubrió Ouendan. Ahora Europa se encuentra con Elite Beat Agents.
Muy modificado, con una estética revisada, con otras canciones... Ouendan, el juego musical de culto que salió en Japón a la venta en julio de 2005 (esto es, hace dos años, y con su secuela ya en las tiendas) se transforma en
Elite Beat Agents en nuestro continente. La premisa es la misma, el humor sigue siendo parte esencial, pero el juego es, en realidad, diferente. Veamos qué tiene que ofrecernos un juego musical en la portátil de doble pantalla.
Lo primero es destacar que el toque quizás demasiado oriental de su dibujo, sus situaciones y especial sentido del humor han justificado la revisión de todo el estilo del juego para acercarlo a los gustos occidentales generales. En la versión original los protagonistas eran unos animadores superhéroes que arreglaban los problemas del mundo con el baile, y un nivel de dificultad con tendencia a ser algo elevado. Eso era Ouendan. Lo que es
Elite Beat Agents es un juego protagonizado por un grupo de agentes secretos especiales que intentan arreglar los problemas del mundo con el baile, y un nivel de dificultad algo mejor nivelado en cuanto a su curva de progreso.

Las canciones japonesas han dado lugar a una amplia selección de temas pop americanos, siendo la lista la siguiente (eludimos desvelar el tema final del juego, una grata sorpresa):
Walkie Talkie Man - Steriogram
ABC - Jackson Five
Sk8er Boi - Avril Lavigne
I Was Born to Love You - Queen
Rock This Town - Stray Cats
Highway Star - Deep Purple
Y.M.C.A. - Village People
September - Earth, Wind and Fire
Canned Heat - Jamiroquai
Material Girl - Madonna
La La - Ashlee Simpson
You're the Inspiration - Chicago
Survivor - Destiny's Child
Without a Fight - Hoobastank
Believe - Cher
Let's Dance - David Bowie
Jumpin Jack Flash - Rolling Stones
Makes No Difference - Sum 41
The Anthem - Good Charlotte
Como vemos, se combinan temas clásicos (de los Jackson Five, Bowie, Cher, y otros) con otros más nuevos (Ashlee Simpson o Avril Lavigne, por ejemplo), resultando en un estilo musical variado pero uniforme, con el eclecticismo justo. No tiene la misma gracia que algunos de los temas J-Pop del original, pero la lista de canciones es más que buena y se adapta muy bien al estilo del título. Y, lo más importante, son igual de divertidas a la hora de jugarlas que las originales, que es lo que en última instancia nos importa.
Los temas musicales se combinan entre los éxitos recientes de algunas estrellas del pop anglosajón con temas consagrados de hace unas décadas, como los temas sin complejos de los años 70 de los Village People. La cuestión es que la extraña mezcla produce un resultado bien cohesionado de canciones que se adaptan perfectamente a la situación que se nos plantea en cada fase. Por ejemplo, Material Girl suena en el contexto de rescatar a un par de rubias tontas de una isla desierta; y, en otro extremo, Rock This Town es el acompañamiento musical de un gran robo en la ciudad de Las Vegas. Claro, no siempre se adaptan tan bien, tanto por estilo, ritmo y letra, pero en líneas generales el resultado es mucho más que satisfactorio y original, lo que nos encanta.

Pese al cambio de estilo en dibujos y canciones, lo cierto es que la presentación del juego conserva la esencia del original, y buena parte de su atractivo radica en las secuencias entre niveles, que nos van narrando de manera visualmente impactante, con un claro estilo que se sitúa entre el manga y el cómic, con una ausencia de dramatismo absoluta, afrontando misiones como ayudar a una niñera, o a un alto ejecutivo torpón y algo cobarde, siempre con una tendencia hacia el absurdo, con un fuerte toque de humor puramente ridículo, con personajes estrambóticos, situaciones surrealistas y un tono chocante en todo momento que le dotan de una fuerte personalidad, algo muy de agradecer dado el carácter cada vez más genérico de la mayoría de juegos actuales.