Los 50 Mejores de GameCube

Los 50 Mejores de GameCube

Daniel Escandell · 20/2/2010
Repasamos la trayectoria de la anterior consola de Nintendo.

Repasamos el catálogo de GameCube para seleccionar sus títulos más significativos, los 50 juegos que definieron a la consola y le dieron su personalidad. Juegos exclusivos, otros que no lo fueron, pero todos ellos significativos dentro del panorama de los videojuegos de su época, y para los poseedores de la consola de Nintendo.

Nos hemos limitado, asimismo, a los títulos aparecidos en Europa, lo que deja fuera a algunas joyas como la continuación de Baten Kaitos, y otros títulos injustamente negados al público de esta parte del mundo. Pero es ésa la GameCube que se dio a los usuarios europeos, y la que queremos recordar.

Igualmente, comentamos la proyección que algunos de estos juegos han tenido años más tarde, especialmente en cuanto a Wii, y suspiramos por nuevas entregas de sagas que todavía no han vuelto a dar sus frutos, como 1080º Avalanche, o F-Zero. La retrocompatibilidad completa de Wii con GameCube, sin embargo, nos permite rebuscar en las estanterías de las tiendas y salir a la caza de alguno de estos juegos que, en su momento, quizás no disfrutamos.

Ésta es nuestra selección, pero seguro que hay muchos más títulos por descubrir y recordar. Sirva, pues, como botón de muestra de la historia reciente del hardware doméstico de Nintendo.

50. Animal Crossing

Nació en Nintendo 64, se adaptó a GameCube, y le costó años llegar hasta Europa. Animal Crossing era una experiencia de juego singular, parcialmente vinculada a los simuladores de vida, pero con un tono mucho más arcade, en el que el personaje del jugador se relaciona con los habitantes del pueblo.

Pero todo gira mucho más en torno a la recopilación de objetos de todo tipo, coleccionismo y decoración del hogar, caza de insectos, búsqueda de fósiles, pesca... actividades, y hechos concretos a determinadas horas y en algunos días del año, para ir jugando, poco a poco, en un ritmo continuado de sesiones cortas. Un ritmo de juego que es casi ajeno al concepto de videojuego, pero que bien ha funcionado, sobre todo en la muy exitosa entrega para Nintendo DS.

Con una colección de juegos clásicos de NES por desbloquear, su propuesta no acabó de cuajar en el mercado de GameCube, restringido por las relativamente bajas ventas de la consola, pero mostró un gran mimo por el jugador europeo intrigado ante este producto que había generado líneas y líneas de opiniones tanto en Japón como en América. Le costó llegar, pero lo hizo de mano de Nintendo, y abrió las puertas a las posteriores entregas.

49. P.N. 03

Quizás el patito feo de los juegos que Capcom anunció como exclusivos para GameCube, y el único que terminó siéndolo hasta el fin de los días. Creado bajo la batuta de Shinji Mikami, apostó por una acción estilizada en un mundo minimalista, lo que le valió bastantes críticas, y alguna alabanza por tener en pantalla todo el rato a las posaderas de su protagonista, que cobraban especial protagonismo con alguno de los trajes especiales desbloqueables.

Vanessa Z. Schneider se enfrenta a series de robots en entornos neutros, muy en la línea de lo que luego se hizo en Portal y similares, con una jugabilidad en la que se puede disparar o moverse, pero no ambas al mismo tiempo, lo que hace que el jugador deba buscar un equilibrio entre sus habilidades acrobáticas y los disparos a cascoporro, buscando una experiencia estética en la aniquilación de estas máquinas, algo que –con mecanismos bien diferentes- hizo también Viewtiful Joe.

48. Doshin the Giant

Se trata sin duda de uno de los pocos juegos de culto que hay en GameCube. Doshin the Giant es un juego bastante absurdo en primer lugar, y reservado a unos pocos. Pero es también uno de los juegos más originales de GameCube, y uno de los pocos "god game" que se han adaptado bien a una consola. A grandes rasgos, Doshin es un gigante amarillo con pinta bonachona que puede hacer buenas y malas acciones, cambiándose su aspecto según cómo se comportase (al estilo del posterior Fable), y provocando diferentes reacciones en los habitantes del mundo, que podíamos modificar a nuestro antojo... Los aldeanos llegaban a construir estatuas a nuestra imagen y semejanza si les ayudábamos, o a intentar a la desesperada atacarnos si éramos realmente malvados.

47. Battalion Wars

Nintendo tenía una saga completamente desconocida que nació con Famicom Wars... pero cuando se dio el paso a Game Boy Advance, Advance Wars explotó en los mercados occidentales, y la saga ha registrado buenas cifras y cosechado sobresalientes críticas en sus entregas portátiles. Pero parecía que las domésticas se le resistían, hasta que llegó este juego.

Lanzado ya en la parte final de la trayectoria comercial de la consola, y bajo desarrollo de Kuju para Nintendo, apostaba por una acción mucho más directa, prescindiendo de turnos, y con un enfoque muy diferente, en realidad, pero correcto. La acción lo ocupó todo, pero mantuvo ciertos rasgos y un toque familiar, y, sobre todo, marcó el camino a seguir en la entrega para Wii, un buen paso adelante en esta subsaga.

46. Wario World

Treasure es un equipo de desarrollo más que de culto, y GameCube sumó varios de sus juegos, entre ellos el magnífico Ikaruga, uno de esos endiablados matamarcianos japoneses. Wario World, en cambio, es un plataformas de estilo más relajado, con una suave dificultad, y una duración comedida... esto es, cortito.

Sin embargo, Wario World es un plataformas de vieja escuela lleno de encanto y buen hacer que a la sombra de otras producciones mayores, y un Mario completamente tridimensional, no llegó a cuajar de todo entre el público. Eso sí, creemos que todo el que lo probara recuerda con buen sabor de boca las sensaciones de este título. Y es que, al fin y al cabo, unos maestros del arcade como Treasure estaba claro que sabrían encontrarle el punto a un plataformas en el que no había que recorrer cada nivel ocho veces para conseguir todos los objetos, ni hacer cosas de ésas, sino simplemente avanzar, saltar y patearle el culo a los enemigos.