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Los juegos de La Tierra Media y El Señor de los Anillos

Los juegos de La Tierra Media y El Señor de los Anillos

Repasamos, anillo en mano, todos los títulos que han llevado la mitología, los personajes y los escritos de J.R.R Tolkien al mundo de los videojuegos.

El Señor de los Anillos Online: La Tierra Media se hace online

De forma paralela a los juegos de EA y Vivendi, en 2007 Turbine y Codesmaster lanzaron un órdago al todopoderoso World of Warcraft, que permanecía -y permanece- impasible en su trono como videojuego multijugador online más jugado y con más apoyo. El Señor de los Anillos Online era un juego grande, extenso y completo, que mezclaba PVP -jugador contra jugador- con misiones y quest de lo más variado donde recopilar experiencia contra el entorno PVE -jugador contra entorno en sus siglas en inglés-. Turbine quería que los jugadores cooperasen en misiones épicas que los llevasen a explorar la Tierra Media, mientras ganaban títulos y se hacían un nombre en una comunidad online bastante respetable. Podíamos ser un enano, un hombre, un hobbit o un elfo, eligiendo sexo y clase -Ladrón, Capitán, Campeón, Guardian, Cazador, Mago, Bardo, Lector de Runas o Jardinero-, y personalizar hasta el más mínimo detalle de su aspecto o condición. El Señor de los Anillos Online llegó al mercado bajo el subtítulo La Sombras de Angmar -donde solo podíamos jugar en Eriador y terrenos colindantes-, y en poco tiempo, fue recibiendo expansiones que añadían zonas y regiones, como las Minas de Moria, Rohan o el Bosque Negro, y terminando en El Abismo de Helm o Mordor.

‘El Señor de los Anillos: Online’ tiene ya diez años a sus espaldas y sigue recibiendo contenido. Es el juego más completo y complejo basado en este universo.

El juego ha ido replanteándose su modelo de negocio en numerosas ocasiones, cerrando y abriendo servidores y modificando el sistema de pago online o suscripción, por un modelo gratuito con compras no obligatorias con las que desbloquear contenido. Era -y es- un juego especialmente divertido, con multitud de guiños y referencias a la obra literaria de Tolkien, y con uno de los sistemas de juego más complejos y completos de la actualidad, capaz de absorber al jugador en una deliciosa vorágine online fantástica capaz de abstraerlo por completo en cada partida.

Sus expansiones han ido añadiendo pequeños pedazos del mapa de la Tierra Media. En la imagen, los jinetes de Rohan.

Un nuevo horizonte: La Tierra Media por Warner Bros

En 2010, Warner Bros -responsable de la producción y distribución de los films de Peter Jackson- ejerció su derecho a compra sobre las licencias que le permitían adaptar el mundo de Tolkien y El Señor de los Anillos al mundo de los videojuegos y sacó al mercado un título con cierto componente infantil basado en las aventuras de Aragorn. El Señor de los Anillos: Las aventuras de Aragorn nos llevaba a La Comarca, concretamente a la fiesta en la que Sam era investido como alcalde y en la que aprovechaba para homenajear al Rey de Gondor. El juego era un título de aventuras y acción un tanto ramplón, sin demasiada ambición y con un estilo artístico un tanto desenfadado. Tanto en Wii como en PlayStation 3, Las aventuras de Aragorn permitía el uso de los controles por movimiento, un original aditivo a la jugabilidad que brindaba al usuario la sensación -un tanto remota, eso sí- de blandir Anduril contra las legiones de orcos de Sauron.

Quizás su estilo gráfico echase a más de uno atrás, pero lo cierto es que ‘Las aventuras de Aragorn’ era entretenido.

Tras un desarrollo más lento y pausado que el del anterior juego de la franquicia, Warner Bros Interactive volvió junto a Snowblind Studios a la Tierra Media con un título muy notable y ambicioso: La Guerra en el Norte. Dejando a un lado a Wii, el nuevo juego de El Señor de los Anillos saldría para Xbox 360, PlayStation 3 y PC, y se internaría, una vez más, en el universo escrito de Tolkien mientras adaptaba la ya asentada estética cinematográfica de la saga de Peter Jackson. El juego, sin ser ninguna obra maestra, contaba con una de las historias más trabajadas jamás vistas hasta la fecha, narrando el auge de Agandaûr, un hijo de Númenor. Éste, aliado junto al Señor del Anillo, empezaba una campaña de destrucción con sus ejércitos en el norte de la Tierra Media sin dejar vida bajo su paso. Bajo esta oscura amenaza, un grupo de héroes anónimos y un grupo de montaraces -liderados por Halbarad, el amigo de Aragorn-, deciden poner pie en pared y prestar resistencia, defendiendo con su arrojo las ciudades de Bree y Rivendell, así como otros poblados y regiones colindantes. En el juego viajábamos por las tierras salvajes, las quebradas de los Túmulos, los páramos de Etten y ciertas regiones de las Montañas Nubladas enfrentándonos a orcos, trolls, espectros y tumularios y un montón de criaturas, como gigantes de piedra. Por el camino incluso contábamos con la ayuda de las poderosas águilas, que nos echaban un cable desde las alturas despejándonos el camino. El Señor de los Anillos: La Guerra en el Norte, era un juego de acción en tercera persona al uso, con cierto ingrediente de rol, que nos invitaba a personalizar a nuestros protagonistas.

‘La Guerra en el Norte’ incluía elementos muy serios y sólidos en su jugabilidad; rol, acción y ligeros toques de exploración se engarzaban inteligentemente.

Jugablemente era un título muy sólido y entretenido, en el que si nos despistábamos, podíamos acabar perdiendo el control de la partida debido a su alta dificultad en los combates. De vez en cuando, La Guerra en el Norte nos traía a un enemigo o un jefe final de rigor muy poderoso y taimado, que nos hacía morder el polvo si no estábamos lo suficientemente bien equipados o entrenados. Ya fuese siendo un enano, un hombre o una elfa -cada uno con sus propias habilidades y características-, teníamos a nuestra disposición un enorme catálogo de armaduras, armas y objetos encantados, que podíamos mejorar y engarzar con joyas y gemas especiales para aumentar su potencia y efectividad. La mecánica jugable era muy similar a la vista en El retorno del Rey de EA, con el hack and slash como método directo de tumbar y cercenar enemigos, pero apoyándose en un cierto componente estratégico que también nos invitaba a ordenar ciertos comandos sencillos a nuestros aliados. La Guerra en el Norte tenía un modo cooperativo online para tres jugadores -también en la misma consola a pantalla partida-, que aumentaba la rejugabilidad del título y que ayuda, y mucho, a solucionar y pasar de algunos desbarajustes en la dificultad en los niveles más avanzados de la campaña. Fue un éxito moderado, que trajo de nuevo a la vista de todos una franquicia que parecía un tanto olvidaba, justo en el momento en el que la Tierra Media estaba a punto de resurgir de manera cinematográfica de la mano de Peter Jackson.

El diseño de personajes y escenarios nos sigue pareciendo muy bueno y acorde con la estética cinematográfica de las cintas de Jackson.

2012 nos trajo dos nuevos juegos basados en El Señor de los Anillos, de calidad y planteamiento dispar. Por una parte, tuvimos la suerte de contar con la versión LEGO de El Señor de los Anillos -para las más variadas consolas-, uno de los más divertidos videojuegos de la franquicia y uno de los más fieles y respetuosos con la trilogía de los anillos. TT Games, responsables del videojuego, supieron aportar humor y descaro a una divertida fórmula de exploración sandbox, plataformas y combates en tercera persona, a los que aderezaban con algún que otro rompecabezas accesible para todas las edades. Curiosamente, esta versión LEGO de El Señor de los Anillos contenía una más que aceptable recreación de la Tierra Media en base a piezas y bloques, que nos llevaba a recorrerla de forma completamente libre, de una punta a otra para así descubrir secretos, personajes ocultos y un montón de guiños. Warner Bros, en esta ocasión en colaboración con Monolith, también quiso aprovechar el creciente tirón del género MOBA con Guardianes de la Tierra Media, un videojuego un tanto rácano en opciones y jugabilidad, que parecía desperdiciar una incipiente y renovada licencia. En él, podíamos escoger guardianes y personajes míticos -agrupados en diferentes clases, y que iban desde Gandalf o Frodo, pasando por Aragorn, Radagast, Thorin o Gimli- de la trilogía cinematográfica, personalizando sus ataques y el inventario de cada uno de ellos y reforzándolos con otras unidades básicas y lanzarnos a la batalla online.

LEGO volvió a demostrar que cuando adapta algo, lo hace en serio y siendo muy fiel y respetuoso con el material original.

El juego de Monolith, siendo honestos, no era demasiado bueno y ni en PC ni en PS3, ni en Xbox 360 -plataformas para las que fue lanzado- gozaba del suficiente atractivo para atraer al grueso de jugadores poco acostumbrados al género a los que iba destinado especialmente el título. Por último, y para darle la puntilla a un juego que no iba del todo bien en ventas, Guardianes de la Tierra Media no recibió el soporte necesario por parte de Monolith, que lo dejó un tanto de lado al poco tiempo del lanzamiento, con servidores abandonados y sin mantenimiento, en los que costaba horrores encontrar una partida.

El MOBA de Monolith no era muy allá. ¿Quién nos iba a decir qué luego harían títulos tan notables como ‘Sombras de Mordor’?

La Tierra Media en la actualidad

En 2014, asistimos a un pequeño resurgir de la Tierra Media en el mundo de los videojuegos. WB Games y TT Games publicaron LEGO: El Hobbit, una aventura que seguía los patrones clásicos de los videojuegos de LEGO, poniendo especial énfasis en la exploración de escenarios y la construcción de armas, así como en la combinación de poderes y habilidades de los enanos, algo que nos regalaba interesantes momentos en el combate. El juego mejoraba la consabida fórmula de TT y sus títulos, pero siendo más espectacular que de costumbre -era el primer gran videojuego de El Señor de los Anillos y El Hobbit para Xbox One y PS4-, y por momentos, mucho más épico.

¡Otro punto para LEGO! Su adaptación de ‘El Hobbit’ es divertida, de buena factura y contiene algunas innovaciones jugables muy interesantes.

El videojuego adaptaba casi todos los momentos que vimos en las dos primeras películas de El Hobbit dirigidas por Peter Jackson -Un viaje inesperado y La desolación de Smaug- pero quedaba inconcluso, pues La batalla de los cinco ejércitos no tenía representación alguna. De esta forma, este curioso y divertido videojuego -que podría haber sido uno de los mejores jamás hechos con la licencia-, terminaba de forma abrupta. Durante meses los aficionados aguardaron una remota posibilidad de término, ya fuese a modo de capítulo extra, conclusión con algún DLC o contenido descargable, pero Warner Bros parecía más centrada en otros menesteres. Entre ellos, Sombras de Mordor.

En el título nos íbamos labrando nuestros propios enemigos y aliados en forma de variados orcos que se generaban en cada partida de forma aleatoria.

La Tierra Media: Sombras de Mordor es considerado por muchos críticos como el gran videojuego de 2014, el verdadero título del año, un tapado que aprovechó las incipientes Xbox One y PS4 para presentar una aventura de acción que seguía los patrones del género instaurados por Assassin's Creed y Batman: Arkham Knight pero enfocándolo todo a la mitología de Tolkien. El título de Monolith lo tenía todo: una historia absorbente, un mundo rico y un novedoso sistema jugable que lo empapaba hasta sus cimientos, otorgándole al jugador la sensación de que verdaderamente estaba viviendo su propia aventura en la Tierra Media.

Podremos importar nuestras aventuras con el sistema Némesis vividas en Sombras de Mordor.
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¿Qué ofrecía Sombras de Mordor? Mucho. El título nos sitúa en el período de tiempo que transcurre entre El Hobbit y El Señor de los Anillos, controlando a Talion, un montaraz que veía cómo su familia era asesinada justo el día en el que Sauron y sus huestes volvían a Mordor desde Dol Guldur para preparar su futura ofensiva contra los hombres y los elfos. Auspiciado por un deseo de venganza sin igual y por el espíritu del mismísimo Celebrimbor -el elfo que ayudó a Sauron a forjar los anillos de poder-, Talion emprendía una desesperada misión por Mordor, aniquilando cabecillas orcos, enfrentándose a peligros aún mayores y trazando planes para desbaratar las elucubraciones oscuras del Señor del Anillo.

El sigilo era fundamental, pero de vez en cuando se nos daba cierta libertad para desatar el caos.

Sí, el videojuego se saltaba a la torera cualquier coherencia con el Legendarium de Tolkien y a veces parecía un tanto burdo, pero era tremendamente divertido y presentaba un sistema llamado Némesis que localizaba al jugador en el centro de la acción, haciéndolo protagonista y responsable de sus acciones. Gracias al sistema Némesis, los orcos recordaban nuestras afrentas, y si matábamos a uno, otro ocupaba su lugar. De esta forma, se generaban rencillas que nos perseguían toda la partida y que nos recordaban tanto nuestros éxitos como errores. Éxitos y errores que eran radicalmente diferentes de un juego a otro, porque Monolith procuró implementar un sistema que nos ofrecía enemigos orcos distintos en cada sesión de juego, tanto en aspecto, como en personalidad. Gracias a estos ingredientes, La Tierra Media: Sombras de Mordor gozó de un gran éxito en todas sus plataformas -se trataba de un videojuego intergeneracional, con Xbox 360 y PS3 siendo las versiones básicas y peor paradas, y con adaptaciones a One, PS4 y PC-, garantizándose su propio hueco entre los mejores videojuegos jamás lanzados con la licencia y ganándose a pulso el derecho de presentar una secuela.

La Tierra Media: Sombras de Guerra se presenta como continuación directa del videojuego que asombró a todos en 2014, pero apostando por refinarlo y completarlo en todos los sentidos. Tenemos un título más ambicioso, más grande y por supuesto, más atractivo. Siguiendo la estela de la aventura en tercera persona con ligeros toques de sandbox, Sombras de Guerra nos traslada a una región de Mordor en conflicto. Las tropas de Sauron sufrieron un duro revés tras los hechos del primer videojuego, y Talion y Celebrimbor, ungidos por el poder que les confiere la forja de un nuevo anillo de poder, han plantado cara al Señor Oscuro. La principal novedad de Sombras de Guerra, más allá de un apartado gráfico más novedoso que le permite incluir en pantalla más unidades y que abre los escenarios a nuevos límites y alturas, es la inclusión de la toma y conquista de fuertes y castillos gracias al control de ejércitos.

La secuela del éxito de 2014 nos invita a tomar el mando de enormes ejércitos de criaturas y tomar castillos y fuertes.

Hablamos de una evolución colosal del sistema Némesis de Sombras de Mordor. Ahora tendremos también aliados orcos que servirán bajo nuestras órdenes, capitanes y lugartenientes que regentarán nuestros fuertes conquistados por nosotros y antiguos enemigos del pasado que aparecerán para ponernos las cosas difíciles, porque el videojuego de Monolith incluye un mecanismo de importación de partida que trasladará todo el entramado de nuestra sesión en el anterior videojuego. Esto añade nuevas capas estratégicas al título, ofreciéndonos más tácticas, algo a lo que se suman las monturas en forma de serpientes y gusanos alados.

El futuro de la Tierra Media

'Mi labor ha concluido. Aquí, al fin, a la orilla del mar, llega el adiós a nuestra compañía'.

¿Cuál es el futuro de los juegos de El Señor de los Anillos y El Hobbit? Es difícil de decir. Ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos. A lo largo de los años, la franquicia ha tenido sus altibajos y sus momentos duros, contando en sus filas con juegos muy notables y otros demasiado mediocres y prescindibles. Ha visitado los más variados géneros y ha pasado por las más diversas plataformas. ¿Quién nos iba a decir que íbamos a seguir viendo juegos de El Señor de los Anillos más de treinta años después de su primera aventura a cargo de Beam Software? Puede que las licencias cinematográficas no tengan el tirón que tuvieron hace una década y que los costes de desarrollo hayan ido aumentando tanto que sea difícil encontrar épica y presupuesto en un mismo juego. Pero no hay que temer. Los libros que nos dejó J.R.R Tolkien son una fuente de inspiración inabarcable llena de aventuras, gestas y personajes memorables que podrían nutrir y consolidar en un futuro, los más épicos videojuegos y las más completas sagas en base a ellos. El amanecer es siempre una esperanza para el hombre.

Gandalf: ¿Final? No, el viaje no concluye aquí. La muerte es solo otro sendero que recorreremos todos. El velo gris de este mundo se levanta y todo se convierte en plateado cristal. Es entonces cuando se ve. Pippin: ¿Qué, Gandalf? ¿Qué se ve? Gandalf: La blanca orilla; y más allá, la inmensa campiña verde tendida ante un fugaz amanecer. Pippin: Bueno, eso no está mal Gandalf: No. No, desde luego.

vito81 · hace un minuto
Yo disfruté muchísimo con la versión de Vivendi de PS2, muy muy divertida. Una pena que cancelaran Treason of Isengard, me gustaba mucho más el estilo de estos juegos que los de EA (que también eran juegazos, pero otro rollo).

A ver si alguien se anima a sacar un RPG de los 3 libros del tirón.

Nanduil · hace 6 minutos
"Podíamos ser un enano, un hombre, un hobbit o un elfo, eligiendo sexo y clase -Ladrón, Capitán, Campeón, Guardian, Cazador, Mago, Bardo, Lector de Runas o Jardinero-"

En la Tierra Media solo se conocen 5 magos y en El Señor de los Anillos Online se respeta eso al máximo. No existe la clase de Mago porque no hay magos en la Tierra Media salvo los Istari. Por otra parte, lo de jardinero te lo has inventado, no hay clase jardinera en LOTRO. Lo que hay es farmer y es solo una profesión de planta y recolección para ayudarse en Cocina. Por otra parte el PvP no se añadió hasta más tarde, por lo que no salió con Angmar (que yo recuerde). El Rune Keeper y el Warden no estaban en Angmar así que no se porque se mencionan cuando tardaron bastante en salir. El Beorning saldría mucho más tarde.

DonPollon · hace 59 minutos
Muy top el del retorno del rey de PS2, fantástico para jugar 2 jugadores

Gran_dios_oso · hace 8 horas
Lo dije en otro tema, pero lo que no me gustaba de los juegos de la Batalla por la Tierra Media era lo injustamente débiles que podían ser algunos bandos del mal, sobre todo los Trasgos y Mordor, cuyas unidades morían fácilmente y sus arqueros tenían un alcance mediocre. En cambio los bandos del bien eran OP, ni se digan de los elfos con sus flechas de plata (con eso podías matar fácilmente a cualquiera, incluso teniendo los suficientes arqueros matabas al Balrog en un abrir y cerrar de ojos)

Solo Isengard y Angmar eran buenos en cuanto al lado del mal se refiere.

EmeraldGolvellius · hace 10 horas
La primera vez que vi un Videojuego de Lord of the Rings fue el de Commodore Amiga,
y no me maravillo precisamente,preferia otros juegos de Rol como Ultima o Eye of Beholder.
recuerdo vagamente jugar al War in the Midle Earth en MSX y tampoco me terminaba de maravillar,
no fue hasta la primera XBOX que disfrute de un Videojuego de la Obra de Tolkien que me enganchara.

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