The Legend of Zelda: 25 años de historia

The Legend of Zelda: 25 años de historia

Daniel Escandell · 15:55 4/11/2011
Un repaso al cuarto de siglo de historia de una de las sagas más queridas del mundo del videojuego.

ZELDA II: THE ADVENTURE OF LINK


Lanzamiento:: Japón 1987, EE.UU. 1988, Europa 1988
Formato: NES, Game Boy Advance, GameCube, Wii (Consola Virtual), Nintendo 3DS (Consola Virtual)

Su papel en la saga

Los seguidores de una saga de videojuegos suelen quejarse mucho de que las entregas no cambian mucho de una a otra, pero no tanto como cuando se introducen cambios. Con la segunda entrega de la serie, Shigeru Miyamoto quiso hacer algo completamente diferente, por lo que procuró que la mayor parte del equipo para este juego no hubiera trabajado en el primero.

En The Adventure of Link se cambió la perspectiva para pasar a una visión lateral de la acción, y se introdujeron elementos de progresión por niveles diferenciados, lo que lo acercaba más a la evolución de los personajes en el rol. Todo ello para contarnos una historia que sucedía algunos años más tarde que la primera entrega, con el héroe del primer título convertido en un joven de 16 años. En esta ocasión, Link recorrería un reino mucho más grande, con un mapa exterior para ir de un lugar a otro y aparecerían múltiples personajes con los que hablar.

El título no ha contado nunca con el favor de los seguidores de la serie. El cambio de perspectiva de la acción y las muchas novedades jugable lo han convertido en el menos Zelda de la saga… al menos en lo que se refiere a los juegos del canon, claro. Lo cierto es que la experiencia es tan diferente que muchas críticas son comprensibles, pero no es, ni de lejos, el mal juego que algunos creen que es (y seguramente no han probado). Se le podrá acusar de no ser fiel a las bases que había establecido el título fundacional, pero aportó una profundidad muy destacable y algunos elementos que pasarían al ADN de la serie.

Por ejemplo, los pueblos que recorremos tienen nombres que luego se emplearán en el infinitamente más popular Ocarina of Time para bautizar a los sabios, como Rauru o Saria. Incluso si no queremos reconocerle sus elementos jugables, está claro que su aportación al folklore del reino de Hyrule ha resultado ser firme e importante a lo largo de estos año. Otro importante elemento también regresará años más tarde será el de presentar un gran peligro para Link en el cuerpo de un doppelgänger, Shadow Link.

Alguna curiosidad más

Las diferencias técnicas entre el Famicom Disk System y la NES occidental implicaron, como en el original, cambios curiosos. En NES, por ejemplo, las mazmorras estaban caracterizadas por el uso de un color temático diferenciado, mientras que en la versión original nipona todos eran grisáceo. Del mismo modo, dos enemigos finales tuvieron aspectos gráficos diferentes. La jugabilidad también tenía una diferencia importante: los puntos de experiencia necesarios para mejorar a Link (en vida, fuerza y magia) eran los mismos en Japón, pero diferentes en los mercados occidentales. Como curiosidad adicional, en la versión original al morir Link este parpadeaba cambiando de colores a toda velocidad… algo que se eliminó luego porque podía producir ataques epilépticos optando por un color rojo fijo.

Un toque personal

No jugué con este título en su momento, sino varios años más tarde, cuando ya había superado la entrega de Super Nintendo. Recuerdo especialmente la extrañeza y el hecho de que los cambios no me gustaron, no porque no fueran malos en sí mismos, sino porque hacían que todo fuera diferente. Así que, en efecto, también fui de aquellos que no aceptaban muchos cambios en las fórmulas jugables que ya conocían. En consecuencia, quedó aparcado algún tiempo, quizás incluso más de un año año, pero finalmente salió el cajón y volvió a entrar en los circuitos de NES. Con fuerte escepticismo, me lo pasé. Era algo que en cierto modo me obligué a hacer, o quizás simplemente no tenía nada más que no me hubiera pasado. Solo años más tarde volví a jugarlo y con la ventaja que dan los años me di cuenta de que había cosas muy interesantes y bien planteadas en este juego que, sin embargo, quedará como siempre marcado como el título cutre y rarito de la saga.

Jugarlo hoy

Lo más importante para jugarlo hoy es, en realidad, librarse de prejuicios. Que sea el Zelda menos Zelda no lo hace mal juego, y aunque resulta brutalmente diferente a los demás puede ser interesante conocerlo en contacto real para ver cómo fue este golpe de timón en la dirección de la serie. Sobra decir que no funcionó, y que el rumbo se corrigió en el exquisito A Link to the Past, pero hay muchas propuestas que bien vale la pena probar y que de una forma u otra han ido apareciendo en entregas posteriores. El tiempo no le ha buscado un mejor lugar en los corazones de la mayoría de los seguidores, así que quizás se lo merezca, hasta cierto punto, pero fue un movimiento valiente que demostró que los aficionados quizás pidan cosas diferentes en sus sagas favoritas, pero acaban prefiriendo lo que ya conocen bien.