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Una mirada semanal al pasado, recordando grandes juegos clásicos y momentos de la historia del videojuego.

Double Dragon: Con él empezó todo (o casi)

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El lanzamiento de Double Dragon IV nos invita a recordar a uno de los padres fundadores de los beat'em up callejeros, los míticos 'yo contra el barrio'.

Tupés, hombreras con pinchos y poses chulescas: los ochenta, resumidos en el flyer japonés de Double Dragon.

La reciente aparición de Double Dragon IV (al menos en Steam, porque seguimos sin recibir por estos lares la versión PS4) es una excusa perfecta para rendir honores, una vez más, a uno de los padres fundacionales de las peleas callejeras, una recreativa que asentaría los cimientos sobre los que se construirían posteriores obras maestras como Final Fight o Streets of Rage. Pero para hablar de la creación del mítico Double Dragon, es preciso retroceder un poco más en el tiempo para conocer los primeros pasos de su creador, Yoshihisa Kishimoto.

Kishimoto empezó su carrera en Data East, donde ejercería de director en dos espectaculares recreativas, creadas al rebufo del revolucionario Dragon's Lair. Tanto Cobra Command como Road Blaster / Road Avenger (ambos de 1984) hacían uso del Laserdisc para hacernos protagonistas de sendos animes interactivos que años después formarían parte del catálogo inicial del Mega-CD de Sega. Al año siguiente Kishimoto abandonó la compañía para entrar en las filas de Technos Japan (que había sido fundada en 1981 por tres antiguos componentes de Data East) donde crearía en 1985 uno de los primeros, y más legendarios, brawlers de la historia: Nekketsu Koha Kunio-Kun, más conocido en Occidente como Renegade.

El universo de las peleas callejeras no era desconocido para Kishimoto, quien había sido un auténtico quinqui en sus años mozos, antes de entrar en la industria del videojuego. Aquellas andanzas le sirvieron de inspiración para crear al marrullero Kunio y su amplio arsenal de movimientos, aunque a la hora de lanzar la placa fuera de Japón tuvieron que darle un completo lavado de cara, cambiando a los estudiantes nipones por bandas callejeras inspiradas en la película The Warriors.

Kishimoto era un auténtico “pieza” en su juventud. Para muestra, esta foto, extraída del libro Yoshihisa Kishimoto: Enter The Double Dragon, de la editorial Pix’n Love.

Renegade llegó a los recreativos occidentales bajo la marca Taito, con un importante lavado de cara respecto al original.

El arrollador éxito de Renegade en Occidente, bajo el paraguas de Taito, no solo animó a Technos Japan a volver a probar fortuna en el género (ojo, ya habían firmado en 1984 otra joya de la lucha, el gran Karate Champ), sino que para evitarse más quebraderos de cabeza a la hora de vender el juego en el exterior, en su siguiente placa decidieron apostar desde el principio por una ambientación más reconocible para los occidentales, como eran las películas de Kung-Fu. Había nacido Double Dragon.

Kishimoto se puso al frente (como director y productor) de un proyecto que recuperó las principales virtudes de Renegade, como la variedad de movimientos, pero que incorporaría además dos jugadores simultáneos y un enorme escenario que podíamos recorrer de principio a fin (al contrario que en Renegade, que, aunque desplegaba scroll horizontal, delimitaba la arena de combate). La trama del juego era bastante sencilla (y sería imitada hasta la saciedad posteriormente): dos hermanos, Billy y Jimmy Lee, deben rescatar a la novia del primero (Marian), que ha sido secuestrada por Willy y sus malvados Black Warriors (rebautizados como Shadow Warriors en algunas versiones).

Kishimoto incluyó un homenaje a una de las coin-op que hizo para Data East. En el garaje del principio descansaba el bólido de Road Blaster / Road Avenger.

Si Renegade sorprendió por la contundencia con la que el protagonista zurraba a sus rivales, los hermanos Lee dejaron alucinados a los parroquianos de los recreativos con su vasto repertorio de golpes. Combinando los tres botones de la recreativa (puñetazo, patada y salto) se podían ejecutar movimientos tan espectaculares como demoledores. Era algo que uno desconocía en su primera partida, pero gracias al boca-a-boca los jugadores no tardaron en descubrir cómo agarrar a un rival para que su compañero pudiera zurrarle a placer (ojo, que los enemigos también podían hacer lo mismo), dar cabezazos o ejecutar un letal codazo (posiblemente el golpe más demoledor de la historia del género, junto al piledriver de Haggar).

El demoledor codazo, el movimiento más efectivo para acabar con los Abobo y cualquier enemigo en general.

Por desgracia, Double Dragon no nos permitió rematar a los enemigos que estaban en el suelo (como en Renegade), pero si nos brindó la oportunidad de lanzar objetos (como cajas, bidones y rocas) y lo más importante: nos permitía utilizar las armas que dejaban caer algunos enemigos tras besar el asfalto. Látigos, cuchillos y bates estaban a nuestro alcance… aunque los enemigos también podían recoger las armas del suelo, hasta el punto de pasar de largo para recoger un bate con el que zurrarnos a conciencia.

La IA de los enemigos de Double Dragon era curiosa. Por un lado eran capaces de ir al otro extremo de la pantalla para recoger un barril o un látigo, e incluso algunos llegaban a bloquear nuestros golpes, pero un bug les hacía lanzarse al vacío en su búsqueda del camino más directo hacia nuestra posición (algo que los chavales de la época no tardaron en explotar al máximo). El mapa del juego estaba plagado de huecos y abismos donde arrojar a nuestros enemigos (aunque nosotros también podíamos caer al vacío, ya sea por nuestra propia torpeza o arrojados por un Abobo, el carismático gigantón que nos meneaba como si fuéramos de papel).

Por culpa de un bug los enemigos a menudo se tiraban al vacío en su afán por llegar hasta nosotros lo más rápidamente posible.

El barrio, la fábrica, el bosque y la guarida de los Black Warriors. Tras superar estos cuatro niveles llegábamos al enfrentamiento directo con Willy, quien observaba desde un balcón la pelea antes de bajar "a jugar" con su ametralladora. Pero incluso después de derrotar al jefazo final, Technos se guardaba un último as en la manga: en caso de jugar a dobles debíamos enfrentarnos a nuestro amigo por el amor de Marian. La lealtad daba paso a la picaresca y el "te vas a hinchar a codazos en el rostro" antes de ver la secuencia final y los créditos del juego, donde Kishimoto aparece como "Yoshi Kishi". El uso de pseudónimos era una práctica habitual en la industria japonesa, con la que las compañías evitaban que sus competidores se hicieran con sus mejores talentos.

Willy observaba desde un balcón el arranque de la pelea final, antes de bajar a 'jugar' acompañado de su ametralladora.

A pesar de la notable ambición que atesoraba Kishimoto y su equipo, Technos Japan era una compañía modesta, por lo que no pudieron utilizar procesadores de 16-bits (por entonces demasiados caros) a la hora de crear la placa de la recreativa, lo que les obligó a recurrir a varios de 8-bits en paralelo (dos 6809 y un 6309 de Hitachi), además de un Yamaha YM2151 FM para el sonido. Esto provocaba ralentizaciones cuando se juntaban seis personajes en pantalla. Incluso hoy en día Kishimoto se sigue lamentando por no haber podido utilizar un procesador de 16-bits, aunque obraron maravillas con el hardware que les tocó y vive Dios que alcanzaron la gloria con el chip Yamaha gracias a una banda sonora magistral que 30 años después sigue sonando en la mente de millones de jugadores.

En los recreativos hemos experimentado pocas cosas más placenteras que propinar una sarta de rodillazos en Double Dragon.

Double Dragon llegó a los salones recreativos en 1987, cambiando para siempre la historia de los videojuegos y especialmente el género de lucha, que debe mucho a las ocurrencias de Kishimoto y su gente. Como era de esperar, su arrollador éxito en los salones recreativos se tradujo en una incontable cascada de adaptaciones domésticas. Algunas muy libres (como las de NES y Game Boy) y otras más fieles, aunque lastradas por la tecnología de la época.

Junto a las consolas de Nintendo, Double Dragon llegaría a Master System (ojo, el port era de Arc System Works, actuales propietarios de las IP de Technos Japan y responsables de Double Dragon IV), Atari 2600 y 7800, Spectrum, Amstrad (en dos versiones distintas, una hecha en España por Animagic para DRO Soft), Commodore 64, PC y Atari Lynx (esta última en 1993). Incluso llegaría a venderse en EE.UU. un port (bastante fiel) para Mega Drive, obra de Accolade, quien produjo el cartucho sin la licencia de Sega, lo que les llevó a juicio e impidió la reedición del juego, convirtiendo esta versión en un pequeño tesoro para coleccionistas.

Los escenarios estaban repletos de posibilidades. Aquí podías aprovechar la cinta transportadora para acabar con tus enemigos al instante.

Technos no tardó demasiado en volver a poner a los Hermanos Lee en circulación. En 1988 llegaría a los salones recreativos Double Dragon II: The Revenge, pero esa es otra historia que esperamos contar próximamente en esta sección Retro. Por ahora os animamos a desempolvar vuestro Double Dragon favorito para consola o disfrutar (por 105ª vez) de la recreativa en MAME, y si es posible, a dobles. Os garantizamos un subidón de adrenalina al escuchar la música del título, al arrojar a un enemigo por el hueco de la cinta transportadora o al enfrentaros a codazos con vuestro colega por el amor de Marian. No podemos evitarlo.Pasarán otros 30 años más y seguiremos amando Double Dragon con la misma intensidad. Aunque nos lo sepamos de memoria.

Por muy bueno que fuera uno, las puñeteras gárgolas del último nivel podían acabar con todas tus vidas de un plumazo.

Y si estáis interesado en saber más sobre la historia de la creación de Double Dragon y la trayectoria de Kishimoto, no os perdáis este libro de la editorial Pix’n Love. Está en francés, pero es tan bueno que casi merece la pena aprender el idioma de Louis de Funès solo para disfrutar de él. Seguimos rezando para que Héroes de Papel lo traiga a España algún día.

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Javi.79 · 10/02/2017 17:03
¡Qué suerte tener a Bruno Sol escribiendo en Vandal! Un gustazo leer sus análisis llenos de sabiduría y pasión por los videojuegos.

Con Double Dragon viví uno de mis mejores momentos jugando a dobles con un amigo: cuando matamos al jefe final y empezó a zurrarme me pilló desprevenido, yo no sabia nada y él sí, y claro, al final él se quedó con la chica xD

Nae · 10/02/2017 17:17
Hay tanta sabiduría en este artículo que estoy llorando de felicidad.

Jaeger · 10/02/2017 17:21
Joder, pues en ASW deben tener cruzada la franquicia : al desastre del 4 se le suma que el port de MS no es que fuera muy allá.

Cardesin · 10/02/2017 17:56
Uno de mis primeros juegos favoritos. Lo jugaba en Pc Amstrad 1512, y me lo pasaba sin perder una vida, le metí cientos de horas, o miles de millones, no sé.

Que los enemigos caígan por los bujeros, más que un bug, era un fallo o una límitación de la IA, y como bien se dice, era un vicio tratar de tirarlos para ahorrarte problemas xD

Francisco_Frankfurt · 10/02/2017 18:03
A mí este tipo de juegos nunca me han llamado, por muy míticos que sean.

twister · 10/02/2017 18:38
A mi me parece un drama que el género muriese casi por completo con el paso a las 3D.
Lo que daría porque se pusiera de moda otra vez, que grandes momentos ha dado.

Muy interesante el artículo.

zsiles · 10/02/2017 19:12
Juegazo, aunque ya que hablan de renegade tambien podrian decir algo de target renegade, su gran secuela.

kgoku · 10/02/2017 20:01
[respuesta:8]Grandísimo juego, pero no fue una secuela "de verdad". Ocean pillo los derechos de distribución del 1 y a cambio la posibilidad de hacer una secuela para ordenadores y NES, sin que la compañía original tuviese nada que ver. Que vamos, es secuela, pero.....[/respuesta]

Jaeger · 10/02/2017 20:21
[respuesta:9]Se llama "secuela apocrifa"

Como Strider II[/respuesta]

-anarkis- · 10/02/2017 21:10
aun tengo la targeta que me firmo kishimoto en la japan expo de paris xD

EmeraldGolvellius · 10/02/2017 22:42
[respuesta:10]Strider 2?el de Tiertex? el de Us gold? se llama Basura xD,
no hombre...ya me imagino que te refieres al de Capcom,
saludos.[/respuesta]

EmeraldGolvellius · 10/02/2017 22:43
El primer Double Dragon me sigue gustando como el primer dia,me lo terminaba con una monedilla haciendo el truco del codazo xDDDD,que rata,
que Arcades aquellos...

Jaeger · 10/02/2017 22:43
[respuesta:12]Nopes, me refería al de Tiertex jajaja como ejemplo de secuela apócrifa.[/respuesta]

EmeraldGolvellius · 10/02/2017 22:55
[respuesta:14]Todo lo de esa gente lo borraria de la historia,cuanto dolor.
carniceros del Sprite.
siempre me quedare con las ganas de saber la opinion de Shin/Mikiman/yokoyan/Akiman y demas Staff de Capcom ahcerca de lo que esa gente hacia con un 68000,
seguro que seria interesante saber la opinion de esa gente.[/respuesta]

EmeraldGolvellius · 10/02/2017 22:57
[respuesta:7]Es curioso por que resulta que con casi todo el mundo que hables de Videojuegos resulta que le gustaba ese genero,parece mentira que no saliera rentable.[/respuesta]

NickName · 10/02/2017 23:13
No sabía que el mítico Nemesis estuviese escribiendo ahora para Vandal. Siempre fue mi redactor favorito en la era de la guerra de las revistas de consolas Super Juegos vs Hobby Consolas.

Como siempre, un artículo excepcional de uno de los juegos que marcó la adolescencia o infancia de más de uno que ya pasa la treintena... Yo me viciaba a la versión de Commodore 64 y claro está en los recreativos cerca de mi casa.

Artículos así, tan cuidados en todos los detalles, Nemesis da datos muy interesantes, siempre es de agradecer. Cuando lo leo me transporta a mi infancia/adolescencia... Porque así es como se escribían los artículos antes.

Jaeger · 10/02/2017 23:43
[respuesta:15]Y que van a decir? Eran las mejores conversiones pero también las menos meritorias. No debieron suponer esfuerzo alguno.

Y el ejemplo de Strider 2 viene a colación de Target Renegade y de como por aquélla época el tráfico de derechos facilitaba desatinos así...o maravillas como Target Renegade, que sobrepasaba con creces un original que quedó obsoleto rápidamente.

A decir verdad, Technos nunca supo muy bien Qu hacer tampoco con Double Dragón. Sus secuelas en arcade fueron de lo irrelevante a lo.sonrojante. Y con Capcom y Konami ahí, fue suicida.[/respuesta]

EmeraldGolvellius · 11/02/2017 00:04
[respuesta:18]Bueno yo me referia a que opinaria un Staff de Capcom al ponerlos a jugar un ratillo con un AMIGA con el FINAL FIGHT,
a ver como me explico xDDD,eso no tenia sentido,no importaba nada era un TUM TUUM TUM sin mecanicas...no entiendo como US GOLD podia hacer esas cosas,es injugable no hay mecanicas para llamarlo FINAL FIGHT no se juega como un FINAL FIGHT,es horrendo.

lo del STRIDER no se ni que opionar,por que ver un Ordenador que monta un 68000 en un Hardware que valia como mas de 100.000 PESETAS al nivel de una MASTER SYSTEM es algo que en aquellos dias ya me extrañaba pero hoy dia al pensarlo es que lo encuentro bruto bruto.

no recuerdo que tal estaban las conversiones de los 16 bits de DOUBLE DRAGON,pero el RENEGADE de AMIGA lo recuerdo como aceptable.

salian cosas muy raras,como aquel DOUBLE DRAGON 2 de Megadrive que funcionaba fatal...en constante SLOWDOWN,por el contrario el primero de MEGADRIVE es una gran conversion,todo esto IMHO obviamente,
saludos.[/respuesta]

Chema_1983 · 11/02/2017 01:11
el beat em up por excelencia.

JuanSolo40 · 11/02/2017 01:53
Ese Mitico Nemesis. Grandisimo Bruno Sol. Da gusto leer a alguien que ama y sabe muchisimo de videojuegos.

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