Sus capacidades, sus aplicaciones, sus juegos y nuestras impresiones.
Nintendo 3DS sale el día
25 de marzo en España y el resto de Europa, a un precio todavía por confirmar oficialmente, pero que todas las tiendas
fijan en 249,95 euros. En Estados Unidos lo hará el 27 de marzo, dos días después, y por 249,99 dólares. Será la primera vez en la historia que una consola de un gran fabricante sale antes en Europa que en los Estados Unidos pero, como es de esperar, Japón será el primer territorio donde aterrizará la primera portátil de próxima generación. El 26 de febrero estará disponible en el "hogar" de Nintendo, al precio de 25.000 yenes.
La nueva portátil de Nintendo es la sucesora natural de Nintendo DS, con cuyos juegos será compatible. Podrán introducirse en la consola tanto los juegos nuevos, de 3DS, como los de la anterior portátil de Nintendo, sin necesidad de un adaptador.
Nintendo 3DS mantiene muchas de las características que han hecho triunfar a DS, como la conexión WiFi, la doble pantalla, siendo táctil la inferior, cuatro botones frontales, dos superiores y una cruceta. Pero añade una palanca analógica, un acelerómetro interno para detectar el movimiento y, por supuesto, la característica que la hace por el momento única: imagen tridimensional sin necesidad de usar gafas. La consola, aunque ha habido durante meses rumores al respecto, no tendrá vibración como erróneamente habiamos reportado anteriormente.
La pantalla superior de Nintendo utiliza una nueva tecnología de Sharp que permite que una pantalla LCD pueda ofrecer imagen 3D sin gafas. Para ello, habrá que mirar la pantalla de frente, con un pequeño ángulo de tolerancia. La consola incluye un regulador del efecto 3D, como si de un control de volumen se tratase, pudiendo poner el efecto al máximo, o inhabilitarlo para ver la imagen 2D normal.
Contará con un sistema de distribución digital de juegos que incluirá tanto títulos nuevos como clásicos de Game Boy y Game Boy Color. Estos clásicos aparecerán tanto en su forma original como revisados para ofrecer gráficos con el efecto de imagen 3D. Incluye lector de tarjetas SD para almacenar los datos.
Cuenta también con cámaras para poder capturar fotografías en imagen tridimensional estereoscópica, que podemos ver gracias a su pantalla 3D. Estas cámaras también permiten la ejecución de juegos de realidad aumentada (la cámara lee tarjetas especiales con sus cámaras, e introduce criaturas y objetos para jugar en la imagen que se ve en la pantalla, sobreimpresionadas sobre la imagen que captura de nuestro entorno), entre otras funciones. Además, se mantiene la pantalla inferior, táctil, al tiempo que se añade una palanca analógica (circle pad) para mejorar su sistema de control.
Tiene la función SpotPass, capaz de conectarse a cualquier red Wi-Fi compatible, iluminándose un LED en el exterior de la consola, que indicará que la consola ha descargado nuevos contenidos, actualizaciones, etc., de manera transparente al usuario. Además, Nintendo ha llegado a acuerdos con varias compañías de telecomunicaciones europeas para que Nintendo 3DS pueda usar sus redes.
StreetPass, por su parte, es la conexión inalámbrica local entre diferentes consolas Nintendo 3DS que permite ue las consolas intercambien datos sin la interacción de sus dueños. Pueden cambiar récords de juegos, Miis, mensajes que se hayan predefinido anteriormente, etc. La consola almacena los datos de los juegos en su memoria interna y puede intercambiar datos de múltiples juegos, sin que tengan que estar en la ranura de juegos de la consola.
El juego en línea de la consola requiere el uso de códigos de amigo, pero es un sistema unificado: un único código identificador para todos los juegos. Podremos saber si nuestros amigos están conectados y a qué están jugando en ese momento.
Incluye también software que registra nuestros pasos y actividad diaria, software de edición fotográfica, creación de Miis a partir de fotos, y la ya citada realidad aumentada. Incluirá también el juego Face Raiders, que permite capturar una foto de alguien, como nosotros mismos, y luego dispararnos en un laberinto, además de navegador de internet.