Sesión de Curiosidades: Volumen 4

Sesión de Curiosidades: Volumen 4

Juan Rubio · 16:27 21/1/2013
Una vez más volvemos a desenterrar estos secretos que nos permiten descubrir esas particularidades que los desarrolladores ocultaron a nuestros ojos.

La Leyenda de Zelda se mira en un espejo

Un juego lanzado en varias plataformas distintas pide a gritos una comparativa. Da igual la diferencia de potencia entre plataformas, si los desarrolladores garantizan que es una versión exacta entre ellas o que sea un secreto a voces de que se trata de un "cutreport". Nos gusta ver comparativas, intentar encontrar diferencias entre ambas y comentarlas; es algo casi innato que forma parte del jugador. Esto era aun más apetecible cuando el mismo juego se lanzaba en dos consolas distintas de una misma compañía, viniendo una de ellas a suceder a la otra. A estas alturas, y tras la mención de The Legend of Zelda, quizás tenéis suficientes pistas para saber de qué juego estamos hablando.

En efecto, se trata de The Legend of Zelda: Twilight Princess, el juego que a finales de 2006 llegó a GameCube y a Wii, ofreciendo un aspecto gráfico muy similar entre ambas versiones. Es difícil, si acaso posible, encontrar diferencias en las texturas y modelados poligonales del juego, pero hay una que llama con fuerza la atención: el juego está invertido. La versión de Wii muestra el juego "reflejado", un modo espejo de los que hemos visto cientos de veces en juegos de carrera. La razón de este cambio podría ser muy trascendental, y hacer referencia a los distintos mundos interconectados, etcétera, etcétera... pero no. El hecho de invertir todo el juego es que en la aventura original Link, el protagonista de la historia, es zurdo, y Nintendo pensó que sería mucho más cómodo a la hora de jugar con los mandos de Wii si se adaptasen a las habilidades de éste. Como la mayoría de la gente es diestra, decidieron "invertir" el juego para que Link fuese diestro, y así coincidiese con la mano dominante de, al menos, la mayoría de los jugadores.

¿Perdone? ¿Es usted Raiden?

Todos conocemos a Raiden, el personaje que debutó en Metal Gear Solid 2 y que ahora nos ofrece su primer juego como protagonista –Metal Gear Rising: Revengeance–, y que, desde luego, no satisfizo a todo el mundo por igual. Quitarle protagonismo a Snake en su segundo Metal Gear Solid era una apuesta un tanto arriesgada, pero que suponemos, no salió del todo mal. Curiosamente, Raiden podría haber sido una apuesta mucho más arriesgada, que rompiese con los esquemas de la jugabilidad de la saga creada por Hideo Kojima, o al menos, en su primer conceptos sobre el papel.

El primer concepto del creador de personajes de Metal Gear Solid 2, Yoji Shinkawa, fue un Raiden como una especie de Spider-Man, que se movería apoyándose sobre sus brazos y piernas, de manera similar a la del mencionado héroe. Además, tendría un personalidad bastante particular, a medio camino entre persona rara y loca, para que os hagáis una idea, similar a la de Flying Fox en Heavenly Sword. Kojima rechazó la idea inmediatamente, y si bien no sabemos porqué la rechazó, creo que bien podemos imaginárnoslo, sobre todo viendo la versión final del personaje.

Oye Arbok, te noto distinta... ¿te has cortado el pelo?

Arbok es, quizá, uno de los Pokémon más conocidos, gracias a su apariciones en la serie de televisión. Arbok era una de las criaturas que el Team Rocket usaba para intentar llevar a cabo sus normalmente poco exitosas misiones, y esto le garantizaba unos, al menos, segundos de gloria televisiva. Este Pokémon no destaca realmente por nada más, al menos de cara al público general, pero por supuesto, tiene un pequeño detallito que lo hace merecedor de tener su pequeño huequecito en esta sesión.

Los Pokémon, como cualquier criatura del mundo real –salvando las distancias–, no son iguales en todas las partes de su mundo. Si imaginamos, por ejemplo, un toro, seguro que somos capaces de pensar en diferencias entre los toros españoles y los toros americanos. Más o menos lo mismo pasa con ciertos Pokémon. Como sospecharéis a estas alturas, Arbok es uno de ellos, y en función de su zona dentro de universo Pokémon (es decir, Hoenn, Johto, Kanto y Sinnoh), muestra un tipo distinto de marcas en su pecho, representado todas, eso sí, un terrorífico rostro con el que impresionar a sus víctimas.