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Juegos Retro

Una mirada semanal al pasado, recordando grandes juegos clásicos y momentos de la historia del videojuego.

Street Hoop

Emmanuel Castro · 23:32 19/7/2013
Una cancha, sin reglas. Recordamos uno de los mejores juegos de baloncesto en el que menos baloncesto hay. ¿No te cuadra? Acompáñanos a verlo.

La época dorada de los muebles arcade se está convirtiendo en una experiencia disfrutada y recordada con anhelo a partes iguales. En aquella época en la que las consolas domésticas estaban muy por debajo técnicamente, o ya se estaban acercando a lo mostrado en los arcades, la sensación de comparar lo que teníamos en casa y agarrar el joystick y jugar por una moneda puede resultar indescriptible.

La misma quizás, que sentí hace poco, cuando jubilé mi pequeño coche de setenta caballos, de motor atmosférico, por el mismo modelo de coche, con noventa caballos y turbo. La sensación de tener una versión mejoradísima de lo que ya conocía me ha hecho volver a escribir sobre Street Hoop.

Salir de casa, habiendo estado jugando y pasándomelo genial con Alex Kidd. Llegué al sitio de siempre escuchando una fanfarria desconocida, unos gritos desconcertantes que no hicieron más que aumentar la intriga por la nueva máquina.

He de decir que la afición baloncestística a mediados de los noventa por estos lares era más bien nula, pero a lo poco que jugábamos con un balón de baloncesto, era lo que más se parecía a este juego. Jugando pocas personas y sin reglas, o con muy pocas, ya que se podía hacer casi de todo para encestar, menos si los pasos eran obvios. Pero estoy seguro de que este pequeño giro en las reglas de Street Hoop fue motivo para que muchas personas se decidieran a sacar una ficha y probar con él.

Data East fue la encargada de programar este videojuego para la bestia de las 2D, nuestra querida Neo Geo. El juego tenía una premisa clara y bien definida, elegíamos a nuestro equipo de tres asociado a un país en concreto. Francia, España, Estados Unidos, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Japón entre las más destacadas hasta llegar a un total de diez, donde cada equipo tenía sus diferencias bastante marcadas.

Personalidad, aquello tan olvidado

Bien cierto es, que al echar la vista atrás, muchos somos los que comentamos que una gran mayoría de los juegos de entonces rebosaban de una personalidad propia que hoy día no tienen todos los videojuegos. Street Hoop es un buen ejemplo de ello: tenía apenas diez equipos para jugar con ellos, no disponía de nombres reales, de licencias de estadios famosos donde sentirnos como en casa, no. Street Hoop optaba por reunir diez equipos en canchas callejeras, con apenas unos pocos espectadores en vez de estadios a rebosar.

Y es que precisamente aquel ambiente era lo que empezaba a cautivar del juego, le daba un sabor especial. Los gráficos usaban sprites gigantes, bien animados, y con movimientos que daban mucha fuerza a los mates y a las acciones poco legales. Aquí, jugablemente tendremos tres partes bien diferenciadas.

Dunk: la capacidad para hacer mates, ni que decir tiene el país por excelencia de ellos en el juego. 3Point: Así podremos elegir el equipo que a pesar de cojear en otro aspecto puede salvarnos la partida con sus triples. Y como no, Defence: que definirá lo bien que taponan y hacen recuperaciones.

A pesar de ser un juego arcade, reúne aspectos que para los más novatos son explicados con sencillez. Con tan solo dos botones seremos capaces de hacer una buena cantidad de movimientos, desde saltar para hacer un mate y rectificar haciendo una bandeja para esquivar a un rival que nos va a taponar, hasta aporrear al rival para que nos dé nuestro balón.

El frenetismo del ritmo del juego pude ser abrumador, pero ahí reside precisamente mucha de la gracia del juego: a los dos segundos podemos estar anotando. Y eso era precisamente lo que queríamos, un arcade de baloncesto que rompiera con lo establecido, y que nos diera diversión en vena desde el primer segundo.

Ni que decir tiene que todo este conjunto gráfico y jugable se complementaba a la perfección con la música que traía, a ritmo de Hip Hop y Funky aplastaremos a nuestros rivales y seremos los mejores del barrio con una sola moneda, y podremos ser alguien a quien nos puedan retar.

Porque ese es otro de los máximos exponentes de diversión de Street Hoop. Jugar a dobles, por dos personas que se han hecho con el juego, se convertía en partidas épicas, en las que los resultados ganados in extremis contrastaban con la paliza y el consuelo posterior de un buen jugador machacado por otro. Dunk Dream 95, su secuela la veremos en otra columna para quienes no la conozcan.

Este juego es total y absolutamente recomendable hoy día. No en vano así lo pensaron quienes lo sacaron para la consola Virtual para Wii en 2010. Si quieres pasar una buenas tardes de verano recordando lo bueno o malo que eras a este juego, te lo recomendamos desde aquí, pero si eres alguien con curiosidad de cómo se hacían los juegos tan adictivos de antaño, bienvenido seas, a esta, nuestra gran afición y comunidad.