Uno de los mejores juegos de la historia del rol japonés llega a la veterana portátil.
Por descontado, el juego mantiene un desarrollo bastante tradicional que nos lleva a viajar por todo el mundo, visitando pueblos y ciudades, conociendo a una cantidad ingente de personajes secundarios que nos enlazarán con una cantidad también considerable de misiones secundarias que nos permitirán profundizar en distintos aspectos de la historia y, también, conseguir interesantes recompensas imposibles de conquistar por otras vías. Incluso podremos encontrarnos con algunos "minijuegos" en los que el título cambia de tercio para ponernos ante pruebas un tanto excéntricas, como escoger qué decir en una comida con un cargo político, o incluso cantar una canción recordando bien la letra al tiempo que evitamos que se arruine la función. Como vemos, el humor ha tenido cabida dentro del tono oscuro que cubre toda la historia.
Final Fantasy VI presenta un aspecto estupendo en la pantalla de GBA, teniendo en cuenta que se trata un juego que, si bien se vio claramente superado, lució estupendo en Super Nintendo. Por supuesto, la menor resolución obliga a cambiar algunas cosas, pero los personajes se ven bien caracterizados, con ilustraciones para ellos de gran calidad, y una paleta de colores muy bien adaptada. Los jefes finales siguen siendo impactantes, ocupando incluso casi toda la pantalla, con escenarios detallados y diseños de gran calidad, que, en todo caso, fallan en las animaciones, algo toscas en ocasiones. En algunos momentos parece que le falta un poco de fuelle a la potencia de la consola, con alguna ralentización aquí y allá, pero desde luego es un juego que gráficamente mantiene todo el encanto original.

La banda sonora cuenta con las mismas composiciones que firmó Nobuo Uematsu. A nivel artístico son maravillosas, con algunos temas impactantes, pero se ven perjudicadas con respecto a las originales por las limitaciones de sonido de la consola. Se arregla un poco con unos auriculares, pero se nota que en algunos momentos se lleva al límite el hardware de la consola, sonando algunos pasajes de ciertas melodías un poco distorsionados o, al menos, no tan limpios como debieran. También es cierto que algunos temas se han modificado un poco para adaptarse mejor a las capacidades técnicas, suponemos, pero el resultado global sigue siendo muy bueno. Los efectos de sonido siguen esta misma línea, y cómo no, la carcajada de Kefka sigue siendo característica a más no poder.
Otros cambios han tenido lugar también en el diseño del juego y en su paquete de contenidos. Se han incorporado algunas aventuras secundarias más, y se mantiene la costumbre del bestiario que han tenido los
remakes de la saga publicados en la portátil, así como un menú para escuchar la música, y otros pequeños detalles que salpican aquí y allá el desarrollo de la aventura.

Conclusiones
El tiempo ha demostrado que
Final Fantasy VI es un clásico absoluto, un auténtico canon en el tiempo que ningún seguidor del género debe perderse. En GBA mantiene todas sus virtudes principales intactas y corrige algunas pequeñas imperfecciones para ofrecer una extensa experiencia de juego, muy intensa, con una cantidad ingente de aventuras secundarias, y un guión que nos atrapará. Éste, que posiblemente será uno de los últimos lanzamientos para la portátil, es un juego magnífico tanto cuando fue creado como a día de hoy.