Pasado, presente y futuro de los videojuegos en el cine

Pasado, presente y futuro de los videojuegos en el cine

Alberto González · 11:18 27/7/2013
Repasamos algunas de las pasadas, inminentes, futuras y más prometedoras adaptaciones de videojuegos al mundo del séptimo arte.

Hay un dicho común entre los productores, cineastas y profesionales de la industria cinematográfica, que con el tiempo ha ganado unas connotaciones casi dogmáticas o religiosas: "Los caminos de Hollywood a la hora de ganar dinero, son inescrutables". La potente maquinaria del cine, con las principales majors y estudios a la cabeza, siempre está ávida de buscar nuevas historias y argumentos que llevar a nuestras pantallas. La lenta agonía de una industria que parece falta de ideas y guiones arriesgados u originales -por los que muchas veces tampoco apuesta-, les ha llevado a poner la vista en multitud de medios anexos al mundo del entretenimiento, como los videojuegos.

En los últimos años, Hollywood ha tenido especial animadversión por dar luz a alguna que otra película sobre videojuegos. Exceptuando la sólida serie cinematográfica de "Resident Evil" de Paul W. S. Anderson -de la que hablaremos en profundidad más adelante en el reportaje-, lo cierto es que los tímidos resultados en taquilla y la mala calidad y recepción en cuanto crítica y público de muchas de estas producciones, han ido encerrando en un cajón a más de un proyecto prometedor. Pero no nos engañemos, ni intentemos ver estas cintas como aceptables o pasables: no lo son. O no lo suelen ser.

Para nuestra desgracia como aficionados y jugadores, muchas de estas películas basadas en videojuegos han resultado ser verdaderos detritus cinematográficos. Capaces de malgastar una licencia interesante o enterrar la carrera de más de un director, los films basados en videojuegos han tenido hasta la fecha un historial un tanto accidentado. Antes de echar un vistazo a lo que se avecina -que no es poco-, repasamos los antecedentes antes de vislumbrar el apetecible futuro de esta tumultuosa relación entre el ocio electrónico y el séptimo arte.

Un turbulento y accidentado pasado en cuanto a adaptaciones cinematográficas

Teniendo en cuenta que la industria del videojuego es bastante joven -pese a sus síntomas de madurez apenas lleva treinta años en liza, de los cuáles los últimos veinte son quizás los que la han definido como tal-, es curioso el hecho de como Hollywood se fijó pronto en esos cartuchos y consolas para hacer películas. Pese a los titubeos del género de acción con los cameos de máquinas recreativas y sistemas de realidad virtual en las películas de finales de los ochenta y principio de los noventa -con cosas como "Starman", "Tron" o "Wargames" entre ellas-, no fue hasta la llegada de esa joya del cine B llamada "Super Mario Bros: The Movie", cuando empezó a fraguarse una oleada de producciones basadas en videojuegos.

La historia de Mario y Luigi -interpretados por los malogrados Bob Hoskins y John Leguizamo- nos llevaba a las alcantarillas de Brooklyn, y posteriormente, a un extraño Reino Champiñón ambientado en una realidad paralela, donde los dinosaurios no se habían extinguido. El argumento era disparatado, pero intentaba hacer creíble y tangible el mundo mágico del videojuego sobre el que se basaba, apostando por diseños de corte realista, casi punks, en lo relativo a enemigos y localizaciones. Ni el versátil Dennis Hopper -todo un habitual en el cine de más baja estofa, y que aquí hacía del malvado Koopa- conseguía salvar un resultado a todas luces desastroso.

La película, como es lógico, supuso un duro revés en taquilla -causó pérdidas a la productora- y polarizó a la crítica y a los fanáticos del videojuego original, que veían como el mundo que amaban y disfrutaban en sus televisores y NES de la época, era destruido y cambiado por exigencias de guión. Como curiosidad, más allá del caótico proceso de rodaje y casting -donde nombres como Arnold Schwarzenegger o Danny DeVito sonaron para interpretar sendos papeles protagonistas-, destacar que Shigeru Miyamoto -creador y padre del videojuego original- no quedó del todo descontento con el resultado final de la adaptación.