Vandal juegos retro

Juegos Retro

Una mirada semanal al pasado, recordando grandes juegos clásicos y momentos de la historia del videojuego.

Blood Bros.

Emmanuel Castro · 17:55 28/6/2013
Recordamos la recreativa que nos llevó al salvaje Oeste y nos regaló diversión pura y dura sin complicaciones ni grandes artificios: ¡Acción noventera a golpe de botón!

Con la llegada del verano, el calor parece que deja de tomarnos el pelo y se queda entre nosotros. En esta época nos vienen multitud de recuerdos del pasado. Hoy nos tomamos una pequeña licencia al hablar del juego Blood Bros.

Este juego es uno de los muchos que se renovaban en esta época del año en la que abríamos las notas por aquel entonces y hacíamos cálculos de los castigos que nos iban a caer encima o de, por suerte, tener un verano libre de las temidas palabras septiembre y estudiar.

En aquel verano de principios de los noventa, esta nueva recreativa apareció en aquel bar custodiado por los dos muebles que alternaban sus juegos y sus éxitos. En algunos bares, como en muchos otros, se daba el extraño fenómeno de ver juegos que no lográbamos ver en ninguna sala recreativa, en este caso el autor conoció joyas como Blood Bros.

Cuando se reunió el sanedrín para dar el visto bueno, o no (con el dueño desde la barra esperando veredicto) todos, antes de echar una moneda hablábamos por encima de los gráficos, de "qué música más rara". Pero no fue hasta haberlo probado todos cuando pudimos decir que el juego tenía algo que enganchaba muchísimo, a lo que fuimos uno a uno dando el visto bueno al dueño.

Todos estábamos convencidos de que de nosotros dependía su sueldo, -bendita infancia- por lo que cada recreativa nueva era un acontecimiento en nuestro pequeño barrio. Blood Bros era un gran juego, pero dejando a un lado el factor nostálgico, pongámonos los guates de latex y empezemos a destriparlo.

Blood Bros es la secuela espiritual de Cabal, videojuego que, a diferencia de este, sí que salió de su versión de recreativa y tuvo conversiones en los ordenadores de la época y en NES. Este videojuego de 1988 tomaba una visión en tercera persona y nos mostraba los escenarios con un amplio margen de visión, donde podíamos ver a enemigos esconderse para luego disparar y demostrar nuestra puntería en los enemigos lejanos.

La idea fue un éxito, ya que Blood Bros fue la secuela espiritual, al no ser continuación de nombre, pero sí en su mecánica. Ni que decir tiene, que juegos como Wild Guns, Sin & Punishment y Zombie Panic in Wonderland son juegos sobresalientes que se basan en Cabal y Blood Bros, pero con la promesa de que cada uno tendrá su propio recordatorio en nuestra pequeña columna, volvamos a retomar el hilo de la historia. Cabal nace y Blood Bros renace y vigoriza la propuesta, ¿de qué manera?

Con la foto del "wanted" entre ceja y ceja

Este juego nos cuenta la apasionante historia de dos hermanos de sangre, un vaquero y un indio, que formarán equipo para perseguir al proscrito más odiado de la ciudad el "gran malvado John". Y fin de la historia. Aquí no habrá largas líneas de texto o secuencias explicando qué pasa con estos dos hermanos de sangre en busca de su particular guerra. ¿Para qué? Debió pensar TAD Corporation. Pongámonos manos a la obra y hagamos un gran juego sin más.

El juego era un shooter en el que manejábamos una mirilla por la pantalla mientras, a la vez, movíamos a nuestro personaje para esquivar los disparos y los ataques. Pero esta manera de controlar a nuestros personajes y los ataques, a priori fáciles, escondían mucho más de lo que nos podíamos imaginar.

Primeramente, los gráficos lucían bastante bien, ya que se concentraban en ofrecer los escenarios de manera estática y abarrotarlos de detalles y de propia vida, al poder destrozar casi todo el mobiliario a golpe de revolver, escopeta y dinamita.

La música ya antaño nos pareció "rara", lo que trasladándolo al día de hoy podemos decir que es uno de los aspectos más flojos. Pero, los efectos sonoros que daban personalidad al juego es lo que realmente destaca, ya que unos buenos FX lograron no oscurecer tanto el apartado sonoro.

Lo más importante, la jugabilidad y diversión, eran su punto fuerte, ya que lograr manejar la mirilla con un joystick de 8 direcciones era harto complicado para hacer frente a los enemigos más alejados de la pantalla, que al ser más pequeños por lógica tenían menor zona de impacto.

A este gameplay se le une a la fiesta una gran cantidad de ítems y power ups que recompensarán nuestra puntería, y que se podían conseguir de varias maneras. Con un gran sentido del humor veremos cómo mueren de manera casi cómica muchos de nuestros enemigos y podremos también ver cómo las señoritas de moral relajada aparecían en mitad del tiroteo bailando como posesas mientras las disparábamos y recogíamos lo que soltaban, hasta dejarlas con las enaguas por las rodillas. Los cerditos alocados que esconden armas debajo de su piel son también un buen ejemplo del tono humorístico del juego.

Bendita, querida y odiada lata azul

La variedad de escenarios, que superaba la veintena, era espectacular. La variedad de situaciones también era asombrosa, ya que recogía todos los momentos clásicos de las películas de Western, uniendo todas ellas con la simpática y mítica lata azul.

Esta lata, cuando la disparemos, rebotará hacia arriba y cuantas más veces la hagamos rebotar más y más alta será la recompensa, tanta, que con una gran paga seríamos capaces de resolver cada escenario a la vez que exprimimos nuestra querida lata azul.

Los enemigos de final de fase también eran variados, ya que podremos ver desde grandes trenes a vapor hasta temibles águilas y un zeppelin. La conclusión que sacamos de todo esto fue que el malvado John tenía hordas y hordas de enemigos sin fin a su servicio.

Cuando logremos acabar con nuestro enemigo final también nos haremos dueños de su inmenso tesoro. La historia de estos hermanos no parece acabar aquí, ya que volvieron a encontrar muchos momentos duros y muchas batallas, pero nada de esto fue tan fuerte como la sangre de hermanos que corría por sus venas. Deciden repartir el tesoro con la ciudad devastada por los secuaces del malvado John.

Vuelven a la ciudad como gloriosos héroes. Ahora se pone el sol en la ciudad de nuestros amigos, bañada por los últimos rayos de sol que saben diferentes gracias a la paz en el pueblo. La paz será larga para esta ciudad situada en el lejano y salvaje oeste.