Repasamos lo más importante que ha ocurrido en el mundo de los videojuegos durante 2012.
14. Los temas serios se abren hueco en los videojuegos
Los videojuegos han optado por temas maduros desde hace años, y generado una gran cantidad de alarma social por ello, pero aparte del realismo gráfico, no habían experimentado una madurez argumental. Juegos como
Doom o
Carmageddon preocuparon por su violencia, pero tras sus litros de sangre y vísceras se escondían premisas tan sencillas como "mata a todos los demonios" o "gana la carrera como sea". Las historias no eran muy diferentes del "salva a la princesa" de Super Mario Bros.
Durante los últimos años y especialmente en este 2012, algunos juegos se han aventurado a ir un poco más allá, a no solo parecer maduros sino también intentar contar una historia con significado. No solo ambientada en un mundo elaborado y con unos personajes cada vez más profundos, sino tocar temas que den lugar a la reflexión, que sean incómodos, políticamente incorrectos o, simplemente, crudos y reales como la vida misma.
Este año juegos como
Spec Ops The Line o
The Walking Dead han llamado la atención por sus historias. La ambigüedad del bien y del mal en el caso del primero, y la toma de decisiones difíciles con consecuencias en el del segundo; el descargable
Papo & Yo, bajo su aspecto inofensivo, esconde una metáfora sobre el alcoholismo reconocida por el propio autor del juego, que sufrió en su juventud de las consecuencias de la enfermedad de su padre.
Dear Esther o
Little Inferno son otros buenos ejemplos, este último reflexionando sobre el sentido que tiene pasar el tiempo jugando a videojuegos.
Algunos de los juegos que llegarán en los próximos meses, independientemente de su nivel de violencia o género, también tocarán temas delicados que pocas veces se habían visto en un videojuego: el nacionalismo, la xenofobia y la lucha de clases en
Bioshock Infinite, la pobreza causada por la crisis económica en GTA V o la ausencia de humanidad cuando se lucha por la supervivencia en
The Last of Us, entre otros. Buenos indicios de que el videojuego madura como medio para contar historias.