30 juegos que definen lo mejor del catálogo de la consola de Nintendo.
9. Donkey Kong Country Returns
Retro Studios no solo firmó el retorno de Samus Aran, sino también el de Donkey Kong a las plataformas clásicas, siguiendo la línea de los plataformas de diseño horizontal de finales de la época de Super Nintendo, esa trilogía fantástica que firmó Rare.
Donkey Kong Returns es el heredero espiritual de ese juego y apostó por un magnífico diseño gráfico, como no podía ser de otra manera viniendo de esta desarrolladora, y una jugabilidad sobresaliente que recuperaba todo el sabor clásico de los plataformas de la saga. Se confirmaba, por tanto, que estos creativos saben hacer mucho más que ponernos tras el casco de una cazarrecompensas.
Un juego divertido, adictivo, bonito, largo, difícil y rejugable, que respetó el trabajo hecho por Rare sabiendo aportar novedades. Es, posiblemente, el mejor plataformas bidimensional que ha visto una consola en muchos años.
10. Wii Sports
La virtud de
Wii Sports es que se ha convertido en el juego que identifica sin dudas a Wii. No se trata del juego emblemático, como
Halo lo fue con Xbox, por ejemplo, sino de una asociación simbiótica que se ha dado pocas veces en la historia, como
Tetris y Game Boy. Ni es el mejor juego, ni el más espectacular, pero cuando la inmensa mayoría del público piensa en Wii piensa en Wii Sports y, creemos, cuando pasen los años la gente se acordará de sus partidas con Wii Sports.
Es cierto que a esto ayuda el hecho de que el juego se incluyera con la consola de serie durante la mayor parte de su ciclo comercial, asumiendo la función de juego que tiene todo el mundo y también la de demostración de las características de la consola. Pero hay algo más importante: jugar al tenis con este título sigue siendo una experiencia divertida como pocas.
Con el golf, el tenis y sus otros deportes incluidos daba algo a todos los miembros de la familia y ese fue su mérito: ser el objeto de deseo más que la consola porque, no lo olvidemos, una consola solo es una vía de acceso a un catálogo. Ni el mando, ni el tamaño reducido de Wii, ni nada:
Wii Sports era la razón, el objeto de deseo. Y hay algo que su sucesor,
Wii Sports Resort (mucho más trabajado, y con una deliciosa –pero limitada- experiencia de vuelo) no pudo superar: esa facilidad y accesibilidad tan extremas que hacen que todavía hoy puedas encender la consola, meter el juego y pasarlo de miedo. Sin más.